Las empresas "nativas digitales" utilizan ambas tecnologías de forma natural en sus operaciones; las tradicionales tienen el reto de adaptarlas y cambiar sus procesos, estructuras y cultura

Por: Carlos Cordero Pérez 16 enero, 2017
Cuatro de cada 10 empresas de retail en EE. UU. usan sistemas de analítica, según McKinsey.
Cuatro de cada 10 empresas de retail en EE. UU. usan sistemas de analítica, según McKinsey.

El rango de aplicaciones y oportunidades para utilizar los sistemas de big data y analytics se está ampliando a diferentes industrias y actividades.

Un reporte de la firma McKinsey afirma que el potencial de uso de estas tecnologías se mantiene en crecimiento, ayudando a las empresas en su estrategia para adoptar mejores y más rápidas decisiones frente a la competencia.

El informe recuerda que hacia 2011 se había identificado el potencial de big data para la gestión de grandes volúmenes de información. En la actualidad, sin que ese potencial haya mermado, la tendencia es la convergencia entre las tecnologías, empezando con la analítica.

El volumen de datos sigue incrementándose a través de plataformas digitales, sensores inalámbricos, aplicaciones de realidad vitual y miles de millones de teléfonos móviles.

Ese aumento viene de la mano con una caída de los costos de almacenamiento, mayor capacidad y potencia para registro de la información, y algoritmos más sofisticados.

McKinsey advierte que los progresos en el uso de las tecnologías de big data y analytics es desigual entre los sectores.

Los mayores adelantos se están dando en los servicios que utilizan sistemas de geolocalización o GPS, seguidos de las empresas de comercio al detalle (retail). Ambas áreas cuentan con participantes que son considerados "nativos digitales".

"En contraste, la manufactura, el sector público y el de salud han capturado menos del 30% del potencial valor", destaca el informe.

¿En qué se está usando?

McKinsey señala que las empresas están utilizando las capacidades de big data y analytics para mejorar sus operaciones básicas, lanzar nuevos modelos de negocios y generar mayor rentabilidad.

También se aprovechan estas tecnologías para resolver problemas y descubrir formas de ingresar en otras industrias con nuevas líneas de productos y servicios.

En el caso de las firmas que son "nativas digitales" –como las startups basadas en tecnología– todo eso es más sencillo y natural.

Para las empresas tradicionales el reto es revisar y cambiar sus tecnologías, adaptar la toma de decisiones basándose en datos y cambiar sus estructuras y su cultura.

"Muchas están luchando para desarrollar el talento, los procesos empresariales y el músculo organizacional para captar el valor real de la analítica", advierte el informe de McKinsey.

El primer paso que deberán dar es incorporar las tecnologías de big data y analytics a su visión estratégica.

El segundo paso debe ser desarrollar los procesos empresariales adecuados y crear las capacidades necesarias, incluyendo la infraestructura de datos y el talento.

McKinsey advierte que la vacilación de las firmas en la adopción de big data y analytics aumenta el riesgo competitivo, en la medida que hay empresas –especialmente las líderes– que están obteniendo ventajas.

Además, hay avances como la introducción de nuevos tipos de conjuntos de datos o la integración de sistemas de alta capacidad que facilitan la innovación, la generación de nuevos negocios y la integración entre los silos organizacionales.

También hay plataformas digitales de gran escala que comunican en tiempo real a clientes y empresas en tiempo real, transforman mercados ineficientes y ayudan en la personalización de los productos y servicios, como en salud.

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