Por: María Esther Abissi.   5 octubre, 2018

El aumento que tuvieron las tasas de interés de la deuda emitida por el Ministerio de Hacienda en este año tuvo repercusiones en el comportamiento de los activos de los portafolios de los fondos de pensión.

La tendencia de la tasa de interés promedio de la deuda se mantuvo a la baja durante el primer semestre de este año. Sin embargo, cuando las colocaciones de deuda se volvieron más riesgosas para los inversionistas producto de la incertidumbre fiscal, las tasas comenzaron a subir.

La implicación de estos resultados es qué, básicamente, los activos que tiene cada uno de los fondos de pensión pierden valor, y eso implica que, por tanto, el fondo vale menos. Fotos Melissa Fernández Silva
La implicación de estos resultados es qué, básicamente, los activos que tiene cada uno de los fondos de pensión pierden valor, y eso implica que, por tanto, el fondo vale menos. Fotos Melissa Fernández Silva

El rendimiento promedio en enero se ubicó en 7,96%, tuvo su nivel más bajo en junio y a agosto se ubicó en 7,44% según datos del perfil de la deuda pública publicado por el Ministerio de Hacienda.

Sin embargo, las tasas promedio ocultan los picos que han tenido los rendimientos en los últimos meses.

Por ejemplo, en las subastas realizadas durante agosto, antes de que se anunciara la emisión de letras del tesoro entre el Banco Central y Hacienda, los rendimientos ofrecidos oscilaban entre 8,95% y 9,86%.

Precisamente durante estos últimos meses fue cuando las carteras de los fondos tuvieron las disminuciones de valor más pronunciadas.

Los datos de la Superintendencia de Pensiones evidencian que desde julio del 2017 los activos comenzaron a perder valor, no solo por el incremento de las tasas internas sino también por los aumentos de los rendimientos de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos.

Las tasas efectivas de los fondos federales (FED) pasaron de 0,65% en el 2017 a 1,95% en setiembre de este año, según datos publicados por el Banco de la Reserva Federal de Saint Louis.

Las inversiones existentes en portafolios en colones como en dólares se vieron perjudicadas.

Con datos a agosto de este año, las carteras de los fondos de pensión obligatoria de Bac Pensiones, BCR Pensiones, BN Vital, CCSS OPC, Popular Pensiones y Vida Plena OPC mostraron minusvalías no vistas durante los últimos dos años.

El saldo de los activos netos de BAC Pensiones tuvo una minusvalía de ₡12.487 millones, la más alta de los fondos de pensión obligatoria.

Las inversiones de BCR Pensiones, CCSS OPC y Vida Plena también perdieron valor, estos fueron de ₡6.595 millones, ₡4.989 y ₡1.028, respectivamente.

La mayor minusvalía dentro de un saldo de activos y en corto plazo se dio en BCR Pensiones, ya que, entre julio y agosto, el neto se redujo ₡2.764 millones, una cifra que se puede considerar como alta entre el resto de las variaciones.

La implicación de estos resultados es que, básicamente, los activos (bonos) que tiene cada fondo pierden valor, y eso implica por tanto que el fondo vale menos.

Aunque el efecto de las tasas al alza incide directamente en el precio de las inversiones, los rendimientos también han ido cayendo desde hace tiempo, aunque la tendencia indica que podrían comenzar a estabilizarse.

Según explicó Mauricio Rojas, Gerente de BCR Operadora de Pensiones, la afectación de los portafolios administrados en los últimos meses hace que el mercado descuente en el precio de los activos un mayor riesgo del país, lo que influye en la valoración a precios de mercado de las carteras.

Jorge Vargas Chacón, jefe financiero de la operadora de pensiones Vida Plena, aseguró que los productos emitidos que están en circulación y forman parte de las carteras, así como sus precios se ven afectados por las presiones de Hacienda por mayores captaciones para suplir sus necesidades de liquidez.

Esquivar los efectos

No solo las tasas son las culpables de las minusvalías en los activos y el comportamiento de los rendimientos.

Según explicó Mauricio Ávila, gerente de Popular Pensiones, la incertidumbre ante la colocación de las letras del tesoro, las necesidades de liquidez del gobierno y los posibles cambios en la calificación crediticia del país mantienen en vilo a inversionistas sobre el comportamiento futuro de los activos.

Los portafolios tienen una correlación directa con los movimientos de las tasas y en la medida que la decisión de haber emitido letras del tesoro afecte las tasas locales, el riesgo implícito llegaría a ellos.

Además, el aumento de las tasas de interés de la Reserva Federal y la estructura de la deuda ejerce presión en el corto plazo, afectado las inversiones que tienen los fondos y que se vencen en los próximos años.

En los últimos meses se afectaron principalmente los rendimientos de bonos a largo plazo, por la valoración a precios de mercado y la restricción de liquidez.

Para Chacón, la emisión de las letras del tesoro solo presenta un nuevo riesgo para las carteras.

“Esa decisión está poniendo nervioso al mercado y este puede reaccionar pidiendo tasas aún más altas en las subastas. Esto va a generar más minusvalías por las valoraciones a precios de mercado de los activos, afectado precios y rendimiento”, explicó Chacón.

Ante las pocas posibilidades que ve el mercado de inversionistas de que Hacienda tenga la capacidad de menguar la presión en las tasas en el corto plazo, los fondos redujeron la participación de Hacienda en sus carteras y han cambiado la fórmula con la operan en cuanto a sectores, monedas y plazo de los portafolios, considerando otras estrategias de inversión de menor riesgo.

A pesar de que en la composición de las carteras predominan inversiones de Hacienda, el 48%, el resto de las inversiones se encuentran colocadas en activos del Banco Nacional, Banco Popular, BAC, Banco Central, el ICE y una porción otros bonos que tienen menor peso.

La porción de Hacienda se ha reducido producto de una regulación que disminuye cada vez más la participación de la deuda y exige diversificación del riesgo.

Ávila explicó que en mercados poco profundos como el costarricense, se hace necesario que los fondos inviertan en mercados internacionales, con el objetivo de diversificar los riesgos.

Se esperaría que en la medida en que no hayan cambios en la estrategia de Hacienda, los rendimientos sigan al alza y los precios de los activos sigan presentando minusvalías.

Fondos de inversión, otro de los afectados

No solo los fondos de pensión han visto un deterioro en sus activos, los fondos de inversión también lo sufren, aunque en menor medida.

En el caso de los fondos de inversión el movimiento de las tasas ha perjudicado el comportamiento de los bonos en dólares, en un promedio de 150 puntos base, impactando los portafolios que tengan estos instrumentos como parte de sus inversiones, según explicó Silvia Jiménez, gerente de inversiones de Mercado de Valores.

Los fondos estructurados a largo plazo son los que se han visto más perjudicados por la valoración de las inversiones.