Por: Larisa Paez.   23 mayo

¿Se ha preguntado por qué para algunas personas es tan fácil perder peso, comer saludable y hacer ejercicio? O tal vez… ¿Por qué hay personas que haciendo poco ejercicio y con malos hábitos de alimentación, tienen un buen estado físico y de salud?

Estas dudas son muy frecuentes y han venido a responderse gracias a los estudios genéticos. Las diferencias entre individuos se pueden explicar gracias a la variedad genética, la cual afectan de manera distinta la respuesta del cuerpo hacia los diferentes componentes de la alimentación, la salud general y la actividad física.

Sabemos que la nutrición es el proceso que permite obtener energía y nutrientes para cumplir con todas las funciones del cuerpo. Por esto, una mala alimentación puede llegar a afectar el estado de salud, provocando el desarrollo de distintas enfermedades. Sin embargo, no es el único factor que puede influir: el medio ambiente, el estado emocional, social, físico, biológico y genético también vienen a determinar las características y condiciones de cada individuo. Debido a esto la prevalencia de enfermedades crónicas varía entre personas, familias y países, ya que todos tenemos hábitos, genes y vivimos entornos distintos.

Es así como la nutrición y la genética se han relacionado, con el fin de entender de mejor manera cómo responde el cuerpo a los alimentos. Se ha demostrado que los genes son sensibles a los hábitos de alimentación, lo que significa que pueden modificarse dependiendo del tipo de alimentos que se consuman por un tiempo determinado, lo que se conoce como genética nutricional.

La variabilidad genética, determina no sólo el color de ojos o piel, sino también la forma en que se aprovechan los alimentos, nutrientes o suplementos que consume una persona. Se ha visto que un gen puede tener una respuesta metabólica distinta en ciertos alimentos por lo que resulta de gran ayuda conocer la forma en la que se comporta cada uno de ellos en el cuerpo y así poder determinar los requerimientos nutricionales específicos para cada uno e identificar los nutrientes y tipos de alimentos a los que una persona es susceptible. De esta forma, la información obtenida mediante el estudio de los genes, determina las cantidades necesarias para mantener un adecuado balance corporal para cada persona, de forma individualizada.

Para esto, lo primero es realizar un diagnóstico para establecer un tratamiento nutricional específico. Es así como se ponen en práctica la nutrigenética y la nutrigenómica.

La nutrigenética es la ciencia que ofrece un análisis de las variaciones genéticas individuales, así como la respuesta de estas ante los diferentes nutrientes, teniendo en cuenta cómo se comporta el metabolismo de los nutrientes en cada organismo.

Mientras que la nutrigenómica es la ciencia que estudia los efectos que tienen los nutrientes en los genes, es decir, cómo afecta la alimentación en el ámbito genético. Por lo que ayuda a entender lo que sucede en el cuerpo una vez ingerido un alimento o nutrientes específicos. De esta forma, busca ser una herramienta para prevenir y curar enfermedades en un futuro.

Es así como la genética y la nutrición se integran para conocer las variaciones, los requerimientos y el comportamiento de los diferentes nutrientes del cuerpo y permite personalizar la alimentación acorde a las características genéticas de cada persona. Razón por la cual los planes de alimentación personalizados han venido a ser el principal objetivo de la nutrigenética.

De la misma manera, es importante mencionar que, aunque se tenga cierta predisposición genética a diferentes condiciones o enfermedades, no estamos determinados por esta, pues puede modificarse con estilos de vida saludables como lo son la práctica de ejercicio y la alimentación balanceada y suficiente. Debido a esto, es tan importante nutrirse bien y mantenerse activo en todas las etapas de la vida con el fin de ir mejorando la herencia genética, logrando así mejorar las condiciones de la descendencia y poder llegar a prevenir futuras enfermedades.

Este tipo de prueba genética debe ser realizado por un profesional de la salud y deberá ser enviada a un laboratorio especializado fuera del país para ser analizada. Una vez obtenidos los resultados, el profesional será el encargado de interpretar los datos y elaborar un plan de alimentación personalizado, tomando en cuenta todos los factores, tanto los genéticos, como los antropométricos y bioquímicos. Sin dejar de lado los gustos y preferencias, así como el estilo de vida de cada persona.

Recuerde que la mejor forma de alimentarse es acorde a las necesidades y características de cada uno, tomando en cuenta las diferencias genéticas y su relación con los nutrientes. Esto permite mejorar el estado nutricional y disminuir el riesgo de padecer alguna enfermedad, además de lograr una la salud óptima.

Así mismo, no olvide que en el Centro de Nutrición Larisa Paéz puede realizarse el examen de Nutrigenomix y a la vez recibir la asesoría nutricional específica acorde a los resultados obtenidos en la prueba genética.

Para más información de este y otros temas puede visitar nuestra página web www.centrodenutricion.co.cr o nuestras redes sociales.

Bibliografía

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Instituto Nutrigenómica. (10 de 12 de 2018). Instituto Nutrigenómica. Obtenido de Instituto Nutrigenómica: https://institutonutrigenomica.com/noticias-nutrigenomica/nutrigenomica-dieta-basada-en-la-genetica/

Vargas, J. e. (2015). Nutrigenómica humana: efectos de los alimentos o sus componentes. Rev. Fac. Med., 339-449.