Por: Harvard Business School Publishing Corp..   5 marzo
Para ser un líder fuerte, no oculte sus debilidades

¿Qué hace a un líder fuerte? Una característica que suele ser subestimada es la humildad. Los mejores gerentes reconocen sus debilidades y no temen mostrar sus vulnerabilidades. Es tentador querer que los colegas le vean solo en sus mejores momentos, pero es una mala estrategia para liderar. En primer lugar, es insostenible. Todos somos humanos, y todos cometemos errores. Más tarde que temprano, los cometerá usted también. En segundo lugar, dirigir implica conectar. La gente le seguirá, se esforzará trabajando para usted y se sacrificará por usted si sienten una conexión. Y no se sentirán así si solo les permite ver lo que cree que les puede impresionar. Así que no tema admitir cuáles son las áreas en las que no es perfecto. Si sirve, piénselo de esta manera: no es débil; tiene debilidades. Hay una diferencia.

Adaptado de “The Best Leaders Aren’t Afraid to Ask for Help”, de Peter Bregman.

¿Cómo pedirle un permiso sin goce de sueldo a su jefe?

Digamos que quiere tomar un tiempo libre para viajar o pasar tiempo con su familia, pero no tiene suficientes días de vacaciones. ¿Cómo pedirle un permiso sin goce de sueldo a su jefe? Antes de tener la conversación, piense en los problemas que podrían surgir. Su jefe tendrá muchas razones para decir que no, así que encuentre la manera para saber cómo responder a ellas. Considere qué quiere lograr durante su permiso, y prepárese para expresar su solicitud en términos de cómo beneficiará a la empresa. Podría describir las nuevas habilidades que va a adquirir o las conexiones profesionales que va a hacer. Cuando llegue la hora de hablar, ponga muchas opciones sobre la mesa. ¿El permiso tiene que ser todo en un solo momento o podría escalonarse en fases? Tenga la mente abierta en caso de que su jefe sugiera un plan en el que no había pensado. Y, por supuesto, encuentre el momento para tener la conversación cuando su jefe esté contento con su desempeño.

Adaptado de “How to Ask Your Boss for an Unpaid Leave to Travel, Study, or Spend Time with Family”, de Amy Gallo.

Antes de tener la conversación, piense en los problemas que podrían surgir. (Imagen: Shutterstock para EF).
Antes de tener la conversación, piense en los problemas que podrían surgir. (Imagen: Shutterstock para EF).
Para empezar su semana revitalizado, piense y viva los fines de semana como si fueran vacaciones

Cuando llega el lunes, ¿se siente relajado? ¿O sigue estresado por la semana anterior? Hay investigaciones que muestran que una manera de hacer que sus fines de semana sean más revitalizadores es considerarlos unas vacaciones cortas. Parte de esto es simplemente pasarlo bien: duerma hasta tarde, haga menos tareas en casa, coma un poco más de lo que suele comer. Además, encuentre mecanismos para que las labore domésticas sean más divertidas, ya sea escuchando música animada en el auto de camino a hacer mandados o disfrutando de una margarita mientras dobla la ropa. Otra parte es no ir tan rápido: preste atención a lo que le rodea, a la actividad que está realizando y a la gente involucrada. Estar pendiente de lo que está sucediendo ayudará a saborear el momento, lo cual a su vez servirá para sentir que está escapando de la rutina diaria. No obstante, tome estas “vacaciones de fin de semana” cuando en verdad las necesite: las investigaciones muestran que pierden su efecto si se toman con demasiada frecuencia.

Adaptado de “Treat Your Weekend Like a Vacation”, de Cassie Mogilner Holmes.

Si tiene un bajo desempeño, sea honesto con su jefe

Es normal tener un bajo desempeño de vez en cuando. Después de todo, siempre hay malas semanas… o incluso meses. Sin embargo, no se quede sentado esperando una dolorosa evaluación de rendimiento; sea proactivo y hable con su jefe sobre lo que está pasando (antes de que tenga la oportunidad de descubrirlo por sí solo). Explique su punto de vista de las cosas de una manera sincera y directa. Hable de si su bajo desempeño es una situación única o una tendencia en curso, así como si hay factores externos involucrados. Sin embargo, no ponga pretextos: asuma sus responsabilidades. Tal vez sea apropiado expresar remordimiento, en cuyo caso un sincero “lo siento” sirve de mucho. Después exprese la manera en que puede enmendar la situación en el futuro. Concéntrese en esta última parte –qué puede hacer para corregir la situación– para que demuestre que ha analizado con esmero la solución. También puede pedir consejos a su jefe para los pasos a seguir, con lo que demostrará que respeta su opinión.

Adaptado de “How to Talk to Your Boss When You’re Underperforming”, de Rebecca Knight.

Líderes, hagan que sus empleados se sientan seguros cuando les den retroalimentación honesta

Como todo el mundo, los líderes necesitan de retroalimentación honesta para crecer. Sin embargo, los líderes suelen escuchar comentarios imprecisos, o que no están relacionados con comportamientos específicos, por lo que no son muy útiles. Una manera de obtener retroalimentación que ayude a mejorar es crear una cultura en la que los empleados se sientan seguros al ser honestos. Muestre a sus colegas que quiere saber qué piensan, incluso cuando –más bien, en especial– cuando tengan dudas respecto de decírselo o no. Puedes hacer esto haciendo preguntas abiertas y escuchando con atención las respuestas: “¿Qué escucharon cuando hablé sobre mi estrategia?” o “¿Qué sintieron cuando envié ese correo electrónico?”. Diga a su equipo que quiere comentarios tanto positivos como negativos, y después resista el impulso de responder a lo que dicen. Aun si no está de acuerdo, simplemente escuche y reflexione. Por último, agradezca a su equipo por su honestidad y use esa retroalimentación para hacer los cambios necesarios.

Adaptado de “How Leaders Can Get Honest, Productive Feedback”, de Jennifer Porter.