Por: Carlos Cordero Pérez.   23 febrero
La CCSS cuenta con un centro de operación general de la red de monitoreo. (Foto archivo)
La CCSS cuenta con un centro de operación general de la red de monitoreo. (Foto archivo)

El Consorcio de Información y Seguridad (CIS) necesitaba capacitar a sus 1.200 oficiales en los protocolos sanitarios cuando empezó la pandemia de la Covid-19, dado que a este personal le corresponde velar por su cumplimiento en los edificios e instalaciones de empresas e instituciones que contratan sus servicios de vigilancia.

Antes de la pandemia normalmente enviaban a un instructor a cada región de Costa Rica para entrenamientos sobre accidentes, riesgos en los trayectos y seguridad en general. Solo que las mismas medidas para prevenir contagios, como el distanciamiento y la imposibilidad de realizar reuniones o clases presenciales en grupo, impedían hacerlo así.

La solución fue apoyarse en los dispositivos móviles que cada oficial tiene y brindar la capacitación en línea. Nadie esperaba lo que ocurrió en el 2020, que todavía se extiende, pero claramente algunas empresas habían avanzado desde antes en la modernización tecnológica de sus operaciones.

“Si me dice que lo planificamos, no es cierto”, dijo Allan Guillén, gerente de CIS. “En estas crisis se encuentran recursos donde no se sabía que existían. La conectividad ayudó mucho. Fue impresionante. El costo de enviar un instructor a Limón, a San Carlos, a Guanacaste o a la zona sur es increíblemente mucho más alto que realizar la capacitación en línea”.

La empresa tiene casi 50 años y hace 10 todavía se apoyaba en radiocomunicadores. Aunque los fabricantes de sistemas troncalizados intentaron aumentar las funcionalidades de los equipos, otras tecnologías los sobrepasaron.

Para utilizar los sistemas de radiocomunicación una empresa tiene que invertir en los equipos, antenas, repetidoras y centrales, con la desventaja adicional que la frecuencia sólo permitía hablar a una persona, así como en dispositivos adicionales —como relojes de marca— para monitorear los recorridos de los vigilantes. El cliente, además, tenía que habilitar una línea telefónica para llamadas de emergencia en caso necesario.

CIS empezó a implementar el cambio recurriendo a los servicios de distintos operadores de telecomunicaciones, aprovechando las mayores capacidades, funcionalidades y mejor costo de los teléfonos inteligentes. Desde 2018 lo hizo más intensamente.

Los operadores como Cabletica, Claro, Instituto Costarricense de Electricidad, Telecable, Telefónica y Tigo, entre otros, brindan una amplia gama de servicios corporativos, así como planes y costos ajustados a emprendedores, trabajadores y profesionales independientes, y pequeñas y medianas empresas (pymes).

“Son servicios para quienes valoran el ancho de banda, la calidad y las tecnologías más allá de los tradicionales”, dijo Christian Loría, líder del equipos de mercadeo de servicios a empresas de Telefónica.

La Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) reportó que en diciembre de 2019 los costos de telefonía móvil e Internet eran 12% y 35% menores, respectivamente, que en junio de 2018. Al tiempo, aumentaron las velocidades de Internet. De hecho, la cantidad de líneas dedicadas pasó de 14.195 en 2015 a 22.921 en 2019.

En el segundo semestre del 2020 se intensificaron los servicios para pymes conforme la demanda aumentó por las necesidades de conectividad.

Evolución

Para implementar su planes de modernización, CIS tenía varios proveedores de telecomunicaciones. La diversificacion, sin embargo, no necesariamente resuelve todas las necesidades de operación.

Guillén explicó que había zonas donde algunos proveedores contratados no brindaban cobertura. Además, se utilizaba una gran cantidad de dispositivos y la gestión era compleja, dificultando el orden y el control.

Para resolver el problema se analizaron opciones y hace un año se eligió un “operador primario” para los servicios de telefonía y datos móviles, así como de geolocalización (para monitorear la ubicación y recorridos),

Con estas soluciones se pudo dar el paso para utilizar aplicaciones de registro de eventos y de inventario, para control de teléfonos, armas, cinturones, alarmas y equipos de videovigilancia, así como de su mantenimiento.

CIS contrató planes móviles empresariales (que permiten la conectividad de los dispositivos con chips) y emprendedores (para enlaces microondas, telefonía en la nube y servicio wifi gestionado). Actualmente, analiza contratar otros servicios complementarios.

Los servicios de los proveedores permite a las empresas contar con todas las tecnologías y aplicaciones que requieren, incluyendo de ofimática, para comunicarse con los clientes y entre sus colaboradores, para monitorear y gestionar las rutas de flotillas, y de seguridad informática, en este caso con funcionalidades que permiten descargar o no ciertas apps en los dispositivos.

No todas las compañías, especialmente en algunos segmentos, habían pensado en aprovechar en lo inmediato estos servicios antes del 2020. “La mitad de las empresas no estaban preparadas. Con la pandemia agilizarons soluciones de conectividad y comunicación”, dijo Loría.

Lo mismo pasaba con varios de los clientes de CIS, de alguna forma. A algunos todavía se les brinda vigilancia con radiocomunicadores debido a contratos firmados hace años, pese a que los avances permiten servicios avanzados.

Las personas encargadas de las empresas o propietarias de viviendas pueden revisar las instalaciones —mediante videocámaras— desde cualquier lugar, con cualquier dispositivo y en cualquier momento o si reciben una alerta mediante mensajes cortos de texto (SMS, por sus siglas en inglés).

Otros sistemas que se están empleando son los de domótica, que activan de forma remota la iluminación y los sistemas de riego de jardines con fines disuasorios. La industria de seguridad da más pasos y ya realiza aproximaciones con drones.

Los sistemas de videovigilancia también los utilizan los equipos de seguridad de municipalidades, entidades públicas (como la Caja Costarricense del Seguro Social) y empresas de transporte público.

La digitalización de la seguridad claramente exigirá que el personal de las empresas de vigilancia deba tener conocimientos y experiencia en seguridad, así como habilidades tecnológicas, pues los servicios integran cada vez más sistemas, dispositivos y herramientas de verificación remota.

El reemplazo total del personal, en particular en la región, sería más difícil debido a la falta de preparación para utilizar sistemas electrónicos de recepción de visitantes en edificios, instalaciones, oficinas gubernamentales, sedes de firmas transnacionales y condominios.

En lo inmediato, hay total convencimiento del benefició obtenido con el avance implemenado. “La pandemia nos encontró relativamente preparados para dar respuesta, apoyándonos en la tecnología. Eso hizo la diferencia”, recalcó Guillén.

Al alcance
Servicios para pequeñas y medianas empresas:
Conectividad: red móvil para dispositivos y microondas para conexiones punto a multipuntos. Servicios se basa en conexión de fibra óptica de la red móvil.
Tecnologías: se utilizan protocolos de MPLS para integración de aplicaciones analógicas y digitales; también se incorporarán sistema para gestión de ancho de banda de la sede de la empresa y sucursales, si tiene.
Comunicación en la nube: se elimina central física y se aprovecha sistema de comunicación unificada y aplicación softphone mediante la pantalla del dispositivo; permite incrementar recursos según necesidades.
Trabajo remoto: permite que colaboradores realicen y reciban comunicaciones a sus números empresariales (evitando los personales), para mayor formalidad e imagen de la empresa.
Seguridad: se brindan diferentes capas de seguridad, incluyendo la posibilidad de deshabilitar el acceso a un colaborador que deja la empresa.
Gestión: empresas pueden realizar cambios de usuarios según lo requieran.
Fuente: Telefónica