El Banco Central de Costa Rica (BCCR) solo ha cumplido con el rango de tolerancia alrededor de su meta de inflación (entre el 2% y el 4%) en un mes de 44 posibles, desde que Róger Madrigal asumió la presidencia del ente emisor.
En ese periodo convivieron dos fenómenos inflacionarios distintos: primero un fuerte encarecimiento en 2022 y luego una reversión que ha derivado en inflaciones (casi siempre menores al 0%) por debajo del objetivo, las cuales se mantienen a la fecha y no regresarían a la meta hasta el segundo trimestre del próximo año.
Conversamos con Madrigal sobre las causas y consecuencias de ese incumplimiento.

En 2022 usted dijo que el Banco Central estaba en medio de un difícil examen: reencaminar la inflación hacia la meta. En ese entonces dijo que lo que estaba en juego era la credibilidad del banco. Tres años después, ¿cómo cree que le está yendo en ese examen?
Me parece que el Banco tiene un objetivo que es estabilidad interna de precios, de la moneda nacional, y en ese sentido se ha recuperado la estabilidad de la moneda.
Desde que usted asumió la presidencia del Banco Central la inflación solo ha estado dentro del rango de tolerancia en un mes, de 44 posibles, ¿cree que un incumplimiento tan prolongado ha erosionado la credibilidad del Banco Central?
Eso está por verse, hay distintos indicadores sobre la credibilidad del Banco y en general no sale mal. Hemos dicho una inflación entre 2% y 4% y la gente cree que va a ser más cerca de 2% que de 4% y más cerca de 2% que de 3%, en las últimas encuestas. Eso refleja cómo más bien hay una especie de credibilidad en la estabilidad que el Banco Central puede proveer a la comunidad.
De hecho, ya anunciamos hace como un año que estamos en el proceso de revisión de los componentes que configuran el esquema de inflación. No sabemos si eso (expectativas de inflación menores) refleja que los agentes económicos esperan que el banco revise la meta hacia abajo. El problema de la credibilidad no es en estabilidad de precio, en pérdida de poder adquisitivo, sino al contrario. Puede tener un problema de credibilidad, pero es que esperan una Costa Rica más estable de lo que el mismo Banco Central dice en su meta oficial.
¿Pero le preocupa que un incumplimiento de la meta tan prolongado sí pueda erosionar la credibilidad del Banco?
No. Hay que analizar el argumento con cuidado. Ha habido mucha discusión sobre cuáles son los problemas de una inflación más baja o el problema de una deflación. Usualmente se habla de problemas de recesión económica, de caída del empleo, de desanclamiento de las expectativas, de recesión en el consumo. Y en la mayoría de indicadores se ve lo contrario.
Tenemos hace 28 meses, una cosa así, tendría que revisarlo con cuidado, crecimientos entre el 4% y el 5%. La tendencia del desempleo es menor que hace cuatro años. El consumo en el último trimestre se ha ido incrementando. Entonces, las consecuencias anunciadas de un problema de una inflación baja o negativa no se observan en la economía costarricense. Más bien uno podría decir que esa estabilidad de precios que tiene la economía da las condiciones que han favorecido el crecimiento económico.
Son 26 meses (de 44) en que las expectativas de las encuestas no coinciden con la meta.
¿Pero en qué sentido? En el sentido que esperan que el crecimiento sea más estable, que la pérdida de poder adquisitivo sea menor que la que está anunciada en la política.
Hay una combinación, porque en 2022, cuando la inflación subió, las expectativas se tiraron hacia arriba. En los últimos meses están esperando una inflación menor a la meta. Usted ha tenido sus críticas de parte de distintas cámaras empresariales y analistas económicos. Fue un tema aparte, pero la Asamblea Legislativa recomendó su despido.
Pero por otras razones que fueron completamente superadas por la Sala Constitucional, que terminó dándole la razón al Banco, entonces es una recomendación que no estaba basada en argumentos jurídicos y vea que no fue por temas de inflación.

Claro, voy a esto: ¿esta suma de cosas podrían ser un síntoma de que hay una parte de la economía, no sabemos qué tan grande, que está confiando menos en el BCCR?
