Por: Laura Ávila.   6 enero
Los cierres que implementan los socios comerciales europeos podrían disminuir las ventas de productos frescos como el banano. Foto: Graciela Solís
Los cierres que implementan los socios comerciales europeos podrían disminuir las ventas de productos frescos como el banano. Foto: Graciela Solís

El sector exportador mostró en el 2020 que es resiliente y en noviembre las exportaciones tuvieron un dinamismo del 8% respecto al mismo periodo del año anterior. No obstante, los empresarios miran con preocupación el alza en los pulsos comerciales, las manifestaciones proteccionistas de algunas autoridades de Gobierno, los cierres de los socios comerciales para contener la COVID-19 y los lastres estructurales.

Pese a que las transacciones al mercado internacional evidenciaron una mejoría en la recta final del año, las ventas hacia América Central experimentaron una caída del 6% entre enero y octubre, al compararlas con las del mismo periodo del 2019.

El sector exportador le dará la bienvenida al 2021 enfrentando los cierres que los socios comerciales europeos implementan para detener la propagación de la COVID-19.

Estas medidas afectan principalmente las exportaciones de productos frescos como piña, banano y yuca, pues los consumidores suelen adquirir más productos congelados y de subsistencia, según Laura Bonilla, presidenta de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco).

Diálogos estériles y el sinsabor del proteccionismo

“No estamos atacando los problemas de fondo. Todos deberíamos de estar echando para adelante, pero aparecen cosas que uno no entiende. Esta discusión con el azúcar va a terminar afectando a sectores que no tienen nada que ver con esto, y con el tema del aguacate (...) estamos ante la OMC y pagando una millonada”, dijo Jorge Calderón, vicepresidente de Cadexco.

El incremento en los pulsos comerciales preocupan a la industria, pues durante el segundo semestre del 2020 emergieron tensiones comerciales con Panamá, Brasil y Canadá.

Desde el 1.° de julio Panamá no renueva los permisos de exportación a 26 plantas de productos de origen animal que producen lácteos; carne de cerdo, bovina y de aves; embutidos y proteínas para balanceados.

La barrera comercial ya deja pérdidas, pues las exportaciones al país vecino tuvieron una contracción 20% entre enero y octubre de 2020. Cerca de la mitad de esta caída se dio por el cese de contratos de algunas empresas y ante la negativa de renovar permisos para la exportación de productos lácteos, principalmente.

Así lo indica un estudio de la Dirección de Inteligencia Comercial de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) de diciembre de 2020.

En la recta final del año Canadá y Brasil reaccionaron a los aranceles del 76,35% que las autoridades nacionales impusieron a las importaciones de azúcar. Estas naciones no dudaron en escalar las disputas hasta la Organización Mundial del Comercio (OMC).

La medida provocó que Brasil aumentara aranceles por tres años a cuatro productos costarricenses: otras sustancias de origen animal, para la preparación de productos farmacéuticos; otros chocolates y preparaciones alimenticias que contienen cacao; extractos, esencias y concentrados de té; y condimentos y condimentos mixtos.

La dicotomía que muestra el Gobierno (que danza entre la apertura y el proteccionismo) posa un halo de incertidumbre sobre el sector.

El más reciente capítulo tuvo como protagonista a Rodolfo Solano, canciller de la República, quien aboga por la fusión del Ministerio de Comercio Exterior (Comex) y Cancillería para formar una nueva cartera denominada Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional. Según informó el diario La Nación el pasado 20 de diciembre.

Casa Presidencial se desmarcó de las declaraciones de Solano posteriormente .

Sin embargo, las tensiones entre ambas carteras saltaron a la vista desde la renuncia de Dyalá Jiménez, el pasado 7 de agosto. En ese momento la extitular reconoció diferencias con Cancillería por la representación de Costa Rica ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Urgencia por soltar amarras

El sector exportador clama por mayor ayuda de parte de los poderes Ejecutivo y Legislativo.

“Necesitamos flexibilidad en las jornadas laborales. En el sector exportador muchas veces tenemos productos que son de temporada y necesitamos que nos permitan contratar por horas, eso no lo permite la ley en este momento”, manifestó Laura Bonilla, presidenta de Cadexco.

Esto se lograría al agilizar el expediente 21.182 que pretende sentar bases actualizadas para la jornada excepcional ampliada y los trabajos temporales anualizados, mediante reformas a los artículos 136, 142 y 145 al Código de Trabajo.

No obstante, este proyecto de ley se encuentra en pausa en la Comisión de Asuntos Hacendarios y no ha sido convocado por el Poder Ejecutivo para discutirlo en las sesiones extraordinarias. Esta iniciativa aumentaría la productividad y reduciría la tasa de desempleo que en agosto, setiembre y octubre alcanzó el 22%.

Otra de las peticiones que los empresarios vuelven hacer al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) es la aprobación de nuevas moléculas para agroquímicos.

Desatar este nudo era una aspiración durante los primeros meses de 2020, pues el MAG, el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) y el Ministerio de Salud tenían como prioridad evaluar los procesos y la admisibilidad para resolver el rezago. Esto había sido confirmado por Marlon Monge, viceministro de Agricultura, en diciembre de 2019.

No obstante, el tema aún sigue pendiente. Renato Alvarado, ministro de Agricultura, manifestó que hubo dificultades para ponerse de acuerdo entre el Minae, el Ministerio de Salud y el MAG, aunque ya se logró un acuerdo con Salud.

“Estamos trabajando con ventanilla única y la empresa Pequi S desarrollando el flujo industrial del proceso de inscripción de agroquímicos”, manifestó Alvarado. Según él, existe un compromiso para definir una ruta para la inscripción de agroquímicos.

El ministro aún no pone fecha porque le “preocuparía no cumplir”, pero estima que el tema esté resuelto antes de que finalice la actual administración.

Renovar la oferta de los agroquímicos es un lastre de al menos dos décadas y se suma a otros pendientes históricos como rebajar las tarifas eléctricas y las cargas sociales.

Caída en Centroamérica

Las exportaciones a Centroamérica sufrieron una caída del 6% entre enero y octubre del 2020. “¿Cuál es el problema con Centroamérica? Que es el segundo mercado más importante de este país, sostiene al sector agroexportador, la mayoría de pequeñas y medianas empresas”, agregó Calderón.

La nación que contrajo más las transacciones de Costa Rica hacia el mercado centroamericano fue Panamá, con una caída del 20%. Entre enero y octubre de 2020 el monto total exportado fue de $412 millones y en el mismo periodo del 2019 el valor fue de $513 millones.

Las tensiones comerciales con el vecino suramericano, las medidas implementadas por las autoridades nacionales para contener la propagación de la COVID-19 con los transportistas, y menores ventas de envases de vidrios (por la caída de la demanda de bebidas alcohólicas en la región), fueron algunos factores que incidieron en la contracción.

Menores exportaciones hacia esta zona hacen que Centroamérica pierda terreno y pase a ser el tercer socio comercial de importancia para Costa Rica. América del Norte sigue liderando con un 46% de participación, seguido de Europa con 22% y en el tercer puesto se encuentra América Central con 20%, según cifras de Procomer.