Por: Manuel Avendaño Arce.   17 octubre, 2019
El coordinador de la Encuesta Nacional de Hogares, Eddy Madrigal, presentó el resultado del último censo en la sede del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Fotografía: Mayela López.
El coordinador de la Encuesta Nacional de Hogares, Eddy Madrigal, presentó el resultado del último censo en la sede del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Fotografía: Mayela López.

Aunque el indicador de pobreza registró una leve reducción de 21,1% en 2018 a 21% este año, 7.047 hogares cayeron en esta condición en el país durante el 2019.

Los datos se desprenden de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho 2019) publicada la mañana del jueves 17 de octubre por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

En términos absolutos la pobreza aumentó de 328.848 hogares en esta condición el año anterior a 335.895 en 2019.

La pobreza extrema se redujo de 6,3% el año anterior a 5,8% en 2019. La caída de medio punto porcentual en este indicador sí representa una variación estadísticamente significativa.

La cantidad de familias en pobreza extrema disminuyeron de 99.034 en 2018 a 93.542 este año, lo que significa que 5.492 hogares salieron de esta condición.

Para determinar cuáles hogares se encuentra en pobreza, el INEC definió la Línea de Pobreza (LP) en ¢112.317 para la zona urbana y ¢86.353 en la zona rural. Aquellas familias con ingresos por debajo de este tope para satisfacer sus necesidades se consideran en esa condición.

Mientras que la línea de ingresos para la pobreza extrema se definió en ¢50.618 para la zona urbana y ¢42.117 para la rural.

La disminución en la cantidad de los hogares en pobreza extrema se explica por un aumento del 4,9% en el ingreso del grupo de familias más pobres (el primer quintil).

La encuesta mostró que la diferencia entre el ingreso de las familias más adineradas y las más pobres es 17,6 veces mayor. Esto quiere decir que mientras los hogares del primer quintil perciben ¢61.403 en promedio, los del quinto grupo reciben ¢1.083.290.

¿Reducción sostenible?

Varios factores explican la reducción en la pobreza extrema. El primero de ellos es el aumento en el ingreso per cápita de los hogares, este rubro creció de ¢58.527 el año pasado a ¢61.403 en la medición del 2019.

Pese a que este año se registró un aumento en la línea de ingresos con base en la cual se definen la pobreza y la pobreza extrema, el crecimiento del ingreso promedio de los hogares más pobres fue mayor, lo que permitió que un grupo importante de familias lograra salir de la condición extrema.

Sobre la composición de los ingresos de las familias más pobres se reportó una disminución en la cantidad de dinero que reciben por salarios, pero esa reducción fue compensada por recursos provenientes de otras transferencias como pensión alimenticia, pensión nacional, aguinaldos de pensión, transferencias del extranjero, entre otros.

Las ayudas sociales que entrega el Gobierno a este sector de la población se mantuvieron en un 18% del ingreso de los hogares del primer quintil con respecto al año anterior.

La inflación también es uno de los elementos que influyó en la reducción de la pobreza extrema. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró un comportamiento estable en el primer semestre del año. En enero el indicador tenía una variación interanual del 1,67% y para julio aumentó al 2,89%, siempre dentro del rango meta proyectado por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) de entre 2% y 4%.

La Enaho 2019 no refleja el efecto de la implementación del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Sin embargo, el aumento en el indicador de precios al consumidor durante el primer semestre del año provocó un ajuste al alza en la línea de pobreza.

“Aunque reducción de 0,5 puntos porcentuales en la pobreza extrema resultó significativa en términos estadísticos, esa significancia está en el límite, por lo que es muy vulnerable. No creemos que esta reducción sea robusta y sostenida, sino que ante vulnerabilidades en la captación de ingresos puede presentarse afectación para el próximo año", explicó Pilar Ramos, coordinadora de servicios de información del INEC.

Pobreza multidimensional

El INEC aplica otra medición para determinar el Índice de Pobreza Mutidimensional (IPM). Esta segunda metodología identifica cuáles hogares son pobres en función de un conjunto de necesidades sociales que se consideran básicas.

La pobreza multidimensional a nivel nacional alcanzó un 16,6%, su nivel más bajo desde 2010. La cifra representa una reducción importante con respecto al 19,1% del año anterior.

El IPM se calcula con base en cinco dimensiones: educación, salud, trabajo, protección social, y vivienda y uso de Internet. Cada dimensión incluye una serie de entre cuatro y cinco indicadores que ayudan para ejecutar la medición.

La encuesta concluyó que al consideran los dos métodos –Línea de Pobreza (LP) e Índice de Pobreza Multidimensional (IPM)–, Costa Rica tiene 1,6 millones de hogares de los cuales el 70,4% no son pobres, lo que representa 3,8 millones de personas.

El 13% son pobres solo por línea de pobreza, el 8,6% lo son únicamente por pobreza multidimensional y el 8% es pobre por ambos índices.