Por: Paula Umaña.   9 junio
Existen varios tipos de fondos de inversión, entre ellos los del crecimiento, que se caracterizan por rentabilidades más altas que certificados a plazo en la coyuntura económica actual. Foto: Shutterstock.
Existen varios tipos de fondos de inversión, entre ellos los del crecimiento, que se caracterizan por rentabilidades más altas que certificados a plazo en la coyuntura económica actual. Foto: Shutterstock.

Las bajas tasas de interés que caracterizan la coyuntura financiera actual genera que el “premio” por ahorrar en instrumentos como certificados a plazo esté por debajo de lo esperado en comparación con lo que hace unos meses se recibía. Pero lejos de ser un problema, la situación abre ventanas de oportunidad para las personas que buscan mayores rentabilidades por ahorrar, como los fondos de inversión de crecimiento en colones.

Los fondos de inversión son carteras de valores con cotización bursátil y que pertenecen a un conjunto de inversionistas individuales, que aportan los recursos que se destinan a la inversión en activos.

Según información de la Cámara de Fondos de Inversión (CAFI), este tipo de instrumento busca que el pequeño inversionista participe de los beneficios derivados de las inversiones a gran escala, como rentabilidad y diversificación del riesgo.

Adriana Rodríguez, gerente de bolsa de Grupo Acobo, explicó que en el caso para los ahorrantes de certificados a plazo de hasta seis meses, las tasas en las que se van renovando las inversiones son bajas, por lo que muchas personas buscan otros tipos de ahorro con mayores rentabilidades.

Para realizar una comparación, las tasas pasivas en las OSD (Otras Sociedades de Depósito, que incluyen bancos comerciales, cooperativas, financieras, mutuales y Caja de Ande) para mayo del 2021 y para un plazo de un año se ubicaba en 4,72%, a seis meses en 2,78%, mientras que para un periodo de tres meses en 2,14%.

“El contexto de bajas tasas de interés se deriva de la política monetaria pro crecimiento económico que ha impulsado el Banco Central y el mismo estancamiento del crédito hace que las tasas estén bajas porque hay mucha liquidez en el mercado”, comentó Rodríguez.

Pero por otro lado, el promedio del rendimiento de los fondos de inversión de crecimiento a colones para la segunda quincena de mayo se ubicó en 8,55%. En dólares, el promedio de rendimiento fue de 9,58%.

Víctor Chacón, presidente de la CAFI, explicó que las rendimientos actuales de los fondos de inversión responden, entre otros factores, a que estos escogen los mejores precios de compra en el mercado bursátil y que, además, los últimos dos años se caracterizaron porque las tasas de interés emitidas por el Gobierno en sus bonos eran altas y los fondos adquirieron de estos bonos que en los últimos meses han aumentado su valor.

“Los fondos de ingreso y de crecimiento tenían muchos de esos títulos que hoy valen mucho más porque las tasas ahora están en el suelo; entonces todos los fondos de crecimiento están teniendo apreciaciones de rentabilidad”, explicó Chacón.

Montos, tiempo y diversificación

Rodríguez recalcó que se debe tener presente que la mayoría de los fondos de inversión requieren plazos entre uno o dos años para hacer crecer las inversiones y obtener mayores rentabilidades.

“Todo depende del objetivo de inversión, si lo que quiero es hacerla crecer y ganarle una rentabilidad adicional a las vigentes en el mercado, yo debería tener un horizonte de inversión similar a dos años o para arriba”, explicó la gerente de bolsa de Acobo.

La economista explicó que los fondos de inversión le permiten al inversionista individual -y relativamente pequeño- diversificar su cartera. Justamente, una de las recomendaciones diversificar las inversiones: una persona podría invertir en un fondo mientras también lo hace en certificados a corto o mediano plazo.

Si bien los fondos de inversión son una opción para quienes quieran diversificar su cartera, la directora regional del Banco Popular, Karla Miranda, explicó que para los ahorrantes que buscan migrar a otro instrumento o complementar sus ahorros de otra manera se convergen varios factores, como la cuantía del ahorro y el fin u objetivo del ahorro.

Si la cuantía es muy baja (montos como los ¢5.000 o ¢10.000), Miranda señaló que pueden utilizarse cuentas de ahorro, lo que además promueve la bancarización. Si se hablan de montos más altos, los fondos de inversión pueden ser una opción para obtener mayores rentabilidades y a la vez tener los recursos a la vista.

Chacón señaló que los montos de entrada a los fondos dependerá del tipo, así como de las sociedad administradora, pero van desde los ¢20.000 o los $50 para los fondos en dicha moneda.

Para quienes por el objetivo del ahorro decidan mantener certificados de ahorro a largo plazo, Miranda recomienda capitalizar los intereses, es decir, que se vuelvan a sumar a la inversión y ganar una mayor rentabilidad.

Tipos de fondo

El principal consejo antes de tomar la decisión de invertir en un fondo de inversión es conocer la mayor cantidad información que se pueda sobre su funcionamiento y cuál se adapta a las necesidades del inversionista, para lo cual puede consultar con asesores de la sociedad administradora a la que se recurra.

Están los fondos abiertos y los fondos cerrados; en los primero el reembolso se realiza directamente por el fondo, mientras que en los segundos se realiza por medio del mercado secundario.

Según datos de la CAFI, las estadísticas para el mes de mayo mostraban que el 92% de los inversionistas en fondos de inversión lo hacía en el tipo “abiertos”.

Asimismo, se pueden encontrar fondos de mercado de dinero que se caracterizan por ser a corto plazo, abiertos y que permite rápidos reembolsos de las participaciones aunque a rendimientos mucho menores que otros instrumentos; y los fondos de crecimiento, en el que se capitalizan los rendimientos.

“La ventaja de un fondo de crecimiento es que reinvierte los cupones que ganan las inversiones que tiene en el fondo, sí se puede ir percibiendo que el principal va a crecer a lo largo del tiempo”, comentó Rodríguez.

En Costa Rica, los fondos de inversión son gestionados por sociedades administradoras de fondos de inversión (SAFI)y se constituyen de al menos 25 inversionistas.