Aunque el precio del dólar registró movimientos importantes durante los primeros días de la semana, el resultado final fue mucho más moderado de lo que sugerían las alzas observadas inicialmente.

El tipo de cambio pasó de ₡457,55 el pasado 29 de mayo a ₡458,70 este 5 de junio, lo que representa un incremento de apenas ₡1,15 en la semana.
La mayor presión alcista se concentró entre el 29 de mayo y el 2 de junio, cuando la divisa aumentó ₡3,51 y alcanzó los ₡461,06.
Sin embargo, a partir de ese momento el auge perdió fuerza y el dólar comenzó a estabilizarse, cerrando la semana por debajo de ese máximo.
El comportamiento evidencia que, si bien existe una mayor presión compradora que la observada meses atrás, todavía hay suficiente oferta de divisas para evitar movimientos más abruptos en el mercado cambiario.
Además, es importante afirmar que este repunte se produjo sin que se reportaran intervenciones de estabilización monetaria por parte del Banco Central de Costa Rica (BCCR) desde el pasado 22 de mayo.
Análisis del mercado y factores de presión
Pablo González, economista de Mercado de Valores, mencionó que se han observado algunos reacomodos en las últimas dos semanas de sesiones en el Monex.
Después del típico comportamiento de la quincena del mes, el monto negociado ha venido disminuyendo, incluso por debajo de los $20 millones en las últimas tres sesiones.
“Luego, la participación del BCCR ha disminuido, lo que sugiere que el remanente de las operaciones del sector privado se hace más pequeño. En este contexto, con esos recursos se atienden las necesidades del sector público no bancario, pero no es suficiente para cubrirlas, pues desde mediados de la semana anterior se ha registrado un aumento de las mismas hasta un promedio diario de $28 millones, mientras que el BCCR solo ha captado del mercado poco más de $10 millones en promedio diario”, explicó González.
Agregó que cabe recordar que el banco era superavitario en el rubro de compras para el sector público; es decir, compraba ligeramente más de lo que necesitaba, por lo que le puede servir de colchón.
“Asimismo, esto puede estar respondiendo a una mayor demanda de divisas por parte de RECOPE, que es uno de los principales jugadores de los flujos diarios de dólares del SPNB, ya que no se observan otros elementos coyunturales que puedan estar elevando esos requerimientos. No obstante, es una hipótesis que tendría que ser validada por la entidad monetaria o por el mismo RECOPE”, destacó.
En síntesis, el experto indicó: “Todo lo podemos resumir como un aumento de la demanda y una disminución de la oferta, situación que presiona el tipo de cambio hacia el alza. La situación se puede mantener en términos generales, aunque se podría matizar nuevamente al acercarse la quincena de junio, cuando además se debe añadir el elemento del pago de impuestos”.
Por su parte, Daniel Ortiz Álvarez, socio director de CEFSA, considera que esta alza no debe interpretarse por sí sola como una señal de que el mercado haya tocado un “piso” o de que se esté revirtiendo la tendencia de apreciación del colón.
“Para llegar a esa conclusión se requiere observar un periodo más prolongado y confirmar que existen cambios sostenidos en los factores fundamentales que han impulsado la apreciación de la moneda costarricense”, concluyó el economista.
