Por: Harvard Business School Publishing Corp..  11 junio
No deje que los debates políticos distraigan del trabajo a su equipo

Con nuestro ciclo de noticias que funciona las 24 horas del día y los siete días de la semana, es inevitable que los temas políticos surjan en la oficina. Siendo jefe, ¿cómo puede asegurarse de que estas conversaciones no distraigan a su equipo? Piense en qué tipos de situaciones y temas podrían desatar un intercambio subido de tono entre los empleados. Haga lo mejor para evitar cualquier cosa que pueda desatar un debate partidista, pero tenga un plan para manejar el conflicto en caso de que ocurra. Cuando las tensiones estallen, hable por separado con cada uno de los involucrados y escuche sus puntos de vista. Después, pídales que dejen a un lado sus desacuerdos y se concentren en la meta común de ayudar al equipo a tener éxito. Claro que si un debate político es pertinente para resolver una interrogante comercial, dé la bienvenida, pero procede con cautela, esté pendiente del tono de la discusión y restaure el equilibrio cuando sea necesario. Sobre todo, sea un ejemplo para su equipo, respetando las distintas opiniones políticas.

Adaptado de “My Office Is Full of Both Conservatives and Liberals. Here’s How I Keep Us Focused on Work”, por Karen Firestone.

No deje que los debates políticos distraigan del trabajo a su equipo
No deje que los debates políticos distraigan del trabajo a su equipo
Si quiere entender cómo le perciben en el trabajo, pregunte a sus colegas

No es fácil entender cómo nos perciben los demás. Asumimos, con demasiada frecuencia, que nuestras motivaciones e intenciones son claras, cuando en realidad no lo son. Para descubrir qué opinión tienen de ti en el trabajo, sigue este proceso. Selecciona a cinco personas que te observen con regularidad en situaciones laborales importantes —jefes, ejecutivos, supervisores directos, pares o incluso excolegas— y pídeles reunirse contigo individualmente. Explícales lo que esperas conocer y pregunta dos cosas: ¿Cuál es la percepción general que tienen de mí? ¿Qué puedo hacer de otra forma a fin de tener un mayor impulso hacia el éxito? Asegúrales que, sin importar lo que digan, para ti será confidencial y que les has pedido a varios colegas que te den retroalimentación. Busca temas y puntos en los que varias personas estén de acuerdo. Si las percepciones de ti están en sintonía con lo que pretendes transmitir, maravilloso. Si no, es hora de cambiar tu comportamiento y comenzar a cambiar la forma en la que te ven los demás.

Adaptado de “How Are You Perceived at Work? Here’s an Exercise to Find Out”, por Kristi Hedges.

Ayuda a sus empleados a darle la bienvenida a un nuevo espacio de oficina

Muchas organizaciones están optando por esquemas de oficina abierta con la esperanza de alentar la colaboración, la creatividad y la innovación. Algunas veces funciona, pero con frecuencia no es así, y el éxito de su esquema de oficina abierta tiene mucho que ver con la forma en la que se siente la gente en relación con el espacio y con el lugar específico donde estará. Los líderes pueden ayudar a los empleados a aceptar una nueva oficina haciendo varias cosas. Antes de la mudanza, transmita la visión y el propósito del nuevo espacio y explique cómo se alinea con las metas de la empresa. Con claridad (y honestidad) describa cómo contribuirá el nuevo espacio a la misión de la organización. Después de la mudanza, ponga el ejemplo teniendo una actitud positiva y entusiasta hacia el nuevo espacio. Su apoyo y emoción serán lo que establezca la tónica para el resto del equipo. Aliente a los trabajadores a adaptar el espacio a sus necesidades: deles libertad para personalizarlo conforme a sus gustos y estilos laborales. Esto ayudará a la gente a hacer suyo el nuevo lugar de trabajo.

Adaptado de “How to Make Sure People Won’t Hate Your New Open Office Plan”, por Brandi Pearce y Pamela Hinds.

Cuatro pasos para que su próximo proyecto de innovación tenga luz verde

Todos quieren innovación en su empresa, pero hacer que una nueva idea se implemente puede ser todo un reto, en especial cuando las políticas de la oficina están en juego. Cuando esté tratando de que aprueben su innovación más reciente, siga estos cuatro pasos. Primero, anticípese a la resistencia. Si sabe qué personas podrían oponerse, puede planear cómo abordará sus preocupaciones. Segundo, entienda cuál es el trasfondo real de las objeciones. Por ejemplo, algunos pueden decir que están en desacuerdo debido a una razón públicamente aceptable –como que el proyecto es demasiado costoso–, pero en realidad lo que les preocupa es de índole política; es decir, tienen miedo de que su equipo pierda influencia. Tercero, encuentre a un defensor del proyecto. Este debería ser un ejecutivo de alto rango cuya influencia y pericia puedan hacer avanzar el proyecto. Y, cuarto, haga un conjunto importante de seguidores. Si tiene a un grupo de gente que cree en la innovación lo suficiente para probarla, tendrá evidencia social de que la idea es buena.

Adaptado de “How to Navigate the Politics of an Innovation Project”, por Brian Uzzi.

Cuando un compañero le envíe un correo electrónico mordaz, es mejor hablar en persona

Un correo electrónico puede ser una forma eficaz y conveniente de comunicarse con los colegas, pero suele pasar con frecuencia que la gente se esconde detrás de esta forma de comunicación para evitar el conflicto o bloquearlo. Cuando alguien envíe un correo electrónico que sea más bien una discusión o que incluso sea un ataque pasivo-agresivo, no responda del mismo modo (en especial si eso es lo que siente que quiere hacer). En cambio, conteste y pida programar una llamada. Envíe un mensaje de texto si el tema es urgente: “Recibí su correo; hablemos. ¿Le parece bien a las 2:00 p. m.?”. Incluso, y de ser posible, es mejor hablar con el remitente del correo electrónico en persona. Suavice el tono negativo diciendo directamente que parece haber un problema y que le gustaría resolverlo juntos. Mientras trate de descubrir qué hay detrás del correo electrónico mordaz, mantenga la calma y evite hacer juicios. Claramente, algo está molestando a su colega, así que demuéstrele que está de su lado y dispuesto a escuchar su opinión.

Adaptado de “When an Email Exchange Turns Ugly”, por David Maxfield.