Por: Paula Umaña.   15 mayo
El Banco Central insiste en que el uso de efectivo conlleva diversos riesgos de seguridad así como un mayor costo operativo y de impresión, por lo que impulsa el programa Libre de Efectivo para disminuir su uso. Foto: Shutterstock.
El Banco Central insiste en que el uso de efectivo conlleva diversos riesgos de seguridad así como un mayor costo operativo y de impresión, por lo que impulsa el programa Libre de Efectivo para disminuir su uso. Foto: Shutterstock.

Un total de 22 entidades ya se encuentran certificadas bajo el programa “L” (libre de efectivo) del Banco Central de Costa Rica (BCCR) al cumplir con altos indicadores respecto a la digitalización de sus transacciones de cobro y pago.

Entre las entidades se encuentran bancos como el Nacional de Costa Rica, Improsa y Scotiabank; así como el Colegio de Ciencias Económicas, Grupo Pozuelo e INS Valores, entre otros.

Ser “libre de efectivo” significa que la entidad realiza la mayoría de sus transacciones de cobro y pago de forma electrónica; es decir, sin utilizar dinero en efectivo o cheques.

Para lograr ser libre de efectivo la entidad debe cumplir con dos indicadores o requisitos:

1. En el 90% de sus conceptos de cobro y pago, el 100% de las transacciones deben realizarse por medios electrónicos.

2. En el 10% de sus conceptos de cobro y pago restantes, al menos el 50% de las transacciones se deben realizar por medios electrónicos.

De acuerdo con el Banco Central, la propuesta de valor del Programa L es ofrecer a las empresas privadas e instituciones públicas soluciones de cobro y pago con un menor costo, menores riesgos operativos, mayor control de los flujos financieros y con un mayor valor agregado en el servicio que le brindan a sus clientes, al permitirles atender sus necesidades de cobro y pago, mediante el uso de medios electrónicos en sustitución del efectivo y el cheque.

“La reducción del uso del efectivo es una tendencia mundial que busca reducir los aspectos negativos que tiene el uso de billetes y monedas como las falsificaciones, el alto costo operativo y de fabricación, transmisión de virus, riesgo de seguridad, entre otras”, señaló la entidad.

Una de las empresas más recientes en obtener el certificado es Cyberfuel, dedicada a servicios de almacenamiento en la web y soluciones en la nube.

El presidente de la organización, Carlos Moreno, explicó que hasta el 2014 la empresa pagaba con cheques a sus proveedores; no obstante, la evolución del sistema financiero generó que desde hace más de seis años realicen la mayoría de sus transacciones por medio de transferencias locales por medio de SINPE.

Otra de las empresas certificadas bajo el programa es Grupo Pro, que se encarga de comercializar semillas como maní y nueces. Para Harlin Jackson, gerenta financiera de la compañía, explicó que la certificación toma importancia para mantenerse a la vanguardia con la implementación de tecnología en los procesos.

Asimismo, Jackson señaló que con una política libre de efectivo se busca capitalizar nuevas oportunidades de negocio y al mismo tiempo brindar transparencia, agilidad y seguridad en toda la organización.

Ambas empresas obtuvieron la certificación con apoyo de BAC Credomatic, entidad que brindó capacitaciones y asesorías para digitalizar la mayoría de los procesos de las compañías.

Por otro lado, está el Colegio de Ciencias Económicas, el primer colegio profesional en certificarse como una entidad “L”, con el apoyo esta vez del Banco de Costa Rica.

Con la distinción se garantiza que la institución cumple con la meta de lograr que en el 90% de los distintos conceptos de pagos que realiza como el pago de proveedores, planilla, servicios públicos o tributos se hacen de manera electrónica.

“Mediante la digitalización de procesos hemos logrado una mayor eficiencia y transparencia en nuestra gestión. Para ello hemos realizado cambios y mejoras para modernizar servicios y optimizar procesos para ir siempre un paso adelante en nuestros procesos operativos. Queremos ser un modelo de gestión institucional”, explicó Ennio Rodríguez, presidente de la Junta Directiva del Colegio de Ciencias Económicas.

La expectativa es que la aceleración de la digitalización a causa de la pandemia por COVID-19 colabore en aumentar las entidades libres de efectivo.

Pasos para certificarse

La meta del programa del Central es lograr que el máximo posible de empresas públicas y privadas del país se certifiquen como entidades libre de efectivo, para promover de esta forma la bancarización, la inclusión financiera y la reducción en el uso del efectivo.

“Los estudios realizados indican que el uso de billetes y monedas conlleva grandes costos para el país. Se estima que el uso del efectivo representa para el país un costo aproximado de $500 millones al año, derivado de gastos como: pago de servicios de transporte del dinero, pólizas de seguros, procesamiento, almacenamiento, fabricación de billetes y monedas, seguridad, entre otros”, destacó la entidad.

La participación en el programa es abierta a todo tipo de entidad, pública y privada, pequeña o grande y de cualquier tipo de industria.

Para la certificación, las empresas deben cumplir con una serie de pasos, entre los que se incluye llenar una documentación para el análisis de la Auditoría del Banco Central. Posteriormente, deben asumir el proceso de transformación digital y finalmente demostrar que más del 90% de sus operaciones son libres de efectivo.

Lo primero es llenar el formulario de inscripción, que se encuentra en la página web del Banco Central y enviarlo al correo electrónico programaL@bccr.fi.cr. Luego, la entidad realizará el primer contacto vía telefónica.