Finanzas

‘Fintech’ para pensiones están a la vista, pero la regulación local las mantiene distantes

En Costa Rica aún no hay entidades que ofrezcan servicios o productos relacionados con el mercado de pensiones

Las fintech avanzan para que sus productos y servicios penetren todo el sistema financiero tradicional, incluyendo los planes de pensión voluntarios, pero el mercado costarricense aún está rezagado en este tipo de ofertas.

En el país, de acuerdo con datos de la asociación de Fintech de Centroamérica y el Caribe hay registradas 17 empresas de este tipo, pero ninguna ofrece un producto en el área de pensiones. Desde la perspectiva de Rocío Aguilar, superintendente de Pensiones, los productos de pensiones en fintech jugarían un rol importante en el régimen voluntario.

No obstante, la Ley de Protección al Trabajador especifica que cualquier empresa (incluídas las figuras de fintech) que desee competir en el mercado de pensiones debe estar regulada y supervisada por la Superintendencia de Pensiones (Supén), lo que dificulta la inclusión de una oferta amigable con este tipo de servicios en el mercado costarricense.

En la región hay fintech que involucran los fondos de pensión voluntaria dentro de su cartera. Ofrecen rendimientos competitivos con el mercado en el que se establecen, plazos de retiro flexibles y una formalización sencilla, esto con el fin de que los usuarios no deban completar trámites extensos y puedan asegurarse un fondo de jubilación.

“Buscan fortalecer la oferta de planes de pensiones voluntarios de formas flexibles rompiendo el esquema conservador que generalmente rodea al sistema de pensiones, permitiendo una administración directa de los recursos destinados a su retiro”, expresó José Miguel Zamora, vicepresidente de la Asociación de Fintech de Centroamérica y el Caribe.

Zamora explicó que el aporte al sistema de pensiones por parte de las fintech es lo que se conoce como regulation technology, uno de los ejes verticales fintech que permite el uso de la tecnología para la mejora en el cumplimiento regulatorio.

El servicio es complementario al de los entes regulados, es decir, no pretende sustituir el sistema de pensiones complementarias o voluntarias en el país, sino que desea ser una alternativa adicional en el caso de las operadoras.

En Costa Rica aún no existen entidades que brinden este servicio. Empero la jerarca de la Superintencia de Pensiones (Supén), Rocio Aguilar, aseguró en un foro organizado por Academia de Centroamérica, que la sostenibilidad del sistema de pensiones en el largo plazo podría asegurarse a través de un trabajo integral de solidaridad, cobertura, sostenibilidad y suficiencia, el cual se lograría bajo el supuesto de que se implementen reformas bajo tres pilares, uno de ellos la inclusión de nuevos productos de pensión ofrecidos por las fintech.

Desde la perspectiva del afiliado, el eventual uso de productos fintech para el sector de pensiones facilitaría la recopilación y el análisis de sus datos, permitiendo confeccionar productos y servicios más acordes con sus necesidades, acotó Aguilar.

La jerarca de Supén advirtió que la aplicación de tecnologías financieras permitiría agilizar procesos clave, como la supervisión basada en riesgos, mediante la automatización de tareas y el manejo eficiente de los datos para la protección de los intereses de los afiliados y pensionados.

Por su parte, el exsuperintendete de pensiones, Javier Cascante aseguró que la alternativa de pensiones voluntarias a través de las fintech es una buena solución para mejorar la calidad de vida de quienes se retiran de esta manera podrían tener más herramientas para definir el tipo de aportante, sus riesgos y capacidades.

Pensión y normativas

En Costa Rica el sistema de pensiones está conformado por cuatro pilares, el régimen básico que cuenta con un aporte tripartito, solidario, cubre asalariados e independientes; el régimen complementario obligatorio, el cual cuenta con un aporte bipartito y su beneficio es en función del ahorro de asalariados; el complementario voluntario que depende de los aportes individuales de cada persona; y el no contributivo que es financiado por el estado para personas en estado de necesidad aunque no haya cotizado.

Los productos de las fintech entrarían a jugar un papel importante dentro del tercer pilar, el régimen complementario voluntario. No obstante, en Costa Rica aún no hay entidades que ofrezcan productos de este tipo.

