Por: Emilio Zevallos.   12 noviembre

Y sucedió lo inevitable, el dólar sube y seguirá subiendo hasta que no se tomen medidas correctivas sólidas. Pero ustedes ya lo saben, la cuestión es, ¿Cómo vamos a sortear –una vez más- las dificultades que asechan a las pequeñas empresas y sus trabajadores? Podríamos hablar interminablemente sobre la competitividad y la productividad de los trabajadores y que es el momento de la creatividad y de re-crearse; pero lo mejor será ser directo.

Carátula blog Pymescopio de Emilio Zevallos
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Las cosas están mal y no tienen cara de que vayan a mejorar. Echarle la culpa a la huelga, al gobierno, o a los extraterrestres no cambiará nada. Y la verdad tampoco es relevante. Lo importante es que vamos a hacer de aquí en adelante y como vamos a usar los -escasos- recursos disponibles.

Empecemos por lo sencillo. No gaste de más. Olvídese del Black Friday, a menos que necesite algo que sea central para el crecimiento de su negocio; o bien está adelantando una compra que será impostergable luego y además mucho más cara el otro año.

Analice su estructura de costos y optimice su capacidad productiva. Es momento de aceitar las máquinas para que produzcan más y mejor. Capacite a sus trabajadores, pero hágalo usted. Use sus recursos disponibles. Reúnalos semanalmente y escuche sus opiniones e ideas. Recuerde que ellos son los que están más cerca de los clientes.

Es momento de conocerlos mejor. Pregunte más, averigüe más. Y recuerde; todos los clientes son importantes. El que compra mucho y el que compra poco, el que lo hace seguido y el ocasional. Converse más con clientes, proveedores, incluso con la competencia. Si usted es de las personas que siempre se asesora con la misma gente, es momento de salir de ese espacio.

Escuchar voces discordantes es un ejercicio que puede ayudar a repensar las cosas. Las grandes innovaciones llegaron de espacios muy diferentes a los que finalmente terminaron implementándose.

¿Necesita comprar insumos importados? Sígalo haciendo pero utilizando la técnica de la cometa (papalote o volantín); es decir, suelte un poco, ajuste otro poco. Encontrará el nuevo ritmo de su negocio en este período. No se contraiga, simplemente vea como responde el mercado. Y en efecto, es el momento de ser creativo.

Busque la lealtad de todos sus clientes, haga las cosas cada vez mejor, reciba a los clientes con una sonrisa y despídalos igual. La crisis le llega a todos y a las personas les gusta sentir que son importantes. El servicio lo es (casi) todo.

Este es el momento de cuidar cada centavo. Ojo, no significa no invertir, sino no gastar.

Si usted es trabajador, muestre lo bueno que es. Aporte al negocio, busque comunicarse si considera que hay espacios de oportunidad o de mejora. Sabemos que hay jefes que no escuchan y líderes que si lo hacen. Usted cumpla con su deber. El mercado y el tiempo se encargarán de darle la razón a quien la tenga.

Sea (mas) paciente y servicial. Del lado del gasto, use racionalmente su aguinaldo. Tenga una navidad austera. Nadie se muere porque Santa no le trajo lo prometido este año. Recuerde que diciembre es el mes donde todo sube.

Sin embargo, algo que debemos tener claro es que no son las circunstancias lo que determinan nuestro camino, sino las decisiones que tomamos ante ellas.