Finanzas

Reserva Federal de EE. UU. espera una inflación alta y persistente durante el segundo semestre 2021

La Fed prevé 3,4% de inflación en 2021, y una caída cerca de su objetivo de 2%, a 2,1% en 2022, y 2,2% en 2023, según sus pronósticos de junio que serán actualizados en setiembre

La inflación podría ser más alta y persistente de lo esperado mientras la economía estadounidense se recupera del impacto de la pandemia de coronavirus, afirmó el presidente de la Reserva Federal (Fed, banco central), Jerome Powell, este miércoles.

Powell señaló que la inflación está bastante por encima del objetivo de 2% anual de la Fed, principalmente debido a factores temporales, incluyendo cuellos de botella en el abastecimiento de productos.

Pero "mientras la reapertura continúa, otras restricciones podrían continuar limitando qué tan rápido se ajusta la oferta, y eso aumenta la posibilidad de que la inflación sea más alta y más persistente de lo que esperábamos", indicó Powell en rueda de prensa al terminar la reunión de dos días del comité de política monetaria de la Fed.

Powell reiteró que confía en que a pesar de que la inflación podría permanceer alta por algunos meses el incremento de precios se frenará, y repitió que el banco central está listo para actuar si es necesario.

"Si las expectativas de inflación aumentaran, usaremos nuestras herramientas para conducir la inflación de nuevo a 2%", sostuvo.

La Reserva Federal (Fed) mantuvo sus tasas de interés ultrabajas y el mismo nivel mensual de compra de activos, al estimar que los sectores afectados por la pandemia muestran “mejorías” pero no están completamente recuperados.

En un comunicado publicado el miércoles luego de la reunión de dos días de su comité monetario, el banco central estadounidense mantuvo -como esperaba el mercado- sus tasas de referencia entre 0 y 0,25% y el nivel de compras de activos en 120.000 millones de dólares mensuales.

La Fed tampoco dio indicaciones sobre un endurecimiento de su política monetaria, pues “seguirá evaluando” los avances de la economía antes de reducir sus estímulos.

“Gracias al avance de la vacunación y al fuerte apoyo político, los indicadores de actividad económica y empleo siguieron reforzándose”, destacó la Fed.

“Los sectores más golpeados por la pandemia mostraron mejorías, pero no se recuperaron completamente” y “persisiten riesgos sobre las perspectivas económicas”.

La variante delta del coronavirus, que hace subir los casos nuevamente en varias regiones del mundo, amenaza la recuperación estadounidense.

Sin calendario

La Fed no dio indicaciones sobre fechas para una reducción de su apoyo monetario.

Algunos analistas esperan un anuncio para finales de agosto, en la conferencia de bancos centrales del mundo en Jackson Hole (Wyoming), o a finales de septiembre, en la próxima reunión de la Fed.

Los responsables de la Fed se mostraron favorables a un primer aumento de tasas en 2023.

El aumento de precios en Estados Unidos está experimentando su ritmo más rápido en 13 años, +3,9% en un año a mayo para el índice PCE, seguido por la Fed --y cuyo dato de junio se publicará el jueves--, y +5,4% en junio para el índice CPI.

La Fed señaló nuevamente que el incremento de precios se explica “sobre todo” por “factores transitorios”.

Sucesión de Jerome Powell

En los grandes mercados hay una notoria impaciencia por saber cómo planea la Reserva Federal evitar que los precios sigan subiendo.

La institución monetaria no quiere subir las tasas directrices demasiado pronto, temiendo que esto frene la recuperación económica y del mercado laboral.

Esta política va en la misma dirección que la recomendación que hizo el martes el Fondo Monetario Internacional (FMI) a los bancos centrales.

“Nuestra recomendación es continuar con el enfoque de política monetaria basada en datos económicos”, dijo Petya Koeva Brooks, directora adjunta del FMI, en una conferencia de prensa.

Por lo tanto, no se espera un endurecimiento demasiado apresurado de las condiciones monetarias, sino un seguimiento atento de la situación.

Por otra parte, se espera que Powell responda preguntas sobre su sucesión.

Su mandato de cuatro años se termina a fines de enero y podría ser renovado o sustituido, decisión que corresponde a la Casa Blanca, que hasta ahora ha guardado silencio sobre este tema.