Por: Tristan Elizabeth Gribbin.   8 octubre

Es una desventaja que enfrentan 22 millones de trabajadores: Planear una vacación para relajarse y olvidar el estrés del trabajo, pero estar fuera de la oficina significa acumular trabajo extra antes de irse — y compensar el tiempo perdido cuando regresen.

Por lo tanto, quizá sea ligeramente sorprendente que un estudio en los Países Bajos descubrió que, después del receso los vacacionistas no son más felices que quienes no salieron de vacaciones.

Sin embargo, este problema puede ser particularmente agudo en los Estados Unidos, donde la cultura suele presionar a las personas a no tomar vacaciones en lo absoluto: más de la mitad de los trabajadores estadounidenses tienen al menos algo de tiempo vacacional sin usar. El estrés previo y posterior a las vacaciones es una de las principales causas de este problema. En una encuesta, 40% de los hombres y 46% de las mujeres señalaron que el sólo pensar acerca de la “montaña de trabajo” a la que regresarían era una de las mayores razones por las que no habían usado sus días de vacaciones.

En una encuesta, 40% de los hombres y 46% de las mujeres señalaron que el sólo pensar acerca de la “montaña de trabajo” a la que regresarían era una de las mayores razones por las que no habían usado sus días de vacaciones
En una encuesta, 40% de los hombres y 46% de las mujeres señalaron que el sólo pensar acerca de la “montaña de trabajo” a la que regresarían era una de las mayores razones por las que no habían usado sus días de vacaciones

Esto refleja preocupaciones que he escuchado como instructora de meditación para personas en todas partes del mundo corporativo. Con el paso del tiempo he identificado pasos cruciales que pueden ayudar a minimizar el estrés, mientras que maximizan la productividad antes y después de tomar vacaciones.

Antes

Buena parte de la base al prepararse para un retorno menos estresante de las vacaciones sucede incluso antes de dejar la oficina.

Incluya la relajación en su rutina: Recomiendo tomar algunos minutos para meditar cada día. Si no tiene tiempo para sumergirse en una experiencia completa de meditación, trate de asumir la postura (sentarse derecho) mientras respira profundamente e imagina los sentimientos positivos que quiere obtener mientras esté fuera.

Priorice: Unas semanas antes de su vacación, haga una lista de las tareas que definitivamente deben estar listas antes de salir. Muéstresela a su jefe y obtenga retroalimentación. Después, use esa lista acordada para definir prioridades y planear su trabajo de cada día.

Avise: Asegúrese de que su jefe, colegas y clientes sepan en qué fechas no estará. Dígales que planea desconectarse durante la vacación. Esto ayuda a que a ellos les corresponda plantear cualquier tema esencial antes de que usted salga.

Establezca un traspaso: En la mayoría de los negocios, alguien puede ser asignado para manejar ciertas tareas mientras usted está fuera. Descubra quién puede manejar de mejor forma cada parte de su trabajo, y pídale a la persona si puede cubrirlo mientras usted está fuera. Ofrezca que alguna vez hará lo mismo por ellos. Envíe un correo electrónico de seguimiento agradeciéndole a la persona por su ayuda, e incluya cualquier información que pudiera necesitar. Deje que su jefe sepa quién manejará qué mientras usted no está.

Acomode su escritorio: Esto podría sonar contra intuitivo. ¿Por qué añadir más tareas a su lista previa a las vacaciones? La razón es simple: El desorden puede incrementar el estrés. Tener un entorno más arreglado al cual regresar ayudará a facilitar su retorno.

Redacte su mensaje de “fuera de la oficina”: Considere cómo podría personalizarlo, de forma que haya menos trabajo al cual regresar. Por ejemplo, podría decir que no estará respondiendo a correos electrónicos recibidos mientras está de vacaciones. En lugar de ello, podría alentar a sus colegas a reenviarle mensajes si estos siguen siendo relevantes. Además, si no fuera inapropiado, puede dejar en claro que estará de regreso y disponible el martes o miércoles, incluso aunque en realidad regrese el lunes. Bloquear su calendario por un día o dos facilitará lidiar con los mensajes y reuniones cuando regrese.

Durante

Su viaje es su oportunidad para realmente recargar. He aquí cómo puede aprovecharlo al máximo:

Defina una intención: Muchas personas se orientan en base a metas en el trabajo. Trate de aplicar esa misma habilidad a sus vacaciones. Decida que se enfocará en sentirse más alegre, energético o tranquilo.

Realmente desconéctese: Cuando haya tomado la decisión de dejar el trabajo completamente atrás, su mente y cuerpo tenderán mucho más a alcanzar la clase de relajación que merece. Limitar su uso de la tecnología hace más factible que disfrute y aprecie su tiempo de descanso.

Sumérjase: Camine en la naturaleza. Huela el aire fresco. Nade en un lago. Vaya a un spa. Mis clientes que toman parte en esta clase de actividades, involucrando sus sentidos, terminan sintiéndose mucho más relajados al final de su vacación.

Yo recomiendo planear de antemano algunas de esas actividades, para asegurar que tenga al menos algunos momentos enteramente para usted.

Después

Si ha sentado las bases antes de sus vacaciones, y ha disfrutado plenamente su tiempo fuera, ya es más probable que tenga un regreso menos estresante. Sin embargo, incluso si usted no se preparó en lo absoluto antes de su viaje, aún hay cosas que puede hacer para que su regreso sea menos frenético:

Haga un plan: No tiene que llegar al trabajo y tratar de manejar todo inmediatamente. Tome los primeros 30 minutos de su regreso para redactar una lista de prioridades. Puede hacerlo incluso antes de revisar su bandeja de entrada. Darse algo de tiempo para sopesar lo que tiene en su plato y crear una estrategia puede ayudar mucho para incrementar la productividad y disminuir el estrés.

Reinicie las prioridades: Sus tareas más importantes podrían no ser las mismas de antes de su salida. Revise con personas clave durante su primer día, para discutir lo que se perdió y lo que de manera más urgente necesita su atención. Agradézcale a cualquiera que lo haya cubierto. Si siente que necesita leer los correos electrónicos que llegaron mientras estaba fuera, comience escaneando su bandeja de entrada en búsqueda de nombres claves, como los de su jefe o un gran cliente — y lea esos primero.

Analícese: Conforme retoma el trabajo, pregúntese si aún está cumpliendo la intención que definió para sus vacaciones: ¿Me estoy sintiendo más alegre, energético o tranquilo? Tome momentos para recordar algunas de las mejores experiencias de su viaje, y úselos para guiarse a esa intención. Cuando haga esto, comenzará a notar y contrarrestar parte del estrés que aparece. Se recordará a usted mismo que sus baterías están recargadas, y que está a la altura de la labor.

Tristan Elizabeth Gribbin es cofundadora y CEO de FLOWVR, una compañía que brinda acceso a los beneficios de la meditación a través de tecnología de realidad virtual.