Por: AFP .   9 octubre, 2020
Según un informe de la ONU, 690 millones de personas sufrían en el año 2019 de manera crónica la falta de alimentos. Fotografía: AFP /Orlando Sierra
Según un informe de la ONU, 690 millones de personas sufrían en el año 2019 de manera crónica la falta de alimentos. Fotografía: AFP /Orlando Sierra

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU fue galardonado este viernes con el Premio Nobel de la Paz por suministrar comida a millones de personas en un mundo donde el hambre se torna un “arma de guerra”, la cual se agravará debido a la pandemia de la COVID-19.

El PMA recibe este premio por “sus esfuerzos en la lucha contra el hambre, su contribución para mejorar las condiciones de paz en las zonas afectadas por los conflictos y por sus esfuerzos para impedir que el hambre se use como un arma de guerra”, declaró la presidenta del Comité Nobel, Berit Reiss-Andersen.

El año pasado, el PMA distribuyó 15.000 millones de raciones de comida y asistió a 97 millones de personas en 88 países. Las cifras pueden parecer enormes, pero solo representan una parte muy pequeña de las necesidades del mundo.

El programa de la ONU, fundado en 1961 y con sede en Roma, se financia únicamente por donaciones voluntarias y se autodefine como “la mayor organización humanitaria”, en un mundo donde 690 millones de personas -es decir una de cada 11- sufrían en 2019 de manera crónica la falta de alimentos.

Cifras que sin duda han empeorado este año debido a la crisis sanitaria mundial.

“Paz y erradicación del hambre son indisolubles”, reaccionó en Twitter la organización, cuyo director, el estadounidense David Beasley, se expresó “profundamente honrado” por el premio.

“Es un formidable reconocimiento al compromiso de la familia del PMA, que cada día trabaja para erradicar el hambre en más de 80 países”, escribió Beasley en Twitter.

Hambrunas Bíblicas

Este es el 12° duodécimo Nobel de la Paz concedido a una organización, personalidad de la ONU o vinculada con Naciones Unidas.

Los países en conflicto son una de las prioridades de la organización mundial, ya que la guerra es al mismo tiempo causa y consecuencia del hambre.

La ONU y diversas Organizaciones No Gubernamentales (ONG) han alertado sobre las consecuencias humanitarias del conflicto que opone desde 2015 al gobierno, apoyado por una coalición militar dirigida por Arabia Saudita, y los rebeldes hutíes, respaldados por Irán.

Los combates han provocado decenas de miles de muertos, la mayoría de ellos civiles, según las ONG, tres millones de desplazados han dejado al país hundido en una profunda hambruna.

“Podemos enfrentarnos a hambrunas de proporciones bíblicas dentro de algunos meses”, alertó David Beasley en abril.

Premiado, con o sin pandemia

Según un informe de la ONU publicado a mediados de julio, la recesión mundial provocada por la COVID-19 puede hacer que entre 83 y 132 millones de personas suplementarias sufran el hambre en primera persona.

Beasley, que visitó en julio Ecuador y Panamá alertó que si no se toman medidas, 10 millones de personas adicionales pueden verse afectadas por el hambre en 11 países de América Latina donde actúa el PMA, una situación “devastadora”, afirmó el responsable.

“El Programa Mundial de Alimentos habría sido un laureado digno sin pandemia pero la pandemia y sus consecuencias aumentan las razones para concederle este premio”, dijo el Comité Nobel.

No obstante, en 2019, el PMA se vio zarandeado por un informe elaborado con testimonios de empleados, que reprochaba a la entidad comportamientos de acoso, entre ellos acoso sexual, abusos y discriminación.

Este viernes, la presidenta del Comité Nobel destacó que el premio subraya la necesidad de “encontrar soluciones multilaterales para combatir los desafíos a los que se enfrenta el mundo”.

En total, 211 personas y 107 organizaciones eran candidatos al Nobel de la Paz este año.

El premio, que consiste en una medalla de oro, un diploma y diez millones de coronas suecas será entregado formalmente el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de su fundador, el empresario y filántropo sueco Alfred Nobel (1833-1896), si las condiciones sanitarias lo permiten.

El año pasado, el premio fue adjudicado al primer ministro etíope, Abiy Ahmed, por sus esfuerzos de acercamiento con su exhermano enemigo, Eritrea.

El lunes se dará a conocer el ganador del último Nobel de este año, el de Economía.