Por: Andrea Hidalgo.   21 abril

Si adquirió una deuda con una tarjeta de crédito pero solo paga el monto mínimo cada mes, es posible que dure años sin liquidar ese saldo. Esto sucede porque usualmente estos instrumentos tienen altas tasas de interés y es un modelo que no está diseñado para el financiamiento de largo plazo.

Utilizar las tarjetas como medio de financiamiento le puede comprometer en gran medida su liquidez. Foto: Shutterstock
Utilizar las tarjetas como medio de financiamiento le puede comprometer en gran medida su liquidez. Foto: Shutterstock

Julio Espinoza, especialista en finanzas personales, explicó que las tarjetas de crédito tienen dos usos primordiales, como fuente de financiamiento o como medio de pago, el primero es más costoso que el segundo.

Usarlas como medio de pago implica comprar con ellas solamente lo que podrá pagar al final del mes, mientras que usarlas como método de financiamiento conlleva pagar una cuota, pero quedar debiendo un saldo que precisamente está sujeto a intereses.

Antes de brindarle algunos consejos para liberarse de ese crédito en el corto plazo, es importante aclarar cómo funciona el cobro del saldo de su tarjeta y qué es lo que paga cada mes en su monto mínimo.

Las entidades emisoras de tarjetas utilizan una fórmula matemática que les permite calcular cuánto será el monto de pago para cada mes, al ser un producto con muchos riesgos de impago cuenta con el mayor interés del mercado. Recuerde que a mayor riesgo se aplica una tasa más elevada. Pese a que Costa Rica aprobó recientemente una ley que permitió poner un tope máximo a los intereses de las tarjetas, sigue siendo un porcentaje elevado en comparación con otras vigentes en el sector financiero.

Para calcular cuánto debe pagar cada persona cuando no cancela de contado, las entidades financieras dividen el monto total invertido durante el mes, entre el plazo que se acordó previamente —cuando se firmó el contrato— para cancelar la deuda, el cual puede ser de 58 o 66 meses dependiendo de la entidad y este resultado se multiplica por la tasa de interés. A este resultado se le sumarán las comisiones administrativas, ese será el pago adicional a contemplar por el deudor.

Es decir, en la práctica, si una persona debe ¢100.000 en su tarjeta de crédito la cual tiene fijado el plazo en 66 meses con un interés anual del 35,04%, la primera vez que no pague el monto total a contado deberá enfrentar un interés de ¢4.424 más lo que la entidad decida cobrar por costos administrativos.

Sin embargo, si ese monto de interés no lo enfrenta en su próximo pago deberá costear la deuda más dos intereses acumulados y el monto adicional por el impago, es decir que puede llegar a pagar hasta cuatro veces el mismo saldo.

Se complica más la situación cuando el deudor decide pagar solo el mínimo, pero sigue usando su tarjeta de crédito para gastos tradicionales o usuales sin contemplar que ya adquirió una deuda el mes anterior, lo que implica que al saldo se le acumulen cada vez más intereses por esas nuevas transacciones.

(Video) Manejo de finanzas personales

Por ejemplo, Gerald Muñoz, gerente de medios de pago de Coopeservidores, explicó que en el caso de las tarjetas de crédito tienen un plazo máximo de financiamiento de 60 meses (5 años), por lo tanto, si un tarjetahabiente tiene una deuda y realiza los pagos mínimos ese sería el plazo máximo de pago.

No obstante también se debe considerar que la tarjeta es un crédito revolutivo y si la persona la utiliza frecuentemente, todos los meses tendrá una fecha de corte y un nuevo saldo.

“Se debe tener claridad de que, al pagar solo el monto mínimo, se están generando automáticamente intereses conforme a la tasa pactada. Si se realizan más compras y se continúan realizando pagos mínimos, el saldo adeudado aumentará”, agregó Muñoz.

Todas las tarjetas tienen un ciclo de 30 días, al cumplirse este tiempo el banco revisará cuánto del límite de crédito ha sido consumido por el usuario y fijará una fecha de pago de 10 a 30 días después de esta fecha de corte.

La tarjeta perfecta

Antes de adquirir una tarjeta de crédito deberá considerar varios factores asociados a su vida personal y de las condiciones que le ofrezca el emisor.

