Por: María Fernanda Cisneros.   18 marzo
El Presidente Carlos Alvarado firmó, este 18 de marzo, el decreto en el cual insta a los bancos estatales a realizar modificaciones en las condiciones crediticias a los clientes más afectados por el covid-19. A su lado, Pilar Garrido, ministra de Planificación. Foto: Juan Fernando Lara.
El Presidente Carlos Alvarado firmó, este 18 de marzo, el decreto en el cual insta a los bancos estatales a realizar modificaciones en las condiciones crediticias a los clientes más afectados por el covid-19. A su lado, Pilar Garrido, ministra de Planificación. Foto: Juan Fernando Lara.

El Gobierno emitió una directriz a los bancos públicos para que readecuen los préstamos de los deudores más afectados por el golpe económico del nuevo coronavirus.

Esto incluye a las personas físicas y jurídicas que enfrenten dificultades para atender sus obligaciones crediticias, siempre que su situación esté relacionada al golpe que da el COVID-19 a la economía.

A raíz de esta directriz los bancos del Estado ya reaccionaron y anunciaron cuáles son los cambios que aplicarán en las condiciones crediticias de sus clientes. Entre ellas están la reducción de tasas, así como análisis de los clientes afectados.

¿Qué dispone la directriz?

La directriz dispone que esto debe ser utilizado con cautela por las entidades financieras de forma tal que no se exponga el funcionamiento óptimo de la institución.

El documento presentado este 18 de marzo, pero que entrara en vigencia a partir de su publicación en el diario oficial La Gaceta, insta a los bancos comerciales del Estado a valorar como mínimo las siguientes medidas:

1- Disminución en las tasas de interés, según las condiciones de cada crédito.

2- Extensión del plazo de los créditos.

3- Prórroga en el pago del principal y/o los intereses por el tiempo que resulte necesario.

4- Pagos extraordinarios al monto principal sin penalidad.

Estas medidas, según la directriz, deben llegar prioritariamente a los deudores de los sectores económicos más afectados por el impacto del COVID-19.

Respuesta de banca estatal

El Banco Nacional “acata con determinación la directriz”, y anunció una serie de medidas.

La primera corresponde a la disminución de al menos 1% en sus tasas pasivas en colones a partir del lunes 24 de marzo. Esta tasa es la que se paga en los ahorros de la población, y su reducción influye en una baja en la Tasa Básica Pasiva (TBP), a la que están ligados la mayoría de préstamos en colones que tiene la población.

La TBP hoy se encuentra en 4,35%, el nivel más bajo que ha registrado el indicador en casi 40 años.

“Es posible que el ajuste anteriormente expuesto, conlleve una reducción esperable en las siguientes semanas de la TBP, que podría llegar a niveles de entre 3,50% y 3,75%”, anotó el comunicado de prensa emitido por el Nacional.

Por ejemplo, un crédito de vivienda por un monto de ¢50 millones, a 20 años plazo, pagaba en junio de 2019 una cuota cercana a ¢471.000. Hoy paga una cuota de unos ¢398.000, pero con una reducción adicional en la TBP, la cuota bajaría en casi ¢26 mil (un total de ¢372.000).

Si se analiza el cambio en la cuota desde junio hasta la reducción que podría darse la próxima semana, la disminución sería de casi ¢100 mil mensuales (¢1,2 millones de ahorro en un año).

El Nacional afirmó que “no se ejecutarán disminuciones en tasas activas de créditos ni otras medidas, de manera general y masiva”, sino que privará un análisis puntual de cada cliente.

Esta semana se aplicarán acciones entre las que destacan: contacto permanente con clientes más afectados por el giro de su actividad económica (turismo, agricultura, hotelería y comercio, entre otros) y la revisión y modificación de modalidad de pago de intereses, prórrogas de capital y ajuste a la baja de tasas.

Asimismo, el banco valorará nuevas operaciones con plazos más amplios, menores tasas y periodos de gracia; y por último, revisión de garantías e historial crediticio, para otorgar línea de capital de trabajo, con condiciones más favorables.

El Banco de Costa Rica, por su lado, está en análisis de las medidas particulares que adoptará.

Por ahora, dispuso un transitorio por 12 meses para que los deudores puedan realizar una modificación a su facilidad crediticia sin que su calificación se vea afectada, esto en línea con lo anunciado por el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) este martes 17 de marzo.

Además, analizará plazos, tasas y moratorias por aplicar. A todo cliente, sea persona física o jurídica, que lo solicite se le realizará un estudio “en el menor tiempo posible”.

El banco está elaborando un formulario para que los clientes puedan realizar la solicitud desde la casa.