Entre el 2015 y el 2017, la cantidad de emisiones creció un 34%

Por: María Esther Abissi 22 diciembre, 2017

Las trabas y trámites que ha puesto el sector bancario a las empresas durante este año para otorgar créditos, debido a nuevas regulaciones, ha hecho que más recurran a financiarse en el mercado de valores, a través de emisiones de bonos.

Se trata de una alternativa que, aunque no es la más barata, surge como una opción llamativa para compañías que quieren diversificar su riesgo de financiamiento.

Durante el 2017, 38 emisores se financiaron con bonos y papel comercial en el mercado, cinco más que en el 2015.

En total, las empresas que emiten en el mercado lanzaron 501 emisiones de bonos este año, un 34% más que hace dos años.

Solo en el 2017, a la lista de emisores se unieron tres empresas: Autopistas del Sol, Financiera Credilat y el Fideicomiso Santiagomillas.

La necesidad de captar en bolsa surge, entre otros factores, a partir de tres cambios regulatorios que se impulsaron este año por parte de la Superintendencia de Entidades Financieras (Sugef) y el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif).

Estas nuevas regulaciones exigen a las entidades solicitar más garantías, aumentar las estimaciones, calificar de forma diferente a los clientes que solicitaban créditos e incluyeron nuevos lineamientos para el otorgamiento de crédito en moneda extranjera para no generadores de dólares.

Emisiones y emisores locales.
Emisiones y emisores locales.

La financiera Credilat, de Grupo Monge, inició este año operaciones de intermediación financiera, dentro de las que no solo está el otorgamiento de crédito sino también captación.

Franco Naranjo, presidente de Credilat, explicó que tradicionalmente fondeaban sus operaciones con su propio patrimonio y líneas de crédito de banco; sin embargo, a partir de este año comenzaron a utilizar el mercado para colocar bonos y papel comercial.

Naranjo explicó que utilizan el mercado de valores como una vía de financiamiento complementaria para diversificar su riesgo de fondeo por moneda, sobre todo para acceder a financiamiento en colones.

Credilat este año hizo dos emisiones: una de papel comercial por $15 millones que ya fue colocada y otra de bonos, presentada al mercado en noviembre, que aun no ha salido al mercado.

Lo bueno y lo malo

El mercado de valores ofrece ciertas ventajas para aquellos que buscan fondeo, pero también tiene desventajas.

Por un lado, al emitir en el mercado de valores las compañías pueden enfrentar circunstancias imprevistas de liquidez del sistema bancario, quedando “resguardadas” ante ese posible escenario.

José Rafael Brenes, gerente general de la Bolsa Nacional de Valores, comentó que durante el 2008 muchos bancos del país tuvieron problemas de liquidez cuando les cerraron líneas de crédito en el exterior en medio de la crisis financiera y, en ese momento, tuvieron que cancelar líneas de crédito ya otorgadas a empresas grandes.

“Para ese entonces, las compañías acudieron a la Bolsa y aprovecharon una buena oportunidad. Florida Bebidas, por ejemplo, hizo una emisión de $50 millones para financiarse. Desde el punto de vista de diversificar el riesgo de fondeo es una opción interesante” explicó Brenes.

Sin embargo, no todos pueden acceder a esta posibilidad.

Por un lado, los bancos locales, sobre todo los que pertenecen a grupos financieros regionales, se fondean con tasas muy bajas, por lo que los costos de financiamiento son menores, en teoría.

Además, ante la necesidad de captación del gobierno, que demanda permanentemente bonos a tasas considerablemente bajas, el mercado se ve estrujado y los emisores, para poder captar, tienen que ofrecer tasas poco rentables.

Sin embargo, ante la reducción del crédito, hay compañías nuevas y proyectos invirtiendo en colocaciones, fideicomisos y otras opciones.

Brecha de oportunidad

Dos factores podrían ayudar a que en el 2018 se unan nuevos emisores al mercado de valores.

En el mercado nacional, las condiciones de liquidez no son las mismas de antes: el dinero es más caro para financiarse, las restricciones lo encarecen aún más y se espera que se vuelva más complicado acceder a créditos internos, además de que se proyecta poco crecimiento

Según la revisión del Programa Macroeconómico del Banco Central del 2017-2018, la expectativa es que durante el 2018 el crédito para al sector privado en moneda nacional y extranjera tenga muy poco crecimiento.

Freddy Quesada, gerente de INS Valores, manifestó que, a partir del segundo semestre del próximo año, se podría esperar que la cantidad de emisores tiendan a aumentar, por la situación coyuntural antes mencionada.

Para Quesada, a partir de julio, se agudizará la situación del crédito, pero además, habrá cambiado el panorama político del país.