Por: María Esther Abissi.  12 enero

El mercado de dinero de la Bolsa Nacional de Valores (MEDI) ha perdido fuerza y sus participantes prefieren recurrir a otros instrumentos de menor riesgo, más plazo y mejores rendimientos.

Desde el 2012, el margen de participación del MEDI se ha reducido significativamente.

Al cierre del 2017, se habían tranzado $48.508 millones en bolsa, de los cuales $12.356 millones pasaron por el MEDI, el 25%. Hace cinco años, el volumen era del 44%.

En el mercado secundario, la mayor representación la tuvieron las recompras, con $17.850 millones

El volumen del MEDI en los mercados de negociación cayó 12,5% en el 2017 respecto al año anterior y un 54% en relación a cinco años atrás.

Sin embargo, el saldo abierto en operaciones de reportos tripartitos, de las que está compuesta el MEDI, aumentó 18% en el 2017 respecto al 2016.

Hay varios factores que han hecho que poco a poco el MEDI haya ido perdiendo atractivo.

Por un lado, la coyuntura de tasas de interés al alza, especialmente con el comportamiento de la Tasa de Política Monetaria (TPM) del Banco Central.

Estos aumentos hacen que para el inversionistas sea más atractivo recurrir al Mercado Integrado de Liquidez (MIL) del Banco Central, donde participan no solo puestos de bolsa y sociedades de fondos de inversión, sino también bancos y entidades financieras.

Cuando el Central aumenta la TPM (algo recurrente en el 2017), sus efectos se trasladan casi inmediatamente al MIL, por lo que las tasas suben mucho más rápido.

En ocasiones, ante esta coyuntura, se pueden dar también condiciones de arbitraje de tasas entre ambos mercados.

Según explicó Marco Alvarado, gerente de Fondos Financieros de Aldesa, los participantes podrían tomar recursos baratos en el MEDI e invertirlos en mejores condiciones en el MIL.

Otro factor determinante de la pérdida de protagonismo del MEDI es que muchos de los participantes están utilizando con más frecuencia las operaciones de recompra, que dan la posibilidad de invertir financiando títulos valores. Por lo tanto, al haber tasas bajas hay más apetito hacia las recompras porque el costo de financiamiento es mas bajo.

A pesar de que este año los rendimientos comenzaron a subir, en los años previos la tendencia fue tradicionalmente a la baja, haciendo que la participación del MEDI se estrechara en el mercado secundario.

José Rafael Brenes, gerente de la Bolsa Nacional de Valores, concuerda que en los últimos años los participantes han trasladado sus operaciones al mercado de liquidez y de recompras para operar en mayores plazos.

Los riesgos de precio de los títulos en el mercado, por la propia composición que tiene nuestro mercado, han hecho que los inversionistas sean más cautos a la hora de endeudarse y más bien tienden a disminuir sus inversiones. Por ende, los puestos de bolsa necesitan recurrir en menor medida a esta plataforma

Para Johnny Mora, director de Fondos de Inversión de Grupo Financiero Acobo, el MEDI también fue perjudicado por la sustitución de colocaciones en Bolsa del Gobierno, pues al ser el emisor más grande del país, sus efectos se extienden hacia los mercados de negociación.

Aunque la situación no es nueva, se ha agravado en los últimos dos años, sobre todo por los riesgos relacionados al déficit fiscal, que dan la percepción de mayor riesgo del mercado y por ende, provocan una reducción de inversiones.

Según explicó Mora, el efecto es un claro reflejo de que las cosas en el mercado no están funcionando al 100% y se necesita una mejora en el manejo de las inversiones y los mercados.

Sin embargo, otros participantes consideran que, antes de verse como algo negativo, debería percibirse como una mejor gestión de la liquidez por parte de los participantes del mercado.

No se espera que el panorama cambie en lo que resta del año, y tampoco se tiene claro si el MEDI terminará por estrecharse aún más, ya que para la Bolsa es "solo una facilidad a disposición del mercado", una opción más para organizar las operaciones del mercado secundario.

Todo dependerá de cómo se ajusten las tasas de interés y de cómo enfrente el gobierno la situación fiscal, para traer más confianza en los mercados y que retomen fuerza.