Como le digo, en las encuestas que hacen sobre la calidad de las entidades públicas, el Banco Central sale de segundo, las expectativas esperan un Banco Central que tenga una moneda todavía más estable que la que el mismo Banco Central tiene en su política monetaria y que está en revisión. Entonces esa esa parte no la observo.
Sí puedo entender, y el banco es sensitivo hacia eso, que haya grupos que puedan pensar, creer, tal vez alguno de ellos sin los datos necesarios, que las cosas podrían ser distintas, pero bueno, eso es parte de la política macroeconómica del Banco, que es genérica, macroeconómica, uniforme y no ha estado orientada ninguna actividad o sector específico.
¿Y debería el Banco Central esforzarse por convencer a ese sector más reacio?
Es que no es cómo convencer porque no son puntos de convencimiento. El Banco tiene un mandato que está en la ley y entonces lo que el Banco tiene que hacer es apegarse a ese mandato y que sea juzgado por el cumplimiento de ese mandato: de la estabilidad de la moneda.
Pero hoy no lo está cumpliendo. La estabilidad de precios de la que usted está hablando está por debajo de la meta que usted mismo anunció.
Sí, pero vamos a ver. La ley habla de estabilidad de precios. La forma operativa del Banco es el esquema de meta de inflación. En este momento esa meta operativa está por encima de lo que está ocurriendo con la inflación. Entonces, el Banco cumple con el mandato de la ley, pero no está cumpliendo con su meta operativa. Y por eso se requieren los ajustes que estamos revisando para ver a qué se debe el fenómeno de inflación, a ver si está en control del banco.
Hemos tenido una inflación negativa, que ha estado entre -1% y 0%
Pero ahí hay otra observación: por eso hay que entender el fenómeno inflacionario. (Por ejemplo), uno esperaría que la caída en los precios (internacionales) del petróleo de los últimos días pueda llevar a que los precios crezcan menos de lo que uno pensaba en marzo o abril, depende de cómo termine. Eso no depende del Banco Central, hay que entender el fenómeno inflacionario. Entonces, no es que decrece un precio, entonces enfriamos la economía.
Por supuesto, en un punto específico, pero cuando se vuelve tan prolongado, ¿ahí sí puede el Banco Central hacer algo?
No, depende. Hay excesos de liquidez, vea lo que crece el crédito, vea lo que se negocia todos los días en el MIL (Mercado Interno de Liquidez).
¿Usted piensa que este prolongado incumplimiento hacia la baja de la meta no tiene que ver con la política monetaria del Banco Central?
Se relaciona, pero no es un resultado deseado por el Banco Central porque la política monetaria ha sido más bien laxa, porque todos los días sobran ¢600.000 - ¢700.000 millones en el mercado de liquidez. ¿Entonces qué es la responsabilidad del banco? ¿Crear más excesos de liquidez? ¿Para qué? Con los peligros que esto tiene.
¿Pero sí le preocupa el incumplimiento con la meta?
No, lo que me preocupa es la estabilidad de precios y entender y tener la respuesta de política monetaria.
Recuerdo que en las coberturas del 2022, cuando la inflación fue alta, se sentía un Banco Central muy vehemente y muy duro
Claro, porque es el objetivo fundamental de política del Banco. Costa Rica tiene una historia larguísima de inercia inflacionaria. Si uno ve la historia inflacionaria, el mundo en los noventa había resuelto sus problemas y Costa Rica todavía no. Lo que teníamos era una persistencia inflacionaria. Este choque (del 2022) nos sorprende: esa persistencia fue menor.
¿Se siente más tranquilo que en 2022?
Lo que puedo decir es que en este momento el Banco está cumpliendo con el propósito que se encuentra en la ley de la estabilidad de precios. En el 2022 no estábamos cumpliendo.
¿Usted cree que puede cumplir con el mandato de estabilidad de precios al mismo tiempo que tiene una inflación por fuera de la meta en 43 meses?
Es lo que muestran los números. Hay una meta operativa y es lo que me llevó a la División Económica (del BCCR) a revisar los componentes del esquema de metas de inflación.
¿Estamos cerca de caer en una espiral deflacionaria?
No. Si la gente ve lo que ocurre con la inflación subyacente, nunca ha sido negativa. Entonces el análisis de la inflación requiere ver qué es lo que está ocurriendo.
