1 septiembre

Cuando obtiene un puesto de liderazgo, se enfrentará a la presión de demostrar su capacidad mediante un inicio veloz y resultados inmediatos. No obstante, si la gente percibe que está cambiando algo sin reflexionar –o sin tomar en cuenta su opinión– es poco probable que tenga éxito. Por eso debe ir con calma, sobre todo en sus interacciones. Cuando hable con colegas nuevos, repita lo que te digan para confirmar que entendió y demuestre que los escucha. Haga preguntas reflexivas al equipo, por ejemplo: “¿Qué es lo que acaba de pasar aquí?” o “¿Qué podríamos aprender de esto?”. Esas preguntas imponen una pausa y evitan que un diálogo lleve a una decisión precipitada. Además, no tema aprovechar el silencio. Hacer una pausa antes de hablar da la oportunidad de sopesar alternativas y decidir cuál es la mejor forma de responder. También obliga a los demás a preguntarse en qué está pensando, lo que podría ayudarlos a tener ideas más creativas.

Adaptado de “Why New Leaders Should Be Wary of Quick Wins”, de Dan Ciampa.

No permita que un ascenso afecte sus amistades en el trabajo

Es bueno tener amigos en el trabajo, pero esas relaciones pueden complicarse. Si le dieron un ascenso por encima de sus amigos, y las personas que solían ser sus colegas ahora son sus subordinados directos, quizá se sientas inseguro sobre cómo tratarlos. Puedes reducir cualquier tensión con sus amigos siendo abierto y honesto. Hable con ellos acerca de las presiones y responsabilidades del nuevo puesto. Quizá piense que es evidente a qué se enfrenta, pero es probable que no sea así. Explique la tensión que causa sentir aprecio por sus amigos y tener que evaluarlos o asignarles trabajo, por ejemplo. Hable de cómo encontrar un equilibrio, ya sea al evitar temas laborales cuando socialicen o acordar mantenerse informados (cuando puedan) sobre lo que está pasando. No tiene por qué perder a sus amigos cuando le ascienden, pero sí debe tener cuidado en sus interacciones.

Adaptado de “Why Work Friendships Go Awry, and How to Prevent It”, de Art Markman.

¿Retiene lo suficiente de sus lecturas?

Estamos consumiendo más información que nunca antes, pero retener todos esos conocimientos es otro asunto. Si le cuesta trabajo aprovechar lo que lee (o incluso tan solo recordarlo), quizá no está aprendiendo de manera productiva. Para ser un aprendiz más eficaz, pruebe tres estrategias. Número uno: enfoque sus lecturas en un solo tema durante varios meses. Cuanto más profundice en una materia, más fuerte será la base para aprender al respecto en el futuro. Número dos: sintetice periódicamente lo que ha aprendido. Cuando termine de leer algo, pregúntese cuáles son los puntos clave. Si no puede explicar una idea, quizá no la aprendió muy bien. Número tres: tome descansos ocasionales después de asimilar información nueva. Reflexionar acerca de lo que leyó anteriormente es una parte importante para procesarlo, y absorber información nueva constantemente puede interferir con el progreso. Tome tiempo para revisar, reflexionar y aplicar lo que ya leyó.

Adaptado de “Become a More Productive Learner”, de Matt Plummer y Jo Wilson.

Los viajes de negocios pueden dañar su salud. No lo permita

Los viajes de trabajo son dañinos para su salud, en especial si los tiene a menudo. Las investigaciones demuestran que los viajes de negocios pueden aumentar el riesgo de que aumente de peso, sienta ansiedad, sufra depresión, dependa del alcohol o duerma mal. Por eso, si tiene viajes laborales con regularidad, asegúrese de saber cómo adoptar costumbres saludables en el camino. Intente comer platillos bajos en calorías cuando pueda, aunque tus opciones culinarias sean limitadas. Quizá esté tentado a consentirse después de un largo día, pero resista las ganas de pedir un filete con papas fritas o un coctel a altas horas de la noche. Esas decisiones le perjudicarán con el tiempo. Tampoco deje de hacer ejercicio. Quédese en un hotel con gimnasio (y úselo), o haga ejercicios sencillos en tu habitación, como lagartijas y sentadillas. También puede dar paseos entre reuniones u organizarse con colegas para caminar al aire libre mientras hablan de trabajo. La actividad física le ayudará a no subir de peso y a reducir el estrés.

Adaptado de “Just How Bad Is Business Travel for Your Health? Here’s the Data”, de Andrew Rundle.

¿Trabaja en un negocio familiar? Haga se propia red de contactos

Cuando trabaja en un negocio familiar, quizá asume que heredará la red de contactos de la familia. Es posible que le pasen algunos de ellos, pero aun así debe ser proactivo y establecer tu propia agenda de contactos. Haga conexiones con colegas y gente de la generación de sus padres o incluso de sus abuelos. Tener contactos de una gran variedad de entornos y niveles de experiencia le ayudará a tener muchos puntos de vista. Piense en qué relaciones con socios comerciales actuales pueden pasar de generación en generación. Mantener esos vínculos duraderos es importante, pero no los conservará sin hacer nada. También debería tener dos o tres asesores cercanos, personas en las que confíe para que den retroalimentación y consejos. No tienen que ser de su edad; a veces los colegas mayores pueden darle la misma perspectiva que sus padres, por ejemplo, pero sin el bagaje emocional. Además, no tema usar la marca de su familia. Si su apellido abre puertas, aproveche esas oportunidades.

Adaptado de “Building Your Own Network When You’re Part of a Family Business”, de Josh Baron y Judy Lin Walsh.