Laura Fernández barrió en las elecciones presidenciales del pasado 1.° de febrero, y así lo refleja el escrutinio preliminar de la votación. Obtuvo un 48% de los votos válidos en todo el país —el mayor registro desde el 50% conseguido por José María Figueres en 1994— y ahora será la quincuagésima presidenta en la historia de Costa Rica.
Fernández supo aprovechar la ventaja que le otorgaba su condición oficialista. Seis de cada diez costarricenses valoran positivamente la gestión del presidente Rodrigo Chaves y una porción similar decía ver con buenos ojos la continuidad de su administración, según las encuestas del CIEP-UCR.
Ese inusitado respaldo popular le permitió a la candidata del Partido Pueblo Soberano (PPSO) convertirse en una verdadera aplanadora electoral. Triunfó en 63 de los 84 cantones del país, y en los restantes 21 territorios se ubicó en la segunda posición, con al menos un 25% de los votos.
Fernández obtuvo más del 40% de los votos válidos en 64 cantones, y en 20 territorios costeros o periféricos incluso superó el 60%.
Solo en otros 20 cantones, mayormente centrales, se quedó por debajo de esa barrera.
EF preparó el siguiente mapa interactivo para que revise dichos datos.
En él puede revisar cuán aplastante fue la votación en favor de Fernández dentro de su cantón.
La información de esta herramienta se basa en los resultados del escrutinio provisional del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), cuyo último corte se publicó este lunes 2 de febrero a las 12:00 del mediodía.
Fernández tuvo una enorme cantidad de puntos fuertes y apenas algunos puntos flojos.
Sus diez mejores niveles de desempeño los consiguió en Buenos Aires (70,24%), Puerto Jiménez (69,94%), Guácimo (69,34%), Osa (68,01%), Pococí (67,49%), Sarapiquí (67,35%), Garabito (67,3%), Quepos (67,29%), Abangares (65,85%) y Río Cuarto (64,83%); todos, cantones relativamente rurales y alejados de la Gran Área Metropolitana.
En cambio, sus 10 registros más bajos fueron en Santo Domingo (35,61%), San Pablo (35,4%), Moravia (34,49%), León Cortés Castro (34,25%), Curridabat (33,24%), Dota (33,11%), Oreamuno (30,73%), Escazú (29,75%), Alvarado (28,69%) y Montes de Oca (26,74%); más hacia el centro del país.
A pesar de todo, la oficialista nunca registró una votación inferior al 25% en alguno de los 84 cantones que componen el territorio costarricense. Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional (PLN), logró quitarle la ventaja en algunos poco territorios; pero la nueva mandataria siempre fue la segunda más votada, como mínimo.
En su discurso de victoria, Fernández describió el resultado electoral como un mandato “claro” y también se planteó el logro como una “difícil” responsabilidad. “Estas son horas de júbilo y tenemos justo derecho a celebrar la victoria”, aseguró, “pero no olvidemos que lo más difícil empieza ahora: no defraudar a quienes nos otorgaron su confianza”.