¿Y la meta debería ser con la inflación subyacente o la general?
Desde el punto de vista estrictamente de análisis monetario, debería ser con la subyacente. Eso lo han dicho muchos bancos. Lo que pasa es que hay elementos de credibilidad y comunicación. El IPC (inflación general) lo calcula un ente externo al Banco Central, la subyacente la calcula el Banco Central. Las buenas prácticas estadísticas dicen: “no calcule usted el indicador con el que se evalúa.”
Pero ese indicador tampoco está en la meta
Sí, pero usted me está preguntando por la deflación y no la encuentro con ese indicador. Lo que usted me dice es que es más importante cumplir con la meta operativa que cumplir con la ley.
Usted tiene un mandato (estabilidad de precios), pero para cumplirlo tiene que imaginarse un número (la meta)
No. El Banco Central escogió un esquema monetario de metas de inflación y en su momento habló de la inflación de mediano y largo plazo de los socios comerciales, que se calculó alrededor del 3%. Y ahora hemos entendido que es una economía que recientemente está más abierta a los mercados (internacionales) financieros y de bienes y servicios.
A mí lo que me llama la atención es que en 2022 usted era muy vehemente con el tema de las metas de inflación y ahora dice que es el mandato de estabilidad de precios
En 2022 estábamos incumpliendo las dos cosas. En este momento lo que estamos es incumpliendo la meta operativa y que lleva a la revisión del esquema operativo. He dicho que eso requiere revisarse (el nivel de la meta), pero para tranquilidad de la población estamos proveyendo el servicio público de estabilidad de la moneda.

¿Cómo puede el Banco hablar de estabilidad de precios cuando el principal macroprecio del país, que es el tipo de cambio, no se ha caracterizado por ser estable?
Yo diría que en los últimos 26 meses ha sido bastante estable. El tipo de cambio responde a las fuerzas del mercado y lo que el Banco ha hecho es permitir que las fuerzas del mercado se expresen. Parte de la estabilidad de la moneda es que las consideraciones cambiarias no afecten la consideración de estabilidad de precios.
¿Ve escenarios probables donde el Banco Central modifique su política monetaria para que sea expansiva?
Ese es un juicio que hace en cada reunión de política monetaria de manera prospectiva con base en datos, un análisis de la inflación reciente, los componentes de la inflación y los riesgos que hay. Entonces, el Banco es prudente y si tenemos estabilidad de precios, en buena hora.
¿Qué justifica en este momento que la política monetaria sea neutral y no expansiva?
Que hay estabilidad de precios, la brecha de producto (algo así como el crecimiento potencial de la producción) está prácticamente en cero, hay mejoras en tendencia en mercado laboral y las actividades económicas muestran crecimiento robusto. Hay dos que no, pero no se explican por razones monetarias o financieras.
El Banco Central ha pospuesto en varias ocasiones la entrada de la inflación en la meta.
No es que hubo una decisión de junta directiva de posponer, sino lo que dice es que (por ejemplo) “lo que habíamos estimado en octubre, cuando llegó noviembre, diciembre, enero y febrero, las cosas fueron distintas y ahora la inflación va a ser tal”. Lo que hay es un atraso en que la inflación entre en el rango.
Pero esa nueva información puede venir, por ejemplo, por cambios en el comercio internacional, por tensiones geopolíticas o también por una transmisión lenta de la política monetaria o cosas que sí le competen al Banco Central
Ahí nos metemos en un tema muy contencioso. De 44 los meses que usted habla, vamos a tener ya 36 meses desde que inició la reducción de la política monetaria. Desde marzo del 2023 a la fecha se han reducido 575 puntos (de la TPM) ¿cuánto de eso se ha transmitido (a las tasas de interés del mercado)? ¿Le corresponde al Banco? En parte sí, en parte no. Hay gente que se pone muy molesta cuando uno habla de eso, pero hay otros temas van más allá del Banco.
¿Cómo cuáles?
La competencia en el sistema financiero.
¿Poder de mercado de participantes grandes?
Sí, exactamente.
¿Pueden poner una tasa de interés que quieran (independientemente de la TPM) y el mercado la va a aceptar?
Sí, por falta de competencia. No es lo único, pero es un componente importante.
