Por: María Fernanda Cisneros.   6 mayo

Las tasas de interés en colones mantienen una tendencia estable e inclusive podrían tender a disminuir.

Este sería el panorama más posible para lo que resta del año, ante la expectativa de que la inflación se mantenga baja y que el Congreso apruebe el proyecto de ley que permitiría al Gobierno obtener recursos del exterior (una nueva emisión de eurobonos).

El Gobierno debe atender $3.132 millones en vencimientos de la deuda entre abril y diciembre, según datos al 31 de marzo del 2019. Abril y mayo representaban los montos más altos. Fotografía: Archivo.
El Gobierno debe atender $3.132 millones en vencimientos de la deuda entre abril y diciembre, según datos al 31 de marzo del 2019. Abril y mayo representaban los montos más altos. Fotografía: Archivo.

El norte de las tasas en dólares, al menos por este año, es de estabilidad, tras el anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos de que no subirá más su indicador de referencia.

El cierre del 2019 podría ser muy diferente a la realidad que experimentaron las finanzas públicas al término del 2018, cuando la Tesorería Nacional vivió momentos de angustia para saldar sus obligaciones.

En 2018, las tasas de interés en colones subieron varios escalones, ante la presión de un un Ministerio de Hacienda urgido de liquidez para atender cada una de sus deudas. La Tasa Básica Pasiva pasó de estar cerca del 4,5% a quedarse cercana al 6%.

El mercado doméstico presionó a Hacienda por tasas de interés más altas, a cambio de invertir en bonos estatales más riesgosos y de menor atractivo. La situación fiscal del país y la baja en las calificaciones de riesgo desalentaron a los inversionistas.

A Hacienda no le quedó más que subir las tasas para atraerlos y así, captar los recursos suficientes para saldar su gran listado de deudas e intereses.

Posteriormente, la aprobación de la reforma fiscal en diciembre envío señales positivas al mercado y, como parte de algunas de las novedades, llegó la amnistía tributaria.

La entrada en vigencia de esta última dotó a las arcas gubernamentales de más recursos y le dio cierto respiro.

Con más liquidez, Hacienda dejó de atender los deseos o exigencias del mercado local e inclusive se dio el lujo de rechazar algunas subastas por considerar que la tasa, en relación al plazo ofrecido, no se ajustaba a sus objetivos.

El ambiente empezó a mejorar. Las tasas dejaron de subir y se han mantenido estabilizadas en los ya transcurridos cuatro meses del 2019.

A poco de llegar a la mitad del año, esta época de poca liquidez parece estar superada, al mismo tiempo que se disiparon las presiones en las tasas de interés.

Algunas realidades macroeconómicas también han favorecido la dinámica de los intereses.

Por un lado, la inflación se mantiene baja y aunque se espera que suba, no serían presiones fuertes en los precios del consumidor.

“Las tasas podrían disminuir, motivadas por una inflación baja, adicionalmente, y si se logra colocar los eurobonos en el segundo semestre”, afirmó Freddy Quesada, gerente de INS Valores.

Adicionalmente, los diputados de la subcomisión de Asuntos Económicos del Congreso, presentaron un informe en el que proponen aprobar una emisión de bonos de deuda externa (eurobonos) por $2.500 millones. La cifra llegaría en dos tractos, $1.300 millones para 2019 y $1.200 millones en 2020.

Aunque la propuesta incluye únicamente dos años de financiamiento, y no deja aprobados recursos para años posteriores, al menos aliviaría la presión para el corto plazo.

El plan inicial presentado por Hacienda consiste en que los eurobonos se emitan a lo largo de cinco años.

El Banco Central de Costa Rica (BCCR), por su parte, decidió bajar la Tasa de Política Monetaria (TPM) a 5% el 28 de marzo, al considerar que la inflación se mantendrá en el rango meta.

Si la autoridad monetaria modera el nivel de su tasa de referencia, y se aprueban —de forma tardía— los eurobonos, las tasas de interés reales de corto plazo se pueden ajustar a la baja, afirmó Adriana Rodríguez, directora de Frecuencia Económica.

El horizonte del 2019 será otro si el paquete de eurobonos no llega.