Por: AFP .   1 diciembre, 2020
El presidente de Costa Rica Carlos Alvarado junto al secretario general de OCDE, Ángel Gurría, el 13 de noviembre del 2018 en una visita oficial del mandatario a París, donde se encuentra la sede del organismo internacional. Foto: Cortesía de OCDE/Victor Tonelli
El presidente de Costa Rica Carlos Alvarado junto al secretario general de OCDE, Ángel Gurría, el 13 de noviembre del 2018 en una visita oficial del mandatario a París, donde se encuentra la sede del organismo internacional. Foto: Cortesía de OCDE/Victor Tonelli

Costa Rica experimentará una recuperación gradual de su economía a partir del 2021, tras sufrir los embates de la covid-19, pero debe apurar reformas estructurales para colocar su deuda pública “en una senda sostenible”, consideró la OCDE.

Esta nación centroamericana, invitada a ser el miembro 38 de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), entró en recesión por la pandemia, con una tasa récord de desempleo de 24,4% en julio. Tras el embate inicial del nueva coronavirus, empezó a dar leves señales de recuperación y el desempleo bajó a 22% en setiembre.

Con una contracción del 5,6% de la economía prevista para este año, se prevé que el (producto interno bruto) PIB crezca 2% en el 2021 y 3,8% en el 2022. Las exportaciones seguirán liderando la recuperación, impulsadas por la creciente demanda de Estados Unidos. La relajación gradual de las medidas de confinamiento apoya sectores de servicios fuertemente afectados, dijo la OCDE en su último reporte divulgado este martes.

“El consumo privado mejorará lentamente, pero el alto desempleo sigue pesando sobre los ingresos familiares”, agregó.

Como reacción ante la pandemia, Costa Rica aumentó la protección social y sanitaria, para lo que tuvo que romper algunas reglas fiscales.

Se prevé que el déficit fiscal del país se amplíe a alrededor del 9,5% del PIB en 2020, y la relación entre la deuda del gobierno central y el PIB aumente a alrededor de 80% en los próximos años, consideró la OCDE.

“Colocar a la deuda pública en una senda decreciente y sostenible es clave para la estabilidad macroeconómica y, por lo tanto, la prudencia fiscal y la regla fiscal deberían restablecerse en esa etapa”, consideró esta organización que agrupa a 37 países que juntos representan el 60% del PIB mundial.

“Ir reduciendo las exenciones fiscales podría ayudar a aumentar los ingresos. Reducir la carga administrativa para iniciar y formalizar las empresas aumentaría la inversión y la creación de empleo formal”, agregó el reporte.

También le pidió trabajar para reducir la informalidad laboral, reduciendo las contribuciones de seguridad social que deben pagar los trabajadores de bajos salarios, así como mejorar la calidad de la educación y capacitación, para que el crecimiento sea más inclusivo.

Después de tomar medidas frente a la pandemia, Costa Rica se encuentra en una especie de meseta desde mediados de setiembre, con casos que promedian los 1.000 diarios. Para su aceptación final ante la OCDE el país aún debe cumplir con algunos protocolos de adhesión.