Por: Harvard Business School Publishing Corp..  3 julio
Si su jefe critica a su subordinado, no lo proteja

Puede ser tentador tratar de proteger a su empleado ante la retroalimentación negativa proveniente de cargos superiores. Quizá permita las conductas o estilos de trabajo que molestan a un alto ejecutivo porque sabe que no se interponen con su desempeño. Sin embargo, si su jefe se ha quejado con usted sobre algo que hace su subordinado, no deje que la situación empeore. La tensión en curso podría afectar su relación con su jefe y obstruir los prospectos profesionales de su subordinado. Para abordar la situación, asegúrase de entender con precisión aquello que no le gusta a su jefe. Haga preguntas enfocadas para identificar el problema. Luego comparta la retroalimentación con el empleado, a todo detalle. No la endulce. Quizá deba hacer recomendaciones específicas, como en qué momento llegar a una junta o cómo escribir cierto tipo de correos electrónicos. Déjele muy claro a su empleado que su intención es ayudarlo a mejorar su imagen a los ojos de su superior, y que le conviene hacer eso.

Adaptado de “What to Do If Your Boss Doesn’t Like Someone You Manage”, de Liz Kislik.

Consejo: Si su jefe critica a su subordinado, no lo proteja
Consejo: Si su jefe critica a su subordinado, no lo proteja
Mantenga su red laboral pequeña y significativa

Las investigaciones sobre redes laborales son claras: las conexiones de calidad son más valiosas que los lazos débiles. Eso significa que una red más amplia no necesariamente es mejor. Si su red laboral no está ayudando a forjar relaciones más profundas y auténticas, tal vez es tiempo de reducirla. Evalúe sus prioridades. ¿La forma en que pasa su tiempo está alineada con sus metas? Por ejemplo: ¿ese almuerzo mensual con un contacto lejano añade valor a su vida? ¿Esa conferencia a la que asiste desde hace años realmente ayuda? Si no es así, déjelos. Luego, piense en las relaciones que quiere cultivar. ¿Con qué tipos de personas quiere pasar más tiempo? ¿Son los tipos de personas a las que actualmente dedica su energía? En caso contrario, haga un plan para cambiar en quién invierte su tiempo. Conforme disminuya su círculo más cercano de contactos, comenzará a concebirse a sí mismo como el arquitecto de su ambiente y su carrera.

Adaptado de “Why Your Inner Circle Should Stay Small, and How to Shrink It”, de Scott Gerber.

Cómo compartir su experiencia sin parecer arrogante

Si quiere avanzar en su carrera, la gente debe saber en qué es experta. Sin embargo, no debe ir por ahí presumiendo todo lo que sabe. En vez de eso, exhiba sus conocimientos de maneras que sean útiles para sus colegas. Por ejemplo, puede proponerse como voluntaria para ser la anfitriona de una comida-conferencia sobre un tema que ha estado investigando y es relevante para su industria. O puede escribir algo sobre ese tema para el boletín de la empresa. Incluso podría ofrecer consejos o responder a preguntas en la intranet corporativa. No asumas que este tipo de oportunidades distraen de se “trabajo real” ni que nadie le pone atención. Incluso si no asiste mucha gente a su comida-conferencia, por ejemplo, los altos mandos casi siempre ponen atención a cómo se comparten el conocimiento y las buenas prácticas. Exhibir su experiencia puede hacer que destaque a los ojos de un ejecutivo sénior que aprecie que comparta sus ideas públicamente.

Adaptado de “How Women Can Develop — and Promote — Their Personal Brand”, de Dorie Clark.

Haga que sea más fácil para su jefe dar retroalimentación negativa

Es difícil mejorar sus habilidades cuando no sabe en qué enfocarte. Si su jefe no se acerca para proporcionar una retroalimentación constructiva, trate de facilitárselo. Comience dándose retroalimentación negativa, eso demostrará que toma el asunto en serio. Diga a su jefe algo como: “Sé que tiendo a trabajar rápido y a veces dejo de lado detalles importantes. Me gustaría mejorar al respecto. ¿Tiene algunas ideas sobre cómo puedo hacerlo?” También puede decirle a su gerente que quiere mejorar en tres áreas este año, y que le gustaría que diera retroalimentación respecto de cuáles deberían ser. Pregunte: “¿Me ayudaría a cumplir con este compromiso que hice conmigo mismo?” De esta manera, sabrá que su retroalimentación ayudará a mantener su promesa, y que no herirá sus sentimientos.

Adaptado de “How to Solicit Negative Feedback When Your Manager Doesn’t Want to Give It”, de Deborah Grayson Riegel.

Duerma más: comience esta misma noche

No es un secreto que la mayoría de nosotros no dormimos lo suficiente, ni que la falta de sueño puede dañar nuestro razonamiento lógico, concentración y humor. Sin embargo, ¿sabe cómo conseguir las siete a nueve horas de sueño que necesita? Para empezar, debe irse a la cama cuando se sienta soñoliento. Para muchas personas, eso ocurre por lo general entre las 10 p. m y las 11 p. m., cuando la melatonina, una hormona natural que hace que se relaje y finalmente se quede dormido, a menudo comienza a tener efecto. Probablemente ya sabe que debes evitar las pantallas de noche, pues sus rayos de luz azul pueden inhibir la producción de melatonina, pero también debe permanecer apartado de cualquier actividad que requiera pensar mucho. Hacer que su cerebro trabaje puede mantenerle despierto, incluso si solo está leyendo. En lugar de eso, antes de ir a acostarte lave los trastes, de una caminata o escuche música. Dormir bien en la noche no es algo que se dé por casualidad, es una habilidad que se aprende.

Adaptado de “Senior Executives Get More Sleep Than Everyone Else”, de Rasmus Hougaard y Jacqueline Carter.