Por: Harvard Business Review.   5 octubre
Cómo responder a una de las preguntas más difíciles de las entrevistas de trabajo

“Así que... háblame de usted”. Aunque esta pregunta de las entrevistas de trabajo parece simple, responderla no lo es. ¿Debe contar la historia de su vida? ¿Hablar sobre su experiencia laboral? Resulta tentador convertir su página de LinkedIn en un monólogo, pero no lo haga, el entrevistador ya tiene su currículum vitae. En cambio, hable de lo que la empresa realmente necesita en el puesto por el que está compitiendo. Antes de la entrevista, analice la descripción del puesto y enfóquese en las frases que incluyan las palabras “es necesario”, “debe tener” y “muy deseable". Vaya a la sección “Quiénes somos” del sitio web de la empresa y lea acerca de su cultura corporativa y valores fundamentales. Luego, piense en cómo conectar su experiencia e intereses con lo que la empresa está buscando. Practique su respuesta para que esté listo cuando entre a la entrevista. Debe sonar a que su carrera lo ha ido preparando para este puesto y que es la mejor persona para desempeñarlo.

Este consejo fue adaptado de “How to Respond to ‘So, Tell Me About Yourself’ in a Job Interview”, de Joel Schwartzberg.

Practique su respuesta para que esté listo cuando entre a la entrevista. Debe sonar a que su carrera lo ha ido preparando para este puesto y que es la mejor persona para desempeñarlo.
Practique su respuesta para que esté listo cuando entre a la entrevista. Debe sonar a que su carrera lo ha ido preparando para este puesto y que es la mejor persona para desempeñarlo.
Cómo lidiar con un jefe que traiciona

Una traición de su jefe es dolorosa, por decir lo menos. Ya sea que lo humille en público por un error que él o ella cometió o que ascienda a alguien más cuando había prometido darle ese puesto, este tipo de situaciones pueden hacer que quiera renunciar. Si su jefe demerita su autoridad de manera habitual, tal vez irse sea lo mejor que puede hacer. Pero si renunciar no es una buena opción para usted, o al menos no lo es por el momento, puede tomar algunas medidas para protegerse. Siga siendo respetuoso, comparta sus ideas y reconoce las aportaciones de los demás. Cuando su jefe no cumpla sus promesas, documéntelo para que pueda recordar lo que sucedió. Cuando se atribuya el crédito por su trabajo, asegúrese de que personas importantes vinculadas con la empresa sepan qué hizo usted. Y encuentre una forma de expresar cómo se siente. Va a ser necesario que externe lo que le pasa, así que escriba un diario o hable con alguien fuera del trabajo. Sobre todo, no tome represalias ni haga concesiones en cuanto a sus valores. No deje que las acciones de su jefe lo conviertan en alguien que no quiere ser.

Este consejo fue adaptado de “What to Do When Your Boss Betrays You”, de Ron Carucci.

Tres preguntas que hay que hacerse antes de iniciar un laboratorio de innovación

Iniciar un laboratorio de innovación (también conocido como una incubadora de empresas o un centro de desarrollo e investigación) puede ser una buena manera para que su empresa desarrolle nuevos productos e ideas. Sin embargo, hay estudios que indican que muchos de estos laboratorios no desarrollan todo su potencial y que la mayoría fracasa rotundamente. Antes de realizar una inversión tan considerable, hágase algunas preguntas. La primera: ¿cuál es la visión del laboratorio? A menos que la incubadora tenga un objetivo bien definido y claro, será difícil medir el éxito. La segunda: ¿qué sucede cuando una idea nacida en el laboratorio necesita seguir desarrollándose? Tal vez el proyecto regrese a la actividad principal o se envíe a una aceleradora, eso no es necesariamente importante siempre y cuando todos conozcan el proceso. La tercera: ¿quién conformará el personal del laboratorio? Los mejores centros de investigación y desarrollo tienen tanto talento nuevo venido de fuera como gente experimentada y veterana que sabe cómo funciona la empresa. Esa combinación de habilidades y conocimientos ayudará a que las ideas cobren vida y sigan creciendo más allá de las paredes del laboratorio.

Este consejo fue adaptado de “Why Innovation Labs Fail, and How to Ensure Yours Doesn’t”, de Simone Bhan Ahuja.

Haga que las tareas rutinarias sean más motivadoras para los empleados

Las empresas suelen tratar de inspirar a los empleados con frases idealistas que engloban su misión. Pero si las tareas que sus empleados hacen de manera cotidiana parecen no tener sentido, esos nobles mensajes pueden resultar contraproducentes y hacer que los empleados se sientan desvinculados. Por fortuna, los estudios muestran que hasta las tareas más tediosas pueden percibirse como significativas si se agrupan con otras tareas. Por ejemplo, una administradora de hospital cuyo trabajo consiste en organizar los expedientes de los pacientes quizá no siempre sienta que está ayudando a mejorar la salud y la calidad de vida de las personas. Pero si piensa en cómo su labor ayuda a las enfermeras y los médicos a tratar a los pacientes, tal vez pueda ver que está respaldando la misión del hospital. Los gerentes deberían ayudar a los empleados a entender la forma en que las tareas que no siempre disfrutan hacer se relacionan con el propósito de la empresa. Si, por ejemplo, un empleado piensa que responder a los correos electrónicos de los clientes rápidamente es una pérdida de tiempo, hazle ver cómo esos correos electrónicos, en conjunto con el análisis de datos y la redacción de informes, ocupan un lugar importante en la solución de las preocupaciones de los clientes.

Este consejo fue adaptado de “How to Make Even the Most Mundane Tasks More Motivating”, de Jaewon Yoon et al.

Es muy útil criticar propuestas durante un intercambio de ideas

Tal vez haya oído que cuando está “intercambiando ideas” no es bueno criticar las ideas ajenas, ya que eso acaba con la creatividad y el entusiasmo. Pero la verdad es que, si se hace bien, la crítica puede fomentar la colaboración y ayudar a su equipo a perfeccionar sus ideas. A continuación, le diremos cómo. Si observa una debilidad en la propuesta de un colega, no diga nada más: “Esto nunca funcionará”. Reconozca su idea, explique el problema que observa y, a continuación, proponga una mejora. Alguien debería hacer lo mismo con su sugerencia y, después, otro colega debería hacer lo mismo con la de quien propuso una mejora para su sugerencia. Del mismo modo, cuando le guste la idea de alguien, no diga simplemente: “¡Qué sugerencia tan buena!”, para luego adoptarla al pie de la letra. Busque formas de trabajar dicha idea en conjunto y hacerla aún mejor. Este tipo de interacción constructiva puede crear un ciclo de retroalimentación crítica profunda que conducirá a grandes avances. Después de todo, justo para eso se intercambian ideas, para llegar a ideas grandiosas juntos.

Este consejo fue adaptado de “Why Criticism Is Good for Creativity”, de Roberto Verganti y Don Norman.