La inflación en Costa Rica se mantendría contenida durante la mayor parte de 2026, aunque retornaría a terreno positivo en el segundo semestre. Sin embargo, al final del año se encontraría todavía por debajo de la meta establecida por el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
Así lo indica el Informe de Perspectivas Económicas 2026–2027 del Grupo Financiero Mercado de Valores. Según sus proyecciones, el año en curso cerraría en alrededor del 1,4% y se acercaría al piso objetivo del Central (de 3% ± 1 punto porcentual) hasta los últimos meses de 2027.
Esto se debe a que el comportamiento estaría influenciado por factores externos como modificaciones en los precios de materias primas y el tipo de cambio.
Ahora bien, en cuanto al crecimiento económico del país, sería a un ritmo mucho más moderado en comparación con el observado el año anterior como resultado de un “proceso de normalización del crecimiento de los componentes del Producto Interno Bruto (PIB) hacia sus valores de largo plazo”. Además, la inversión privada podría verse favorecida por condiciones financieras menos restrictivas.
El crecimiento del PIB sería de 3,6% para 2026, luego de un cierre estimado de 4,2% en 2025. Para 2027, la proyección inicial es de un 3,9%.
“Luego de un año con un dinamismo superior al esperado, la economía entra en una fase de desaceleración, pero no se trata de una pérdida de dinamismo abrupta, sino de un ajuste hacia ritmos de crecimiento acordes con sus valores de largo plazo”, explicó Karol Fernández, analista Jr. de Inversiones de Grupo Financiero Mercado de Valores.
Tipo de cambio volátil pero limitado
El informe también proyecta un tipo de cambio con volatilidad a lo largo del año actual, pero dentro de rangos limitados.
De hecho, prevé presiones al alza en el tercer trimestre, seguidas por una apreciación en los últimos meses del periodo anual, todo en función del estado de los patrones estacionales usuales del mercado y un elevado ingreso de divisas a Costa Rica.
“Bajo este escenario, el tipo de cambio se ubicaría en un rango cercano a los ¢505 y ¢515 por dólar hacia finales de 2026″, describe el comunicado del informe.
Comportamiento de deuda y riesgos a la economía
En cuanto al ámbito fiscal, el Mercado de Valores advierte que la razón deuda-PIB estará por debajo del 60% durante este y el próximo año.
Además, la economía funcionaría bajo un contexto más flexible de la regla fiscal, de manera que abriría mayor espacio para el incremento del gasto público en un escenario donde los ingresos tributarios aumentan por debajo de la actividad económica.

“La estabilidad lograda en los últimos años no elimina los riesgos. En un año marcado por el cambio de gobierno y el inicio del ciclo electoral, será fundamental mantener disciplina fiscal y claridad en la política económica para preservar la confianza de los mercados”, añadió Fernández.
Por otro lado, el documento resalta la existencia de riesgos para el desempeño de la economía, tales como una eventual desaceleración de exportaciones por parte del Régimen Especial, persistencia de inseguridad y la mencionada volatilidad cambiaria. A ello se suman las tensiones sociopolíticas esperables de un año electoral.
En el entorno internacional
Fuera de las fronteras, la incertidumbre causada por conflictos geopolíticos, ajustes en política comercial y decisiones de política monetaria en los Estados Unidos y otras grandes economías mantendrán su influencia en el entorno financiero mundial durante 2026 y 2027.
Por ejemplo, en el caso de Estados Unidos, pese a que la inflación muestra señales de estabilizarse, continúa en valores elevados.
Por lo tanto, se espera que la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) sostenga una postura de cautela con solo un recorte de su tasa de interés, si se mantienen las condiciones actuales.