Por su parte Aguilar confirmó que desde la Supén se encuentran analizando la evolución de las actividades fintech y el marco regulatorio vigente. Por el momento no se tiene una iniciativa regulatoria concebida.

“En el análisis se están considerando aspectos clave, como la inclusión financiera, la eficiencia de los sectores, la protección de los consumidores y la estabilidad financiera”, agregó Aguilar.

EF consultó a las operadoras que cuentan con planes voluntarios actualmente para conocer qué tipo de medidas planean tomar ante la adopción eventual de servicios de ahorro de pensiones por medio de fintech, pero aseguran que pese a que la regulación actual limita la posibilidad de generar alianzas con fintech, están dispuestos a reevaluar su posición cuando la normativa lo permita.

Por ejemplo, Laura Moreno vicepresidenta de relaciones corporativas del grupo financiero BAC Credomatic, advirtió que la entidad tiene la digitalización como uno de los pilares para innovar y mejorar la experiencia de nuestros clientes, pero están dispuestos a analizar alternativas como las fintech que contribuyan a esos objetivos, eso sí deberá ser bajo el marco regulatorio.

El mercado de pensiones del segundo y tercer pilar en Costa Rica está regulado por lo establecido en la Ley de Protección al Trabajador y las disposiciones reglamentarias emanadas del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero.

La Ley de Protección al Trabajador norma la administración de planes de pensiones complementarias, tanto en lo referente al Régimen Obligatorio como al Régimen Voluntario. Dicha normativa incluye los mecanismos y requisitos que deben cumplir las empresas para operar en el mercado de pensiones complementarias, se establece todo el marco regulatorio aplicable para el ofrecimiento y la formalización de los planes voluntarios, entre otros elementos.

Esto hace que cualquier empresa que desee competir en el mercado de pensiones cumpliendo los mecanismos regulatorios existentes y, por ende, bajo el brazo de supervisión que vela por los intereses de los trabajadores afiliados al sector, debe acatar las mismas normas bajo las cuales se rigen las seis Operadoras de Pensiones autorizadas a la fecha. La normativa actual requiere ser actualizada para poder operar bajo un escenario altamente automatizado o tecnificado.

Por este motivo, en caso de que una fintech desee formalizarse como operadora de pensiones debe cumplir con lo establecido en la regulación actual, si lo que quiere es realizar una oferta de productos como los planes voluntarios u otros ahorros, el trabajador deberá evaluar los riesgos asociados, para determinar cuál alternativa le resulta más adecuada.

Róger Porras Rojas, gerente general de Popular Pensiones explicó que comprenden la ventaja en términos tecnológicos y de accesibilidad que ofrecen las fintech por lo que la operadora ha trabajado fuertemente en la revisión constante de los procedimientos vigentes, con la finalidad de mantener procesos ágiles y seguros para sus afiliados.

Mercado internacional

En países donde el ecosistema es mucho más diverso, se ha implementado el uso de tecnología para definir estrategias de inversión, donde las operadoras de pensiones utilizan gestores digitales, bots o plataformas mediante los cuales se apoyan para generar mayores rendimientos para sus clientes.

En Colombia, por ejemplo, la fintech Tyba, generó un producto de pensión voluntaria donde los interesados solo deben ingresar a la plataforma y seleccionar la opción “Fondos de Pensión Voluntaria”. Luego deben responder unas preguntas, con las que el sistema determina el perfil de riesgo y los montos que cada persona deberá hacer para cumplir su meta. Todo esto, a través de un método sencillo e intuitivo el cual no exige mayores requisitos y papeleos y que se puede desarrollar desde casa.

Otro ejemplo es el caso de México donde un estudio realizado por Bancomext y ProMéxico, se concluyó que el país podía empezar a incursionar en el fortalecimiento de esquemas de pensiones de capitalización individual a través de las fintech, porque facilitan e incentivan un papel más activo de las personas en la preparación financiera de su retiro.

Andrea Hidalgo

Andrea Hidalgo

Periodista de la sección de Finanzas y Negocios de El Financiero. Licenciada en Periodismo Social. Excolaboradora del proyecto #NoComaCuento de La Nación.