Economía y Política

Una representante del último gobierno PUSC y dos actuales diputados: el menú de ‘la Unidad’ para buscar la presidencia en 2022

El PUSC tiene tres opciones para llenar el vacío de Rodolfo Piza, el candidato que dejó la agrupación que levantó con su candidatura en 2018

Una exvicepresidenta de la República y dos actuales diputados –un reciente cabecilla del Partido y uno exalcalde electo muy joven– son las tres opciones en el menú del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) para elegir a su nuevo candidato presidencial.

El PUSC realizará sus comicios internos este domingo 27 de junio, con quien buscará evitar quedar fuera del Poder Ejecutivo una vez más o, por lo menos, no perder el apoyo recuperado en 2018 cuando alcanzó el apoyo de un 16% de los votos emitidos a través del excandidato Rodolfo Piza, ahora alejado del Partido.

Mantener ese apoyo será crucial para cualquier nuevo candidato del PUSC: sea la exvicepresidenta Lineth Saborío; el expresidente de la agrupación rojiazul, Pedro Muñoz; o el exalcalde de San Mateo, Erwen Masís. El Partido apenas mostró una importante recuperación en 2018, después de tres fracasos electorales rotundos entre 2006 y 2014, tras los escándalos que involucraron a los expresidentes Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez.

Quien resulte ganador de la contienda socialcristiana también tendrá el reto de unir bajo un mismo discurso al PUSC. El Partido ahora mismo se muestra fragmentado y con una visión provincialista, que quita impulso a las candidaturas presidenciales, según critican figuras de peso, como el excandidato Piza o el expresidente Rodríguez.

EF le cuenta quiénes son los tres contendientes para asumir los restos de ‘la Unidad’: tres figuras con trayectorias y respaldos diversos.

Lineth Saborío

Lineth Saborío Chaverri (60 años, Grecia) es la candidata de mayor trayectoria política en la contienda interna del PUSC. Fue vicepresidenta de Abel Pacheco, en el último gobierno socialcristiano (2002-2006), antes de que estallaran acusaciones en contra de los expresidentes Calderón y Rodríguez.

Saborío se presenta como la carta de mayor experiencia, según comentó a EF la politóloga del Observatorio de Política Nacional de la Universidad de Costa Rica (OPNA-UCR), Eugenia Aguirre, quien recordó que es un factor que ya demostró tener cierto peso en la convención del Partido Liberación Nacional (PLN), que comandaron el expresidente José María Figueres y el excandidato Rolando Araya.

Además de vicepresidenta, Saborío fue ministra de Planificación (2003-2004) y de la Presidencia (2004-2006), durante la Administración Pacheco. Antes había sido directora del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), entre 1997 y 2002.

Según el el politólogo e investigador del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la UCR, Jesús Guzmán, su experiencia de hace más de dos décadas y su visión del PUSC como el partido tradicional de inicios de siglo le puede servir para unirlo y darle mayor cohesión. No obstante, también podría recriminársele su relativa inactividad en los últimos 15 años, según apuntó Aguirre.

Saborío apenas ha tenido una participación política tímida en los últimos años y su último movimiento político que se recordaba fue su adhesión a Fabricio Alvarado, excandidato presidencial de Restauración Nacional (PRN), camino a la segunda ronda de elecciones de 2018.

A Saborío se le ha recriminado el nombramiento de familiares suyos, incluido su esposo, en puestos públicos durante la administración Pacheco; pero ella sostiene que se trata de personas que ya tenían experiencia y estaban vinculadas con la función pública.

Durante la inscripción de su candidatura, a Saborío se le vio acompañada de personas como Jorge Guardia, expresidente del Banco Central (BCCR); Rosalía Gil, expresidenta del Patronato Nacional de la Infancia (PANI); y Jorge Polinaris, exviceministro de Planificación.

Pedro Muñoz

Pedro Muñoz Fonseca (52 años, Liberia) actualmente es diputado de la Asamblea Legislativa, e incluso fue co-jefe de la fracción socialcristiana entre 2019 y 2020.

Muñoz llegó al Congreso después de construir su liderazgo en el PUSC como presidente del Partido por cuatro años, entre 2014 y 2018.

Sus intenciones de aspirar por la Presidencia de la República, sin embargo, no son nuevas. Ya había manifestado su interés de inscribir una precandidatura en 2012, pero finalmente desistió en favor del posterior candidato de 2014 y 2018, Rodolfo Piza.

Antes de eso, la única experiencia de Muñoz como socialcristiano había sido como regidor suplente en la Municipalidad de Liberia, entre 2006-2010.

