Por: Carlos Cordero.   31 agosto
Las empresas de cable extendien sus servicios, con redes propias o por adquisición de otras compañías. Además, han venido modificando sus tarifas y combos.
Las empresas de cable extendien sus servicios, con redes propias o por adquisición de otras compañías. Además, han venido modificando sus tarifas y combos.

La Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) autorizó la compra de Cable Zarcero y Cable Max de Cañas por Millicom Cable Costa Rica S. A., que comercializa sus servicios con la marca Tigo.

Según los acuerdos adoptados el pasado 16 de agosto, por parte del Consejo Directivo de la Sutel, se autoriza la solicitud de concentración presentada por Millicom para adquirir los establecimientos mercantiles propiedad de Cable Zarcero S. A. y Cable Televisión Doble R S. A., cuya marca comercial es Cable Max.

Las firmas mantienen confidencial el monto de la adquisición.

La Superintendencia le solicitó a Millicom informar oficialmente cuando se realice de manera efectiva la fusión, lo que incluye el traspaso de la operación comercial, la cartera de clientes y los activos de ambas empresas.

El objetivo de Millicom es ampliar la cobertura y ofrecer sus alternativas de servicios a las poblaciones que atendían ambas cableras regionales.

Cable Zarcero tenía presencia en Los Chiles, Guatuso, Sarapiquí y Garabito, con servicios tanto de televisión por suscripción como Internet fijo residencial.

En el caso de Cable Doble R la presencia se concentraba en Abangares, Bagaces, Cañas, Liberia, Tilarán y Pérez Zeledón, tanto en Internet como en televisión por cable.

La Superintendencia justificó que no se encontraron indicios de potenciales efectos adversos para la competencia dentro del mercado derivados de la adquisición de ambas compañías.

En el acuerdo se recalca que, de ambas concentraciones, Millicom tampoco se ve beneficiado por poder sustancial en el mercado ni se “produce resultados adversos para los usuarios finales”.

Tal conclusión se genera pese a que la Comisión para la Promoción de la Competencia (Coprocom) encontró que, al menos en un cantón, no podía dar su criterio a favor de la compra de Cable Zarcero debido a la cuota de mercado que se produce con la concentración.

La Sutel consideró que “dicho elemento no es suficiente para rechazar la operación de concentración en un determinado cantón, sino que es necesario llegar a cabo una adecuada ponderación de los posibles efectos negativos y positivos”.

En el caso de Doble R, Coprocom condicionó la adquisición a ciertas requerimientos, lo cual fue aceptado por Tigo.

Estas compras se unen a la de Cabletica por la firma Liberty y la de una red de fibra óptica instalada en Guanacaste por parte de Telecable.