La posibilidad de convertir a Limón en un polo turístico y marítimo del Caribe vuelve a estar sobre la mesa, tras el consenso alcanzado en la Asamblea Legislativa para impulsar el proyecto de la Marina y Terminal de Cruceros en la cabecera de la provincia.
Fernando Abdelnour Vega, gerente a.i. de Administración de Desarrollo de Japdeva, explicó a EF el potencial económico del proyecto:
“Esta obra contempla inversiones superiores a los $800 millones y podría generar más de 20.000 empleos directos e indirectos”, dijo.
La iniciativa fue aprobada tras un consenso alcanzado por cinco fracciones legislativas para avanzar con una reforma a la Ley Orgánica de Japdeva, con el objetivo de fortalecer las herramientas que permitan desarrollar alianzas para impulsar infraestructura turística, portuaria y marítima en la provincia.

Es una señal positiva
P: ¿Cómo valora que cinco fracciones legislativas hayan logrado un consenso para impulsar este proyecto?
R: Es una señal positiva. El respaldo de cinco fracciones legislativas evidencia que la iniciativa trasciende una visión sectorial o partidaria y se reconoce como un proyecto estratégico para el desarrollo de Limón y del país.
Este consenso fortalece la confianza en el proceso y refleja una coincidencia nacional sobre la necesidad de impulsar infraestructura turística, portuaria y marítima moderna en el Caribe costarricense.

P: ¿Qué impacto económico podría generar la Marina y Terminal de Cruceros para Limón y para el país?
R: El proyecto tiene el potencial de generar un impacto económico significativo y estructural para Limón y Costa Rica. Según las estimaciones disponibles, se desarrollaría por etapas, con una inversión inicial estimada superior a los $350 millones y una inversión total superior a los $800 millones.
Además, permitiría fortalecer la llegada de cruceros, atraer turismo náutico internacional, dinamizar el comercio local, ampliar la oferta turística y generar nuevos encadenamientos productivos en sectores como transporte, gastronomía, hotelería, servicios turísticos, construcción, comercio, artesanía y operación portuaria.
Su valor principal no se limita a la obra física, sino a la posibilidad de convertir a Limón en un polo turístico y marítimo competitivo dentro del Caribe.
P: ¿Considera que este acuerdo envía una señal positiva a inversionistas nacionales e internacionales?
R: El acuerdo envía una señal favorable al mercado, porque demuestra voluntad política, respaldo legislativo y disposición del país para habilitar mecanismos modernos de inversión en infraestructura.
P: ¿Cuáles han sido los principales obstáculos que históricamente han frenado este proyecto?
R: Los principales obstáculos han estado relacionados con la complejidad técnica propia de una obra de esta magnitud.
Precisamente por ello, la reforma a la Ley Orgánica de JAPDEVA resulta relevante: permite fortalecer el marco habilitante para alianzas estratégicas y superar una de las principales barreras históricas del proyecto.
Esto no elimina la necesidad de cumplir los estudios, permisos y controles correspondientes, pero sí crea mejores condiciones para pasar de la planificación a una etapa efectiva de estructuración y ejecución.

P: ¿Cuántos empleos directos e indirectos podría generar una obra de este tipo?
R: Según las estimaciones disponibles, durante la fase constructiva el proyecto podría generar aproximadamente 7.620 empleos directos y más de 15.000 empleos indirectos, asociados principalmente a construcción, transporte, logística, comercio, servicios profesionales y actividades conexas.
En fase operativa, el impacto se ampliaría hacia empleos permanentes y encadenamientos vinculados con turismo, operación de marina, servicios portuarios, hotelería, gastronomía, transporte turístico, comercio local, mantenimiento, seguridad, servicios marítimos y atención de visitantes.

Más allá de la cifra puntual, lo relevante es que se trata de un proyecto con capacidad de generar empleo formal, diversificar la economía regional y abrir nuevas oportunidades para la población limonense.
P: ¿Qué sectores serían los más beneficiados con el desarrollo del proyecto?
R: Los sectores más beneficiados serían turismo, actividad de cruceros, marina turística, comercio local, hotelería, gastronomía, transporte terrestre y marítimo, servicios recreativos, artesanía, operadores turísticos, construcción, servicios portuarios, mantenimiento marítimo, formación técnica y pequeñas y medianas empresas.
Adicionalmente, el proyecto puede funcionar como un eje articulador de otras iniciativas estratégicas de JAPDEVA y del país, vinculadas con logística, desarrollo urbano, servicios marítimos, recuperación del frente costero y fortalecimiento de Limón como destino turístico de clase mundial.
P: ¿Qué tan urgente considera avanzar con esta iniciativa para la reactivación económica de Limón?
R: Avanzar es altamente relevante y oportuno. Limón enfrenta retos históricos en empleo, competitividad, inversión y diversificación económica, por lo que requiere proyectos estructurantes capaces de generar actividad productiva sostenida.

La Marina y Terminal de Cruceros puede convertirse en un catalizador de reactivación económica, al aprovechar activos portuarios existentes, fortalecer la vocación turística del Caribe y atraer inversión privada para infraestructura de alto impacto.
Las cifras clave del proyecto
- Inversión estimada: Más de $800 millones
- Primera etapa: Superior a $350 millones
- Área de desarrollo: 27 hectáreas
- Capacidad de marina: Entre 80 y 120 espacios de atraque
- Capacidad de cruceros: Dos embarcaciones simultáneas
- Visitantes en un día de alta afluencia: Entre 8.000 y 10.000 pasajeros
- Empleos proyectados: Más de 20.000 directos e indirectos
El proyecto incluye infraestructura turística, comercial y marítima para las siguientes áreas:
- Terminal para atención de cruceristas
- Marina turística
- Restaurantes y zonas comerciales
- Mercado de artesanías
- Hoteles
- Paseo marítimo
- Espacios públicos e integración urbana
- Club de yates
- Servicios para embarcaciones
- Áreas para tours acuáticos y transporte turístico