Para el politólogo Guzmán, el diputado socialcristiano ha tenido un discurso casi monotemático para distanciarse del gobierno del Partido Acción Ciudadana (PAC), una misión que asumió la mayor parte de la fracción de la Unidad desde 2019 para evitar una imagen de cogobierno con el oficialismo.

Esa imagen de cogobierno se intentó dibujar con el gobierno “de unidad nacional” que acordaron el excandidato del PUSC, Rodolfo Piza, y el presidente Carlos Alvarado, cuando este era candidato presidencial en segunda ronda de elecciones de 2018; y que incluso terminó generando la inclusión de varias de las principales figuras socialcristianas en el posterior gabinete.

Ese discurso “anti-PAC” es un arma de doble filo para Muñoz, según el politólogo Guzmán. Puede sumar el respaldo de socialcristianos que tampoco se sintieron identificados con la decisión de Piza de cara a segunda ronda de 2018, o puede ahuyentar a otros que perciben en el mensaje de Muñoz faltan de otras propuestas.

A Muñoz se le recrimina haber asesorado legalmente al empresario Juan Carlos Bolaños, quien es investigado por el caso popularmente conocido como del “cemento chino”. No obstante, Muñoz respondió en un reciente debate de Repretel que su asesoría fue solo “con un trato comercial”.

Entre su círculo más cercano está la también la diputada socialcristiana María Inés Solís, quien es su jefa de campaña; así como Pablo Heriberto Abraca, jefe de la fracción rojiazul. También le dio su adhesión el expresidente Abel Pacheco, a pesar de que Lineth Saborío fue vicepresidenta durante su gestión.

Erwen Masís

Erwen Masís Castro (39 años, Alajuela) es el precandidato socialcristiano más joven. Sin embargo, su experiencia en las filas rojiazules ya cumple dos décadas.

Fue el alcalde más joven en ser electo en las municipales de 2002, en su cantón San Mateo, cuando solo tenía 20 años y todavía era estudiante de Derecho. El puesto posteriormente lo ocupó por dos períodos consecutivos, entre 2003 y 2011.

Más tarde desarrolló su carrera profesional como abogado y regresó en 2018 a escena política, cuando resultó electo como diputado por la provincia de Alajuela, puesto que aún hoy desempeña.

Para la politóloga Aguirre, las intenciones presidenciales de Masís son las que más sorprendieron, tratándose de un legislador que ha mantenido un bajo perfil aunque buscó sin éxito la presidencia legislativa en 2019.

Masís se ha hecho acompañar de una tendencia llamada ‘Gente Unidad’, conformada por representantes de diversas regiones. Sin embargo, es quien aparece más abajo en las encuestas, que actualmente lidera Saborío.

Entre otras figuras, han estado cerca de a Masís el actual alcalde de Matina y exdiputado, Wálter Céspedes Salazar; el alcalde de Belén, Horacio Alvarado; y el alcalde de Poás, Heibel Rodríguez; entre otros.

En días recientes se le ha cuestionado que fue parte del grupo de legisladores que recibió a personas investigadas por narcotráfico. Él ha rechazado cualquier relación con los actos ilícitos que se investigan y aseguró que propondría crear un nuevo organismo encargado de proteger “la institucionalidad del país”, según recogió una reciente publicación de La Nación.

Según dijo Masís, su encuentro fue con uno de los investigados, quien se habría presentado como un desarrollador interesado en impulsar un proyecto de vivienda de interés social.

130.000 votantes

El PUSC espera recibir unos 130.000 votantes este 27 de junio. Abrirá sus urnas de 9:00 a.m. a 4:00 p.m.

Las personas interesadas en participar podrán hacerlo sin firmar una adhesión, indicó a EF Randall Quirós, presidente de la organización político.

En 2017, el PUSC recibió 113.673 electores, 30.000 menos que cuatro años atrás, por la agrupación enfrenta el reto de frenar la hemorragia.

Les encuestas preliminares dan la ventaja a Saborío; sin embargo, existen dudas metodológicas sobre las mismas. Según dijo el CIEP, en un reciente informe, las muestras que se requieren para definir verdaderas intenciones de voto en partidos políticos específicos deberían ser mucho más amplias que las publicadas hasta ahora.

El PUSC elegirá este domingo su figura para no perder la relevancia nacional del Partido que, a pesar de sus golpes en elecciones presidenciales, mantiene una nueve escaños legislativos y la dirección de 15 municipios.

Josué Alfaro

Josué Alfaro

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Graduado de la carrera de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la Universidad de Costa Rica.