Economía y Política

¿De qué se trata la crisis energética que vive Europa y por qué se está dando?

EF Explica qué es lo que está pasando con los precios del gas natural en el viejo continente y cómo esto puede llegar a afectar a Costa Rica

Europa está sufriendo una crisis energética pues los precios del gas natural se han quintuplicado en lo que va del año debido -entre otras razones- a la reactivación económica, una demanda creciente por la pronta llegada del invierno y las reservas limitadas.

Los analistas prevén que si esta problemática se extiende puede generar cierres parciales de fábricas, apagones de electricidad y muertes provocadas por la falta de calefacción en los hogares. Asimismo, Costa Rica se puede ver afectada, por ejemplo, en un aumento en los costos de los bienes importados.

EF explica qué está aconteciendo en Europa y conversó con Adriana Rodríguez, gerente del Puesto de Bolsa del Grupo Financiero Acobo, para analizar lo que puede suceder en un corto plazo en ese continente y su impacto en Costa Rica.

¿Qué está pasando en Europa?

El viejo continente está sufriendo un aumento histórico en los precios de la energía, pues el costo del gas natural se ha disparado al retornar las actividades económicas luego de los confinamientos ocasionados por la pandemia de la COVID-19.

De acuerdo con el medio de comunicación Euronews, el precio del gas natural es hasta seis veces mayor al del 2020. Además, de enero a mitad de setiembre de 2021, el monto sufrió un incremento de 368,7%, pues en el Servicio Holandés de Transferencia de Títulos, principal referencia en Europa, los costos pasaron de €16 ($18,5) por hora a €75 ($86,9).

Europa está en plena transición energética, por lo que busca fuentes de energía que tengan un impacto menor en el ambiente y por esto tiene una fuerte dependencia por el gas natural, pues su combustión genera menos dióxido de carbono (CO2) que el petróleo y el carbón, explica el medio BBC.

El gas natural se utiliza, entre otras cosas, para calentar las viviendas principalmente en la época de invierno, que es cuando más se emplea. El continente europeo ya se encamina hacia esa temporada pero las reservas de este gas son muy bajas.

“No estamos preparados, bien preparados para navegar por la temporada de invierno (...) Los comerciantes y los mercados anticipan una posible escasez de suministro en invierno, y eso está haciendo subir los precios”, dijo a Euronews Simone Tagliapietra, miembro del grupo de expertos Bruegel, con sede en Bruselas.

Además, el costo del gas natural incide en el de la electricidad, debido a que más de una quinta parte de la electricidad en Europa se origina a partir del gas en mención; provocando que esta también alcance precios a niveles récord.

¿Qué ha pasado con el precio del petróleo?

Los precios del petróleo también han subido, pues el precio del barril de petróleo brent, la referencia en Europa, cotizó en $83,53 el miércoles 13 de octubre y tuvo una variación interanual de 102,06%; indica Expansión / Datos macro.com

Damien Courvalin, líder de análisis para el mercado energético de Goldman Sachs, estima que los precios del crudo podrían mantenerse altos en los años por venir.

El mercado del crudo está en “el déficit más largo que hemos visto en décadas” y la demanda continuará sobrepasando la producción durante el invierno explicó Courvalin a la cadena especializada CNBC. La escasa inversión en la cadena de suministro con aumentos en la demanda indican precios altos sostenidos, añadió.

¿A qué se debe esta crisis?

A parte de las ya mencionadas, los medios de comunicación internacionales apelan a una serie de razones entre las que destacan: la escasez global de gas natural y la falta de suministros por parte de Rusia.

La escasez se debe principalmente a causas climatológicas. El invierno pasado fue “especialmente frío” en Europa, ocasionando una disminución en las reservas almacenadas de gas natural, informa el medio de comunicación DW. Por lo general, esa caída se compensa en primavera y verano, pero en 2021, abril se convirtió en el mes más frío desde el 2003, generando más reducción de almacenamiento.

Asimismo, cuando Europa experimenta una baja en su producción, depende de las importaciones de gas natural que provienen de países como Rusia y Noruega. Sin embargo, Gazprom -la empresa que posee el monopolio de exportación del gas ruso y suministra cerca de un tercio del gas natural que consumen las naciones europeas- se ha rehusado a aumentar la oferta en los mercados de corto plazo en 2021.

“La sorprendente falta de nuevos suministros por parte de Rusia, principal exportador de gas de la Unión Europea, hace temer que Moscú quiera aprovechar la crisis para defender el polémico gasoducto Nord Stream 2. El conducto de 1.230 kilómetros que discurre bajo el Mar Báltico y une directamente a Rusia y Alemania está ya terminado, pero no ha empezado a funcionar debido a los obstáculos burocráticos”, comenta Euronews.

Por su parte, el mandatario ruso, Vladímir Putin, comunicó el pasado miércoles 6 de octubre que Europa es responsable de la crisis del gas natural, pues no suscribió “suficientes” contratos de entrega a largo plazo con Rusia, lo cual influye en la subida de los precios.

¿Qué pasará si se prolonga?

De acuerdo con la gerente del Puesto de Bolsa de Acobo, en el corto y mediano plazo van a prevalecer las presiones sobre estos bienes energéticos y van a continuar las fricciones que hay en la cadena de suministros que derivan en escasez e incrementos fuertes en los precios de las materias primas y los bienes importados.

Además, según el medio de comunicación BBC, los analistas advierten que si la crisis energética se extiende, el viejo continente podría experimentar eventualmente “un duro invierno”, con probables apagones de electricidad, cierres temporales de fábricas y más aumento en los precios.

Aunado a esto existe el riesgo adicional de fallecimientos por frío, pues una vivienda sin calefacción lo provocaría. De acuerdo con la organización National Energy Action, en Reino Unido, por ejemplo, se estima que alrededor de 10.000 muertes al año están vinculadas a habitar una casa sin climatizar.

¿Cómo afecta a Costa Rica?

La puede afectar por dos vías, dijo Rodríguez. La primera es que al subir los costos de la energía van a incrementar los precios de producción, entonces parte de eso se traslada a los consumidores nacionales, pues Costa Rica importa variedad de bienes europeos.

El otro canal es que el país le vende productos a Europa, sin embargo, si los habitantes de esas naciones tienen que gastar un “53% más en calefacción” es probable que recorten otro tipo de consumos donde pueden estar los bienes y servicios que Costa Rica le ofrece a esos mercados.

“Esta crisis energética se está uniendo también a otros frentes que son materias primas (como las agrícolas e industriales), y todo eso está provocando que haya presiones inflacionarias. Cuando hay presiones inflacionarias la capacidad de consumo de los consumidores se erosiona (...)”, agregó Rodríguez.

Mónica Cerdas

Mónica Cerdas

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Graduada de la carrera de Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica.