Por: Ligia Olvera.   11 agosto

Cuando el jefe no entiende cómo se siente un subalterno, cuando éste no le escucha.

Cuando el subalterno no entiende cómo se siente un jefe, cuando éste debe enfrentar un regaño de su propio jefe, por un comportamiento indeseable del subalterno.

Cuando el taxista no entiende cómo se siente el usuario que prefiere el Uber porque ha usado taxis y éstos son sucios, tienen mal servicio, son caros o no aparecen cuando se necesitan.

Cuando el Uber no entiende cómo se siente el taxista, porque en realidad nunca pensó dedicarse a transportar gente, hasta que tuvo que buscar una forma de generarse un ingreso extra.

Cuando el funcionario público no entiende al empleado privado, que va frustrado a su trabajo sintiéndose angustiado de que llegará tarde, porque hay tortuguismo como protesta contra el gobierno, porque en su trabajo no hay excusa para las llegadas tardías.

Cuando la patrona no entiende cómo se siente la empleada doméstica, cuando no le paga a tiempo, porque no podrá enviar a sus hijos que viven en otro país el dinero para pagar la matrícula o los uniformes.

Cuando el esposo no entiende que la esposa pasó en casa tratando de amamantar al bebé, que no ha dormido bien, que se siente enferma y malhumorada.

Cuando la esposa no entiende que el esposo llega a casa despedazado de manejar y de trabajar.

En fin, lo que yo llamo, “visión sistémica” (*), que consiste ponerse en los zapatos de los otros, entender con empatía la realidad ajena que no nos ha tocado vivir, pero que nos debiera importar porque es relevante para dialogar, negociar, entender con compasión y avanzar como parejas, familias, comunidades, gobiernos, países… HUMANIDAD.

(*)La teoría de sistemas de Bertalanffy es el origen del concepto que menciono: “visión sistémica”. Esta teoría es muy útil en el análisis del comportamiento organizacional y útil para los líderes que están a cargo de organizaciones complejas, cuando toman decisiones que tienen efectos múltiples. Sin embargo, para algunos lectores, estos ejemplos, serán simple falta de empatía, simpatía o consideración. Y al final, eso también es correcto.