Por: Manuel Avendaño Arce.   27 junio
El senador demócrata por Vermont, Patrick Leahy, cuestionó la designación de Mauricio Claver-Carone como candidato para buscar la presidencia del BID. Fotografía: Página web de Patrick Leahy.
El senador demócrata por Vermont, Patrick Leahy, cuestionó la designación de Mauricio Claver-Carone como candidato para buscar la presidencia del BID. Fotografía: Página web de Patrick Leahy.

El senador demócrata por Vermont, Patrick Leahy, pidió a la Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) posponer la elección del nuevo presidente de esta entidad −programada para setiembre− hasta después de las presidenciales que se disputarán en los Estados Unidos el martes 3 de noviembre.

Leahy destacó en un comunicado de prensa publicado en su página web, este viernes 26 de junio, que el candidato impulsado por Donald Trump para el alto cargo del BID, Mauricio Claver-Carone, representa una fuerte polarización frente a los países de América Latina y el Caribe.

Para el senador no sería oportuno que el BID sea dirigido durante cinco años por un político de extrema derecha republicana como Claver-Carone, sobre todo si las presidenciales son ganadas por el exvicepresidente demócrata Joe Biden.

“Me preocupa que la presidencia del señor Claver-Carone en el BID pondría al banco en una trayectoria de conflicto con su mayor país contribuyente, los Estados Unidos, si el vicepresidente Biden es elegido presidente en noviembre”, indicó el senador.

Continuó: “La elección del señor Claver-Carone para un mandato de cinco años, apenas unas semanas antes de las elecciones presidenciales estadounidenses, y su impopularidad con algunos miembros del Congreso, no serían buen augurio para el apoyo de los Estados Unidos hacia el banco en los próximos años”.

La cavilación de Leahy también se relaciona con línea política de Claver-Carone, quien actualmente funge como asesor del despacho de Trump para las Américas y como director superior de Asuntos del Hemisferio occidental en el Consejo Superior de Seguridad Nacional.

De acuerdo con el senador, Claver-Carone es el arquitecto principal de las políticas más ideológicas de Trump hacia América Latina.

“De hecho, estas políticas ineficaces han entorpecido la resolución de conflictos con gobiernos con los que no estamos de acuerdo, y han complicado las relaciones con nuestros amigos y aliados”, apunta el comunicado.

Laura Chinchilla, la candidata a vencer
La expresidenta de la República, Laura Chinchilla, empezó a trabajar en su aspiración hacia la presidencia del BID desde finales del 2019. Fotografía: Rafael Murillo.
La expresidenta de la República, Laura Chinchilla, empezó a trabajar en su aspiración hacia la presidencia del BID desde finales del 2019. Fotografía: Rafael Murillo.

La presentación de un candidato estadounidense para luchar por la presidencia del BID rompe con 60 años de tradición y con una “regla no escrita” bajo la cual se acordó que la sede del banco se establecería en Washington D.C., la vicepresidencia estaría en manos de los Estados Unidos y la máxima silla de la entidad sería ocupada siempre por un latinoamericano.

Tras el anuncio del Gobierno de Trump de impulsar, por primera vez en la historia, a un candidato estadounidense para este cargo, varios aspirantes de otras naciones se retiraron de la contienda, como, por ejemplo, Brasil y El Salvador, que más bien dieron su apoyo al abogado de 44 años, Claver-Carone.

En la línea de posibles contrincantes se mantienen el periodista y abogado argentino, Gustavo Béliz y la expresidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, quien ya recibió el apoyo oficial del gobierno de Carlos Alvarado para avanzar con su candidatura, tal y como lo informó EF el pasado lunes 22 de junio.

La compleja situación de crisis financiera que atraviesa Argentina implica un fuerte golpe para las aspiraciones de Béliz. En esta coyuntura, Chinchilla se convierte en la principal contrincante frente a los planes de Trump de quedarse con la presidencia del BID en medio de la crisis del coronavirus y antes de las elecciones que lo enfrentarán con Biden.

Chinchilla impulsa una propuesta basada en su profundo conocimiento sobre la agenda de desarrollo de la región. Pretende trabajar en estrategias diferenciadas para los países más pequeños que son a la vez los más golpeados por diferentes fenómenos.

La exmandataria de Costa Rica (2010-2014) tiene muy claro que su candidatura no representa ninguna polarización ideológica para la región y más bien apuesta por un mensaje de unión y conciliación en momentos difíciles.

El senador Leahy reconoció que los nombres de latinoamericanos que aspirarán a la máxima silla del BID son bien recibidos en el escenario regional.

“El banco es una institución que trabaja para mejorar las condiciones de vida de millones de personas en Latinoamérica y el Caribe, y sin una razón convincente para hacer lo contrario, debería seguir siendo dirigido por una persona de la región a la cual sirve. Hay varios latinoamericanos que están capacitados para ejercer el puesto y recibirían el apoyo de los Estados Unidos”, zanjó.

Nebulosa sobre Claver-Carone

El nombre de Mauricio Claver-Carone es sinónimo de una nebulosa de dudas e incertidumbre para la región.

“Estoy decepcionado, pero no sorprendido, que el Departamento del Tesoro bajo el presidente Trump nominara a un candidato tan controversial”, aseveró Leahy.

En su reflexión, el senador demócrata recordó que el concepto de diplomacia de este abogado de extrema derecha consiste en amonestar e imponer sanciones, que para los países de América Latina a menudo representan represalias unilaterales y aislamiento por parte de Estados Unidos, lo que se convierte en un castigo para las personas de las naciones que deberían recibir ayuda.

“Esta mentalidad hacia los problemas regionales es completamente incompatible con el BID, cuyos países contribuyentes tradicionalmente han apoyado a la institución, en parte, por su larga historia dándole prioridad a las principales necesidades de la región”. 

“Un estadounidense polarizante al frente del BID pudiera intensificar las divisiones, debilitar el apoyo de los países contribuyentes, y afectar la habilidad del banco de cumplir con su misión en nombre de las personas a las que debe servir”, agregó.

El político demócrata sostiene que la crisis provocada por el coronavirus plantea una serie de nuevos desafíos para la región que requieren una visión más sólida al frente del BID para enfrentar los problemas de estabilidad social, económica y política de los próximos años.