Es fundamental que las personas conozcan el límite de sus tarjetas de crédito, el cual es aprobado por el banco a la hora de recibirla . Este límite actúa como un préstamo preaprobado y con cada compra se consumirá un poco más de su totalidad, una vez cancelado este saldo, el mismo límite se reestablecerá.

  • Condiciones de acuerdo a su estilo de vida.

La persona deberá hacer un autoexamen sobre su día a día para conocer necesidades y deseos en cuanto al dinero se refiere. Tan pronto haya establecido una lista de prioridades y posibles usos para su tarjeta de crédito consulte al emisor de su preferencia todas las características.

Por ejemplo, costo anual total (CAT), si las tasas de interés son fijas o variables, cuota anual, cuota por pago atrasado y cargos por sobrepasar el límite de crédito, límite de crédito de la cuenta, período de gracia antes que comience a acumularse el interés, premios, incluyendo puntos para compras y viajes.

  • Valide tasas de interés

Antes de solicitar un plástico, lo primero que debe hacer el usuario es comparar las distintas tasas de interés que ofrece el mercado, previendo que, en caso de necesitar el financiamiento, pueda hacerlo con la tarjeta que ofrezca la condición más favorable.

Adicionalmente, se debe revisar cuál programa de lealtad conviene más, o se ajusta más a su estilo de vida para sacarle un mayor provecho. En el mercado se ofrecen principalmente programas de millas o devolución de dinero (cash back).

  • Conozca y entienda sus derechos

Leer el contrato que debe firmar previo a la entrega del plástico será fundamental para que conozca aspectos como cargos por comisión o seguro. Algunas tarjetas de crédito cuentan con una protección que evitan que el usuario sea responsable por los cargos fraudulentos.

Además en algunos casos los contratos especifican los derechos de solicitar cambios y reembolsos de compras en comercios cuando los productos o servicios no fueron satisfactorios.

  • Revise constantemente los estados de cuenta

Es fundamental que al solicitar la tarjeta conozca por cuál medio le llegará cada mes su estado de cuenta. Estar en constante comunicación con su entidad bancaria le permitirá llevar un mejor control de sus finanzas personales.

Si encuentra datos inexactos en su estado de cuenta, pagos atrasados que le atribuyen por error, cuentas que debían haberse cerrado deberá reportar los errores inmediatamente, ya que estos podrían afectar su historial crediticio y costarte dinero.

Liquidar la deuda

Si tuvo una mala administración de su deuda y se excedió en el consumo, le damos algunos consejos para que logre salir de la misma en el corto plazo, pero dependerá de su nivel de rigurosidad y el monto adeudado.

Si tuvo que gastar más de sus ingresos mensuales, evite cancelar solamente el monto mínimo, pues esa cifra como lo dice su palabra solamente le permite no quedar como moroso en la entidad financiera pero los intereses se siguen acumulando.

Es decir, que si la entidad le solicita que pague ¢50.000 de monto mínimo pero usted puede pagar ¢90.000, hágalo, pues de esta manera abonará a su saldo principal y evitará presiones de liquidez en el largo plazo.

Otra opción es trasladar compras de mayor monto a planes de tres, cuatro, seis, nueve y 12 meses, algunas entidades ofrecen esta facilidad con el objetivo de que los deudores puedan tener un mayor flujo de caja y mejor manejo de los pagos.

Revisar cómo están los gastos no primordiales. Es decir, evitar ir al supermercado y comprar más de lo necesario, o por ejemplo evitar erogaciones en múltiples plataformas de entretenimiento entre otras.

Como un último recurso, recurrir a la refundición de deudas. Eugenia Meza, gerente general de Mucap, destacó que si la persona aparte de la tarjeta cuenta con otras deudas, lo más conveniente podría ser la aplicación de una refundición de deudas. Estos instrumentos financieros consolidan los préstamos vigentes y ofrecen una tasa de interés más baja, la cual se asocia a una cuota menor, contribuyendo de esta forma a mejorar la posición de liquidez de la persona.

Para utilizar este recurso Espinoza recomendó que los deudores deberán reformar sus hábitos de consumo, si adquieren una refundición, pero al tener mayor liquidez optan por volver a sacar una tarjeta de crédito y seguir acumulando deudas formarán una ‘bola de nieve’ con créditos impagables.