Donald Trump recibió este 7 de marzo en Miami a los líderes de más de una decena de países de América Latina, en el marco de la primera cumbre del “Escudo de las Américas”.
El mandatario impulsa dicha iniciativa con el supuesto interés de promover la seguridad regional, pero analistas también observan el esfuerzo como una vía mediante la cual intenta reafirmar su influencia por medio de gobernantes afines.
A su encuentro acudieron mandatarios como Nayib Bukele, de El Salvador, o Javier Milei, de Argentina; así como Rodrigo Chaves y Laura Fernández, presidente y presidenta electa de Costa Rica.
Trump realizó una declaración inicial durante la mañana y, posteriormente, dejó que el secretario de Estado, Marco Rubio, comandara un almuerzo con los jefes de Estado invitados.
En dicho almuerzo también participó la exsecretaria de Seguridad, Kristi Noem, quien será la nueva encargada especial del Escudo; así como los representantes del gobierno norteamericano en campos como comercio, comercio internacional, energía y hacienda pública.
A continuación, le resumimos las principales afirmaciones realizadas durante los actos oficiales por parte de Trump, Rubio y Noem en sus respectivos discursos.

Alianza militar
Trump anunció la creación de una Coalición Anticárteles de las Américas, de carácter militar, con el fin de atacar el tráfico de drogas en la región.
Según dijo, representantes de 17 naciones ya han entrado formalmente en dicha alianza y, aunque el Gobierno de Costa Rica no ha confirmado ser parte de ella, el presidente Rodrigo Chaves sí participó en el momento del anuncio.
El republicano describió el objetivo de la nueva coalición en pocas palabras. Según dijo, la iniciativa nace como un compromiso para “utilizar la fuerza militar letal”, cuando sea necesario, con el fin de “destruir a los siniestros cárteles y redes terroristas de una vez por todas”.
“Nosotros usamos misiles. Si ustedes quieren, podemos usar misiles extremadamente precisos... ¡boom! directo a la sala de su casa y es el fin de esa persona del cártel; haremos lo que ustedes necesiten, si quieren”, señaló.
Trump señaló que algunos países podrían no querer ese tipo de ayuda y dijo respetarlo, aunque no lo considera adecuado.
En el caso de Costa Rica, cualquier intervención militar externa debe ser aprobada por al menos 38 legisladores en el Congreso.
Migración y control fronterizo
Durante su discurso, Trump también dijo considerar que su país tiene ahora “una frontera fuerte”, lo cual fue secundado más tarde por Kristi Noem.
La exsecretaria de Seguridad afirmó que Estados Unidos se transformó de un territorio “invadido por enemigos que entraban sin verificación” en otro totalmente distinto, que ahora puede enfocarse en sus negocios, su inversión y sus relaciones con otros países.
“Ahora que Estados Unidos es seguro y nuestras fronteras están aseguradas, queremos enfocarnos en nuestros vecino y ayudarlos con sus fronteras y con los desafíos que enfrentan”, aseguró, poco antes de calificar como “un gran ejemplo” las políticas de Nayib Bukele, en El Salvador.

Influencia en América Latina
Por último, Trump, Noem y Rubio hicieron alusiones sobre la influencia que Estados Unidos ya ejerce y quiere seguir ejerciendo en la región.
Trump incluso dijo creer que ayudó a varios de los gobernantes presentes a ganar elecciones presidenciales o legislativas, e incluso bromeó con la posibilidad de monetizar sus adhesiones a candidatos o partidos políticos de la región.
“A muchos de ellos (los jefes de Estado presentes) los respaldé, tomaron ese respaldo y ganaron en grande”, subrayó. “Hay millones y millones de dólares en una campaña; algunos están perdiendo, me piden el respaldo y ganan por 30 puntos, y yo no recibo nada. Si eso se pudiera monetizar sería excelente”, añadió.
Incluso bromeó con Javier Milei, de Argentina, a quien le recordó que “estaba unos puntos abajo (en las encuestas de las últimas elecciones legislativas) y subió como un cohete” luego de recibir su apoyo público.
Trump también se refirió a la iniciativa del “Escudo de las Américas” como “una nueva organización para promover las prioridades compartidas del hemisferio”; mientras que Rubio dijo ver en el foro una oportunidad para trabajar en “mucho más” que seguridad.
Noem también dijo ver “adversarios que desean cambiar nuestra forma de vida y nuestros valores desde fuera de nuestro hemisferio”, en una posible alusión a otras potencias mundiales, y advirtió de que Estados Unidos luchará contra ellos.
Al respecto, aseguró que la intención de Estados Unidos es asegurarse de que “sigan fuera de nuestro hemisferio” y “construir alianzas” que impidan su avance.
Así concluyó la primera reunión del Escudo de las Américas que, según las autoridades estadounidenses, será el primer episodio de muchos.
