Por: Rafael González.   26 febrero

La Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas fue el resultado de muchísimos años de discusión sobre su necesidad y alcance. En su trámite su texto sufrió cambios sobre la corriente conceptual que pretendía seguirse.

Poco antes de ser aprobada, la ley de renta se inclinaba básicamente por un ordenamiento de los impuestos cedulares y un cambio en sus tarifas. Únicamente obligaba a los bancos a globalizar sus rentas. Pero, al final, el artículo 1° de la ley quedó redactado en términos de globalización de rentas, a través del concepto general de afectación. La única excepción clara se refiere a los intereses de ahorros y depósitos bancarios, de oferta pública o fondos de inversión.

Todo lo demás se globaliza con solo coexistir con otras actividades del contribuyente, criterio de globalización por afectación claro en el artículo 3 bis del nuevo reglamento. Si esa es la orientación de la reforma, debemos aceptarla en todas sus consecuencias. Si un contribuyente tiene rentas del capital inmobiliario; pero también tiene otras rentas, simplemente todas quedan globalizadas. Pero un sector de la Administración no está de acuerdo con esa línea, y han esgrimido criterios erróneos y contrarios a la ley, desde afirmar que los préstamos ordinarios son rentas pasivas (contra el inciso c.3 del artículo 1 bis), hasta exigir un nexo especial entre rentas pasivas y empresariales para afectarlas.

La situación se agrava cuando se interpreta que un contribuyente nuevo, o que recién contrata un empleado, debe esperar varios meses para acceder al régimen que realmente refleje su capacidad contributiva. Pasar de renta pasiva a renta empresarial debe atender al período mensual del primero, con obligación de permanecer cinco años.

Las anteriores autoridades de la Dirección de Tributación participaron de lleno en la elaboración de la reforma, y habían venido trabajando mucho en su implementación: normativa, sistemas, formatos; así como en los cambios a esas acciones que pudieran sobrevenir. Las nuevas autoridades rápidamente deben empaparse de todas estas discusiones y corregirlas.