Por: María Fernanda Cisneros.   16 febrero
"Fue muy bueno realmente porque a pesar de que la cartera de crédito del sistema financiero decreció, nosotros crecimos", afirmó el gerente de BAC Credomatic, Federico Odio. Foto de Jorge Castillo

En medio de un 2019 con un menor crecimiento de la economía, BAC Credomatic logró que la colocación de crédito repuntara más que en el año previo.

¿Qué lo permitió? A criterio de Federico Odio, gerente de la entidad financiera, la utilización de los recursos liberados con la reducción del encaje mínimo legal (del 15% a 12%), pero sobre todo haber entendido que “los clientes estaban en un entorno difícil” para hacer estrategia agresivas en precio.

BAC colocó $176 millones más en créditos en 2019, respecto a lo que registró el año previo.

Lo anterior no evitó los tragos amargos. La apreciación del colón afectó sus utilidades, la entrada en vigencia del impuesto al valor agregado (IVA) golpeó los gastos y la eficiencia, y la dificultad de pago de sus clientes generó un crecimiento importante en la morosidad.

En medio de estos claroscuros, el gerente cree que el 2020 será un mejor año y ve visos de recuperación económica.

A continuación, un extracto de la entrevista con Odio.

¿Cuál fue la apuesta del BAC con los recursos que liberó la baja en el encaje mínimo legal? ¿Los prestaron?

— El segundo semestre fue duro, y fuimos ambiciosos en propuestas de valor y estrategias de comercialización. Parte de la ecuación fue la oportunidad que nos dio la liberación de los fondos del encaje mínimo legal.

Colocamos $134 millones ($29 millones en pymes , $10 millones en prendas y $95 millones en hipotecas) como parte del programa que denominamos “Vamos a estar más pura vida”, y que liberamos en el segundo semestre.

Aprovechamos esa liberación de fondos, pero también reconocimos que los clientes estaban en un entorno difícil para hacer estrategias y ofertas agresivas en precio.

¿La totalidad de esos recursos provino del encaje?

— Eso fue parte, pero realmente aquí hay diferentes fuentes de fondeo.

“Lo que sí nos permitió la liberación del encaje fue hacer ofertas más competitivas sobre todo con pymes, en colones”

Hace unas semanas el presidente del Banco Central hizo un llamado para que las entidades financieras redujeran aún más las tasas de interés, ¿hay más espacio para hacerlo?

— Los recursos del encaje nos permiten ser más competitivos en colones y sí, tenemos todavía más potencial para seguir construyendo alrededor de eso.

En 2019 la incertidumbre y la menor demanda del crédito fueron la tónica del mercado, ¿ustedes percibieron estos dos síntomas de la economía?

— Sí, fue un año donde sobre todo hacia la entrada en vigencia de la nueva ley (reforma fiscal) y los primeros meses derivaron en un crecimiento lento de muchos sectores de la economía, y del consumo.

Estuvo lento, pero nos fue bien. Estamos satisfechos con el 6,8% de crecimiento en cartera.

¿Cómo se lee ese 6,8% de crecimiento, es mejor que el de 2018?

— Sí, pasamos de crecer $130 millones en cartera de crédito en 2018, a $306 millones en 2019.

¿Cuáles carteras mostraron un comportamiento positivo?

— A pesar de que la cartera de crédito del sistema financiero decreció, nosotros crecimos.

En crecimiento, por segmento, la parte de personas creció como un 5%, en empresas crecimos alrededor del 11%, en volúmenes de pagos también tuvimos crecimientos importantes cercanos a los dos dígitos.

La verdad es que nos sentimos bien con el 2019 y cómo se gestionaron los riesgos. Tomamos más participación en los segmentos.

Hablemos un poco de los signos de recuperación, ¿dónde se despierta la demanda de crédito?

— Hay sectores que crecen más que otros, como el sector servicios (donde crecemos 28%). El tema de zonas francas definitivamente es uno que está jalando bien, pero en manufactura la cartera del banco cae.

Hemos tenido también algunas colocaciones en turismo, hay varios proyectos de hoteles, es otro sector que está bien.

Y bueno, hay sectores que cuando uno ve el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) no están creciendo tanto, pero hemos logrado encontrar clientes. Crecimos en inmobiliario (casi 6%), a pesar de que la construcción sigue caída. En comercio pasa algo similar, crecemos gracias a las alianzas con comercios con La Roja, por ejemplo.

—¿Espera una mejoría en la inversión de las empresas en 2020?

— Cuando vemos la evolución, se ve una mejoría en donde hay graditas que sugieren que vamos en la dirección correcta. Creo que las condiciones son muy diferentes a las que había a finales del 2018. El 2019 fue muy lento y tenemos la esperanza de que el 2020 sea mejor. Sí estamos esperando un mayor crecimiento del crédito.

¿Sí ve entonces que habrá una mejoría del consumo?

— Yo creo que va a ser lento. Parece que los índices que miden eso no se siguieron deteriorando después del último trimestre del año pasado. Conforme regrese la confianza y la inversión, la expectativa es que entremos a un ciclo donde crezcamos un poquito más.

Respecto a los resultados del banco, ¿por qué se contrajeron las utilidades del banco en 2019?

— La primera parte del comentario es de entorno. El 2019 fue un año de crecimiento lento y sin embargo, nosotros sentimos que para el BAC el desempeño fue bastante bueno.

Cuando uno ve los crecimientos de los diferentes segmentos, de los diferentes programas y carteras, se ve un crecimiento bueno donde a pesar de que la economía iba despacio, logramos tomar participación de mercado.

Fue un año donde tuvimos un impacto importante en tipo de cambio. El patrimonio de este grupo está en dólares y al haber un movimiento cambiario, se genera una pérdida cambiaria. Igual para el otro lado.

La principal razón de la contracción es que durante el 2018 hubo un escenario de devaluación, entonces el patrimonio en dólares tenía impacto positivo. En 2019 hubo apreciación y entonces hubo una pérdida cambiaria.

Si vemos utilidades, estuvieron abajo, pero si vemos carteras y negocios, sí fue un año bueno.

Los gastos del banco crecieron en 2019 más que en los dos años previos, ¿qué los disparó?

— Definitivamente nos impactó la entrada en vigencia del IVA. Todos los servicios que son sujetos al IVA tuvieron un aumento, y lo vimos solamente en el segundo semestre.

Nosotros tenemos un presupuesto robusto en eventos de entretenimiento (conciertos, patrocinios), entonces el impacto ahí se percibió. Tomamos la decisión de seguirlos haciendo.

También, este es un grupo corporativo, entonces hay empresas que le prestan servicios a otros segmentos del grupo.

¿Por qué desmejoró la eficiencia operativa (32,5% en 2018, a 35,7% en 2019)?

— Se debe al crecimiento de los gastos y mucho por el IVA. Nos toca absorber eso y seguir para adelante, haciendo negocios y buscando crecer. Y por el lado de eficiencia, automatizar. Por ahí es que queremos contrarrestar ese efecto.

La morosidad subió de 1,93% a 2,86% de la cartera, ¿cuáles carteras se deterioraron?

— Fue un año difícil para los clientes, aumentó principalmente en hipotecas. En general, todo el sistema se vio afectado y nosotros no fuimos la excepción.