Por: María Fernanda Cisneros.   19 abril, 2018

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) lanzó recientemente su informe sobre la realidad económica del país y sus principales retos.

Parte de los desafíos que señala el documento son la necesidad de que el país exporte productos de mayor valor agregado, solvente las deficiencias en su mercado laboral, solucione la emergencia que presenta el desbalance de sus finanzas públicas y adopte cambios en el manejo de su política cambiaria.

EF entrevistó a Ángel Gurría, secretario general del órgano multilateral, con el fin de abordar, desde su perspectiva, parte de los principales críticas o recomendaciones que señala el documento.

Gurría fue claro en admitir que Costa Rica ha dado pasos de gigante en su crecimiento económico, al mismo tiempo en el que tiene el reto de enlazar la educación con la demanda laboral, y está en una posición de "emergencia" para atender su déficit fiscal.

A continuación, un extracto de la entrevista.

- ¿Se acerca Costa Rica a los principales indicadores económicos que muestran los países miembros de la organización?

- Efectivamente y es parte del proceso. Estamos hablando, en primer lugar, de una recuperación económica mundial y un crecimiento de Costa Rica que estamos previendo este año y el próximo muy cerca del crecimiento de la economía mundial y como el doble del promedio de la OECD (siglas en inglés de la OCDE).

"Costa Rica está pretendiendo ser miembro de un grupo de países que tienen un crecimiento de menos del 2% en el año del 2018. En general, estamos viendo ya 12 de 22 comités de la OECD de todo tipo de especialidades y de sectores que ya han dado su voto afirmativo respecto de que Costa Rica cumplía tanto con la parte formal como con la práctica de los temas".

- ¿Cuáles son las principales carencias en el mercado laboral costarricense y cómo atenderlas?

- Tenemos un porcentaje de desocupación de jóvenes que es mucho más alto que el promedio y además, una salida de los jóvenes de los ciclos de instrucción formal, muchos ninis, ni están en el empleo, ni están en la educación, ni están en entrenamiento.

"Y poseemos, además, un reto que es compartido por todos los países del mundo pero en países como Costa Rica es más evidente, y es que la fuerza de trabajo debe tener unas habilidades, unas destrezas y unas competencias que sean adecuadas para los retos que vienen hacia delante.

Estamos hablando de un diálogo necesario entre los sindicatos, los propios trabajadores, las empresas y el Gobierno sobre cómo le vamos a dar las habilidades necesarias para que triunfen en el futuro en virtud de que las fuerzas de trabajo tengan las habilidades que está demandando el mercado. En lugar de que hoy estemos produciendo muchos diplomados, pero que no les sirve mucho el diploma porque no corresponde a lo que está exigiendo el mercado".

- ¿Debe el país sofisticar los productos que exporta?

- En primer lugar, hay que reconocer que si uno exporta materias primas, ¡qué bueno que haya mercado para las materias primas que uno exporta! Hay muchos países que no tienen materias primas y las tienen que comprar. El problema es que no dependa uno exclusivamente o mayoritariamente de materias primas. Un país como Costa Rica tiene por supuesto el potencial (...).

"En este momento, la economía de los países de la OECD es 75% de servicios y nos peleamos tantísimo por las negociaciones, por los mercados, por los productos agrícolas, los productos manufacturados, cuando en realidad estamos hablando de servicios.

(…) Hablabas de la sofisticación, la respuesta es absolutamente sí".

- Las propuestas para solucionar el déficit fiscal quedan varadas en el Congreso, ¿es esto una señal de que se debe modernizar el aparato legislativo de Costa Rica?

- Yo creo que lo que va a definir la existencia de un consenso o no alrededor de la iniciativa fiscal en particular, es la urgencia, casi yo diría la emergencia, que hoy representa la ausencia de la aprobación. Se ha duplicado el peso de la deuda como proporción de la economía en unos pocos años. Hoy, el pago de intereses sobre la deuda representa 3% del PIB, la mitad del déficit fiscal.

"Entonces, necesitamos, primero, un crecimiento sostenido, eso va a ser fuente de mayores ingresos fiscales, habrá más empresas que inviertan más, más gente que trabaje que pague impuestos, en fin. Pero además, se necesita tener más ingresos en el esquema fiscal y al mismo tiempo tener una contención del gasto".

- La OCDE propone encapsular dentro del 8% del PIB otros rubros como el INA y la educación de la primera infancia, ¿por qué optar por esta medida?

- El asunto del INA de los aprendizajes es fundamental para poder generar estas habilidades, estas competencias, estas destrezas que está exigiendo el mercado hoy (…).

"Segundo, el tema de incorporar la educación preescolar, niños de dos años, tres años, el kínder, al 8% tiene que ver con un asunto de asignación del gasto. 8% es de los niveles más altos dentro de la OECD, está protegido constitucionalmente, lo que no está protegido es que lo asignemos bien.

"Los países de población más madura, de edades promedio más altas, pueden tener 5% o 6%, Costa Rica necesita el 8% porque tiene una población joven. Entonces, necesita asignarle un mayor número -como proporción de la población total- a un mayor porcentaje de niños y jóvenes.

"Y luego, ¿(asignarlo) en qué? Decíamos que la educación preescolar, la vocacional, la educación terciaria, cuesta seis veces más por alumno que la primaria y al mismo tiempo tenemos algunas soluciones bastantes prácticas para la educación terciaria. Que cada quien pague lo que tenga que pagar y al que no puede se le dé un crédito cuya recuperación dependa de que consiga trabajo, finalmente se le están dando instrumentos para que el resto de la vida tenga una fuente de ingreso (…).

"Y la otra cosa qué está pasando con el currículum, es que con esa asignación del 8% -que es mayor que la mayor parte de los países de la OECD-, los resultados de las pruebas estandarizadas como la de PISA (donde participan 80 países del mundo) son tan malos, en comparación con países que gastan menos pero tienen mejores resultados. ¿Qué está pasando? Tenemos que entrar con unos rayos x, un scan a ver si se está usando bien ese dinero y se está asignando bien".

- ¿Debe Costa Rica adoptar un régimen cambiario flexible?

- Un régimen cambiario es la constante, la norma a la que hoy tendría cualquier país que aspirar en el mundo.

"Es decir, que sean las fuerzas del mercado, que sea la oferta y la demanda, que sea la solidez, lo robusto, la resiliencia de cada una de las economías la que defina el valor de la moneda y la productividad y la competitividad la que defina en qué medida se relaciona ese país con el mundo en términos de su comercio exterior, de la balanza de servicios, etc.

"La moneda libremente flotante tiene que ser el ingrediente común de la economía del futuro".