Por: María Fernanda Cisneros.  15 febrero

El ingreso por primas del mercado de seguros de Costa Rica registró un dinamismo de 15% en 2017, impulsado por los ramos de salud, otros daños a los bienes y vida principalmente.

La aceleración registrada no solo evidencia un crecimiento constante sino que también está por encima del ritmo de la producción y la inflación nacional.

Esta industria muestra resultados positivos, en medio de una actividad económica que creció 3,5% al término de 2017 y un repunte de la producción estimado por el Banco Central de 3,2% para ese mismo año.

La inflación, por su parte, terminó el 2017 en 2,57%.

Las cifras de la industria de seguros fueron presentadas la mañana del 15 de febrero por la Superintendencia General de Seguros (Sugese).

¿Qué impulsó este dinamismo? La mayor profundización del mercado de seguros en el país, explicó Tomás Soley, superintendente de Seguros.

La prima per cápita (densidad del seguro) pasó de ¢134.000 en 2016 a ¢151.000 en 2017, lo que se traduce en un aumento de 13%.

Esto quiere decir que una sola persona adquiere más pólizas.

La colocación de seguros en un mismo cliente crece, por lo que este no solo piensa en un seguro de autos, el más tradicional, si no que también en otros productos que necesita para cubrirse de algunos riesgos, por ejemplo gastos médicos, afirmó Elian Villegas, presidente ejecutivo del Instituto Nacional de Seguros (INS).

Conforme la cultura de seguros evolucione y la población entienda más qué es un seguro, cuáles son los riesgos a los que se está expuesto y cómo puede protegerse, mayor será la penetración del mercado.

La razón de ingresos por primas respecto al Producto Interno Bruto (PIB) –que muestra la penetración del seguro en la producción– pasó de 2,10% a 2,26%, en el mismo periodo.

Aunque el mercado crece a buen ritmo, el espacio para expandirse todavía es amplio.

Varios factores han ayudado a que la profundización crezca a buen ritmo.

La inmersión de algunos bancos en el negocio de seguros, como Lafise y Davivienda, que cuentan con sus propias aseguradoras, ha ayudado a que más pólizas sean comercializadas.

Otra variable que ha jugado a favor del mercado es el aumento de las fuerzas de ventas.

El crecimiento de la correduría de seguros (conglomerado de entidades que comercializan pólizas de cualquier entidad aseguradora) ha fomentado el repunte del mercado, al lado de las agencias.

Antes de la apertura del mercado y aun en los primeros años, las agencias de seguros (que ofrecen de forma exclusiva los productos de una compañía) predominaban pero las corredoras han ganado espacio.

Una corredora le brinda al cliente todas las opciones que el mercado ofrece, lo que permite comparar tanto condiciones como precios de la aseguradora, y elegir la que más se adapte a sus necesidades.

Un elemento adicional es el caso del repunte de las pólizas de salud, que es el gran dinamizador de la industria por acaparar una mayor población con pólizas de gastos médicos para atención con especialistas, exámenes de laboratorio y otros.

Crecimiento saludable

Entre tanto, más allá de la penetración del mercado, la industria muestra una menor concentración del ingreso y está compuesto por empresas solventes.

En 2010, el INS absorbía prácticamente la totalidad de las primas, pero la llegada de más empresas y el crecimiento de estas ha permitido que la industria sea más grande y que su participación sea menor.

La participación del Instituto ha perdido entre 1,5 y 2,7 puntos porcentuales de terreno cada año. El año pasado, la entidad pública se adueñó del 75% del ingreso por primas, mientras un año atrás al cifra era de 77,7%.

Esto no quiere decir que la entidad no crezca, si no que otras empresas también crecen a buen ritmo y por tanto el ingreso total se reparte entre más competidores.

El INS creció 10% en ingresos, respecto al 2016, y está por concretar su posicionamiento fuera de Costa Rica.

Villegas explicó a EF que el INS anunciaría su expansión internacional antes de que finalice el 2018.

La institución realiza un análisis de mercado que determinará cuál será su primer paso (el primer país al que llegará su operación), pero lo más probable es que sea en Centroamérica, añadió Villegas.

Entre tanto, tras varios años desde la apertura en Costa Rica, el ingreso está cada vez más repartido entre más competidores, al mismo tiempo que las compañías de seguros mejoran sus niveles de solvencia y la rentabilidad que reflejan sobre el patrimonio (ROE, por su nombre en inglés).

La suficiencia evidencia si una compañía tiene o no el nivel necesario de capital para hacer frente a imprevistos que surjan, sin perjudicar a los clientes.

Si una compañía tiene un nivel mayor al 1,5 en la suficiencia de capital, el resultado del indicador se considera fuerte.

En la industria local, la cifra ronda entre 1,37 y 4,67, siendo el más bajo Oceánica de Seguros y el más alto Davivienda Seguros.

Por el lado de la rentabilidad, el resultado es saludable con excepción de dos aseguradoras (Triple-S y Oceánica de Seguros), pero se debe a situaciones particulares y que ya se están atendiendo, según Soley.

Entre las compañías privadas, Pan-American Life Insurance es la que cuenta con el mejor ROE, seguido de ASSA y Adisa.

Salud y vida, los seguros en alza

El dinamismo está presente en la mayoría de segmentos de pólizas, pero hay algunos líderes.

El ramo de salud es el gran líder con un crecimiento absoluto de ¢12.615 millones de ingreso por primas.

Específicamente en las líneas de gastos médicos, dos aspectos han impulsado el crecimiento de este segmento, que se traslapa al dinamismo general que registra la industria.

Se trata de, primero, la congestión de los servicios de salud de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), que impulsa la necesidad de las personas a adquirir un plan de gastos médicos, y segundo, la llegada de empresas multinacionales que ofrecen una póliza de salud (mediante un contrato colectivo) como incentivo a sus empleados, más allá del salario.

Ambos aspectos se mantendrán como dinamizadores del mercado por tratarse de tendencias que permean en más personas y empresas, afirmó Alfredo Ramírez, gerente de Pan-American Life.

Los seguros adquiridos por empresas se ofrecen para todos los tamaños de negocios, desde pymes hasta grandes empresas.

A salud, le siguen los ramos de otros daños a los bienes y vida, ya registraron crecimientos absolutos ¢10.037 y ¢9.890 millones, respectivamente.

Aunque esos fueron los dinamizadores, el resto de ramos también obtuvieron incrementos importantes, con excepción de pérdidas pecuniarias, el único que decreció en ¢1.645 millones.

En adelante, las aseguradoras ven oportunidades en pymes y en seguros masivos que permitan llegar a una mayor cantidad de población con productos más sencillos de entender y más asequibles.

En esa línea, la Sugese trabaja en una propuesta de normativa que pretende simplificar la oferta de seguros autoexpedibles, a través de la flexibilización de los procesos de comercialización de las pólizas.

Los seguros podrían comercializarse inclusive en pulperías o comercios, al mismo modo en que la corresponsalía bancaria ha logrado ofrecer servicios en este tipo de establecimientos.

Eso permitirá que los seguros lleguen a poblaciones que no necesariamente son atendidas en la actualidad y que el mercado logre expandirse cada vez más.

Para lograrlo, las aseguradoras insisten en que es necesario apostar por proyectos de educación financiera para que la cultura aseguradora permee en más población y la penetración sea mayor.