Por: Manuel Avendaño Arce.   26 octubre, 2017

El peso de las ayudas estatales y becas que entrega el Gobierno a las familias más pobres del país creció del 17% en 2016, a 19% este año; esta es una de las razones que explica la reducción de la pobreza extrema en Costa Rica.

La Encuesta Nacional de Hogares (Enaho 2017), presentada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) la mañana de este jueves, reveló que la pobreza tuvo una leve reducción no significativa estadísticamente y pasó del 20,5% al 20,0%, mientras que la pobreza extrema bajó de 6,3% a 5,7%.

Esto quiere decir que el Gobierno inyectó más recursos para ayudar a las familias pobres del país ubicadas en el primer quintil de la población por ingreso, en relación con lo que destinó el año pasado.

Eddy Madrigal, coordinador de la Enaho 2017, explica los datos en conferencia de prensa este jueves 26 de octubre.
Eddy Madrigal, coordinador de la Enaho 2017, explica los datos en conferencia de prensa este jueves 26 de octubre.

Mientras las trasferencias del Estado que reciben las familias pobres del país representaba el 17% de sus ingresos totales cada mes el año pasado, para el 2017, ese componente creció al 19%. Estos subsidios crecieron 5,5% -cifra estadísticamente significativa- en relación con el año anterior y representan unos ¢18.393 del ingreso promedio del hogar en el país.

Otro de los factores que influyó en la reducción de la pobreza extrema es el incremento de otras transferencias como pensiones y subisidios que fue del 8,8% este año.

Estos datos se desprenden de la medición por Línea de Pobreza que hace el INEC. Los resultados muestran que este año hay 305.231 hogares en condición de pobreza, lo que significa 1,09 millones de personas; mientras que se registraron 86.663 hogares en pobreza extrema, para 306.510 personas en esa condición.

En el Plan Nacional de Desarrollo la adminsitración Solís se trazó la meta de reducir el número de hogares en condición de pobreza extrema a 52.000 en el 2018.

La pobreza por Línea de Pobreza en la zona rural significa todos aquellos hogares que viven con menos de ¢107.769 al mes en la zona urbana y con menos de ¢82.950 en la zona rural.

Los hogares que viven con menos de ¢49.147 al mes en la zona urbana y con menos de ¢40.921 colones en la zona rural, se consideran en condición de pobreza extrema.

Eddy Madrigal, coordinador de la Enaho, explicó que este año se redujo la brecha de pobreza entre la zona urbana y rural, ya que en la zona rural pasó de 25,7% en 2016, a 24,1% en 2017, mientras que la cifra en la zona urbana se mantiene en el 18%.

La región Central registró una disminución en la pobreza de 16,1% el año pasado a 15,7% este año, pero las reducciones más significativas se dieron en la región Brunca que pasó de 31,2% a 29,5%.

La región Pacífico Central aumentó su nivel de pobreza de 28,2% el año anterior a 29,9% en 2017. El impacto del huracán Otto en esta zona del país es una de las razones que explica el aumento en el indicador.

Pobreza multidimensional

El INEC también hace una medición por Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) que evalúa cinco variables: educación, vivienda y uso de internet, salud, trabajo, y protección social. A cada valor le asigna un 20% y con base en estas cifras se establece el nivel de pobreza.

Los datos por IPM arrojaron que en el país hay 286.852 hogares en condición de pobreza, lo que representa 1,13 millones de personas. El índice multidimensional es del 5,1% este año.

La encuesta mostró que la inciencia de la pobreza mutidimensional se redujo al pasar del un 20,5% en 2016, a un 18,8% este año. Sin embargo, la incindencia en zona rural (31,4%) duplica el nivel de la urbana (14,1%).

Madrigal agregó que algunas regiones del país reportaron reducciones en la incidencia de pobreza mutidimensional, por el ejemplo en la Central la reducción fue de 1,4 puntos porcentuales, y en la Chorotega y Huetar Caribe de 4 puntos porcentuales.

Si se analizan los indicadores de mayor incidencia entre hogares pobres, se puede ver que en educación el 60,4% tiene bajo desarrollo de capital humano (173.000 personas), el 64,4% están sin seguro de salud (185.000 personas), el 50,4% enfrentan incumplimientos de derechos laborales (145.000 personas), y el 46,3% viven en casas con mal estadode techos y pisos (133.000 personas).

Eficiencia en las transferencias

Casa Presidencial reaccionó más tarde para defender el uso de las transferencias como un vehículo para ayudar a los hogares a salir de su condición de pobreza.

Ana Helena Chacón, segunda vicepresidenta de la República, defendió que no han tenido más dinero que otros gobiernos en el pasado para atender la pobreza, pero señaló que la diferencia ha estado en el uso eficiente de esos recursos.

Chacón dijo que el programa Puente al Desarrollo y el trabajo integral de los mapas de pobreza, permitieron llevar las ayudas estatales a quienes realmente las necesitan y con esto mejorar las condiciones sociales y económicas de las familias.

"El país necesita recursos frescos no solo para darle continuidad a estos programas, sino para ampliar la cobertura, pero sin la próxima Administración tiene realmente la misma voluntad política que hemos tenido nosotros, con los recursos que ya tenemos en las arcas, podríamos seguir haciéndolo", apuntó.

La Vicepresidenta agregó: "Ningún país baja la pobreza a través de subsidios y ayudas, sino que hay que buscar una solución integral. Las ayudas se dan condicionadas, si los hijos no van a la escuela o el colegio no hay subsidio".

Emilio Arias, ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social, aseguró que la disminución de la pobreza extrema este año, vista desde los porcentajes se ve muy simple, pero si se mide con rostro humano se trata de 36.847 personas que dejaron su condición de pobreza este año.

Noticia actualizada a las 3:00 p.m.