Por: Silvia Brenes.  11 marzo

Los métodos tradicionales de enseñanza o de resolución de problemas han ido evolucionando y cada vez se hace más necesario incorporar nuevos elementos que rompan paradigmas o incluso modelos muy racionales de pensamiento.

14/11/2017. EF. Silvia Brenes, socia directora de Pura Estrategia. Columnista de El Financiero.
14/11/2017. EF. Silvia Brenes, socia directora de Pura Estrategia. Columnista de El Financiero.

Es por esto que las metodologías que incorporan el juego han ido cobrando auge con excelentes resultados, haciendo además que procesos que a veces podían ser muy tediosos, se hagan de manera divertida y con significado para todos.

Contrario a lo que muchos piensan, la metodología del juego tiene aplicación en diversos ámbitos: coaching, planeación estratégica, resolución de problemas, innovación, trabajo en equipo, etc. Lo importante es definir muy bien el reto o problema a resolver para que los esfuerzos y resultados vayan hacia un objetivo claro y no solo buscando divertirse.

¿Por qué el juego tiene un efecto diferente a la hora de trabajar con equipos? Estos son algunos de los elementos:

Cuando jugamos no hay jerarquías. Todos adoptamos un rol dentro del juego, pero no relacionado con nuestra posición en la empresa y eso hace que seamos más espontáneos para expresarnos.

Emociones. Cuando jugamos salen a relucir emociones y somos menos racionales, lo cual ayuda a la creatividad. Trabajamos en un mundo imaginario donde todo es posible y por lo tanto proponemos cosas que de otra forma no haríamos.

Tiempo. Cuando trabajamos con poco tiempo, nuestro cerebro se activa. En las metodologías que trabajan con juegos, siempre hay tiempos cortos para construir, diseñar, proponer. En estos momentos nuestro cerebro produce mucho más, que cuando tenemos mucho tiempo.

Competencia. Cuando se incorpora este elemento, también se generan más ideas ya que sin que nos lo pidan queremos ser los mejores, lucir nuestra gran idea.

Inconsciente. Los juegos operan nuestro lado inconsciente, menos racional y por lo tanto hacemos o decimos cosas que de otra forma con los sistemas o metodologías tradicionales no haríamos. Es sorprendente lo que podemos encontrar.

Participación. Todos participan y no hay monopolio en las discusiones, ni personas excluidas.

Las empresas que han trabajado con juegos saben lo valioso de estas metodologías, lo importante es hacerlo con profesionales responsables y debidamente acreditados, para que la experiencia no solo sea divertida, sino con enfoque en resultados. Para los participantes será una experiencia trascendental que logrará sacar lo mejor de cada uno.