Por: Manuel Avendaño Arce.   4 agosto
Víctor Morales Mora, diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC) y dos veces ministro de Trabajo, trabajará como nuevo ministro de la Presidencia de Carlos Alvarado. Fotografía: Rafael Pacheco.
Víctor Morales Mora, diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC) y dos veces ministro de Trabajo, trabajará como nuevo ministro de la Presidencia de Carlos Alvarado. Fotografía: Rafael Pacheco.

Las diferentes bancadas legislativas reconocen que la gestión de Rodolfo Piza como ministro de la Presidencia estuvo marca por dos etapas. La primera protagonizada por un jerarca presente y atento para impulsar la aprobación de la reforma fiscal, pero después vino un periodo de bajo perfil con una notoria ausencia del enlace con el Gobierno.

Víctor Morales Mora; dos veces diputado, dos veces ministro de trabajo y jefe de fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC); asume el reto de relevar a Piza en un controvertido puesto con altas cargas políticas.

La principal tarea del nuevo jerarca es acompañar al presidente de la República y encargarse del diálogo con las diferentes agrupaciones políticas en el Congreso y con los sectores sociales.

Otros exdiputados, quienes también utilizaron el doble sombrero, señalan que la llegada de Morales en este momento de la gestión es un acierto para impulsar una agenda cargada de proyectos que pretenden mejorar las condiciones para reactivar la economía.

Buenos vientos

El pasado jueves 1.° de agosto arrancó el primer periodo de sesiones extraordinarias de la segunda legislatura y también inició gestión del nuevo ministro de la Presidencia.

Los vientos en Cuesta de Moras son favorables. Las diferentes fracciones reciben con positivismo que un diputado del actual plenario se convierta en el canal directo para negociar con el Gobierno.

Dos retos marcan el camino de Morales: disipar la sombra de “ministro ausente” que le heredó Piza y manejar los tiempos del Congreso para construir agendas flexibles que puedan avanzar.

Los legisladores son conscientes de que el primer año fue complejo y estuvo marcado por la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, de los eurobonos y de una serie de proyectos que buscaban mantener la estabilidad fiscal del país. Ahora se abre un periodo con nuevos temas álgidos.

“Faltó acercamiento y construcción de acuerdos previos. Ahora hay una serie de temas sobre la mesa tan complejos como lo que sucedió en el último año y me refiero al proyecto de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva), el de empleo público y otros que son complejos y sensibles como el de las huelgas”, comentó Silvia Hernández, jefa de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN).

Otro de los retos para el nuevo ministro es la reconstrucción de canales de diálogo para que los diputados puedan negociar y conversar con una figura accesible que los atienda directamente.

“Un ministro de la Presidencia debe ser una persona que haya pasado por la Asamblea Legislativa como diputado. Un porcentaje importante de su función es la relación con el Congreso, entonces en el caso de Víctor Morales, sabemos que es su segundo periodo como diputado y que tiene la experiencia necesaria”, Eduardo Cruickshank, jefe de fracción del Partido Restauración Nacional (PRN).

En las tiendas del oficialismo también reclaman la necesidad de mejorar el nivel de coordinación entre las fracciones y el Ejecutivo. Así lo comentó Nielsen Pérez, quien relevará a Morales como vocera del PAC.

Clima Social

Entre las tareas pendientes del nuevo ministro está la de mejorar las relaciones del Gobierno con los sectores sociales del país en momentos de descontento por la implementación del Impuesto al Valor Agregado (IVA), los cambios en el tributo sobre la renta y la desaceleración económica que agrava problemas estructurales como el desempleo y la pobreza.

El ahora jerarca de la Presidencia conoce bien a los diferentes actores porque trabajó directamente con ellos durante el gobierno de Luis Guillermo Solís, cuando fungió como ministro de Trabajo.

De hecho, el Informe Estado de la Nación 2017 evidenció una caída en la cantidad de protestas sociales entre 2014 y 2016, justamente el periodo en el que Morales estuvo al frente de dicha cartera, sin que exista una relación de causalidad entre ambos hechos.

Entre enero y diciembre del 2016 se contabilizaron 323 movilizaciones sociales en el país, una cifra menor al promedio anual registrado desde 1992 que es de 395 manifestaciones.

“Necesitamos paz social para avanzar y trabajar. Si antes me decían que era monotemático con la reforma fiscal, ahora me van a escuchar hablando de un solo tema: empleo, empleo y empleo”, Carlos Alvarado, presidente de la República.

El gobierno de Alvarado enfrentó un difícil primer año que desgastó su capital político para negociar principalmente con los sindicatos, quienes se opusieron a las medidas de reducción del gasto público en remuneraciones durante la discusión de la reforma fiscal.

Esa crispación se tradujo en una huelga que se prolongó por 89 días con un fuerte impacto para la producción nacional, según el Banco Central de Costa Rica (BCCR).

Una de las tareas de Morales es reconstruir la conexión con los diferentes actores, sobre todo luego de que el pasado 31 de julio se anunciara la suspensión del anuncio de la metodología de trabajo que servirá para desarrollar el Encuentro Social Multisectorial (ESM).

Doble sombrero

Morales jugará con doble sombrero, pero suspenderá sus funciones legislativas para dedicarse de lleno a sus nuevas labores. Un funcionario puede ser diputado y ministro, pero no pude ejercer los dos cargos al mismo tiempo.

Esta especie de ping-pong no es nueva y tampoco es tan complicada en la práctica. Los socialcristianos Rolando Laclé y Ricardo Toledo trabajaron como ministros de la Presidencia mientras ostentaban el cargo de diputados.

“No es difícil asumir este papel, uno prácticamente deja la diputación para meterse de lleno en las labores del ministerio que son muy demandantes”, Ricardo Toledo, exministro de la Presidencia.

Toledo, quien fue diputado en el periodo 2002-2006 también se desempeñó como ministro de la Presidencia entre mayo del 2002 y setiembre del 2004, durante el gobierno de Abel Pacheco.

“Creo que la movida de Carlos Alvarado es magistral. Pasó de una persona de choque como Rodolfo Piza, a un hombre conciliador que tiene experiencia en los flancos que necesita un ministro de la Presidencia, el diálogo con la Asamblea de la cual forma parte y el diálogo con los sectores sociales con quienes tuvo comunicación como ministro de Trabajo en el gobierno de Luis Guillermo Solís”, señaló Toledo en entrevista con EF.

El caso de Rolando Laclé se remonta al gobierno de Rafael Ángel Calderón Fournier (1990-1994), el entonces congresista asumió como jerarca de la Presidencia entre 1991 y 1994, aunque renunció a la curul en 1992.

“Cuando uno es diputado y pasa a ejercer como ministro se hace mucho más sencillo negociar y dialogar con las fracciones porque uno es parte del mismo plenario”, destacó el abogado.

Aunque tendrá los dos cargos, Morales Mora solo podrá cobrar el salario de ministro de la Presidencia que es mucho menor al que recibía como parlamentario.