Por: Roy Campos Retana.   29 octubre

El artículo de Harvard Business Review titulado “When Being a Humble Leader Backfires” (“Cuando ser un líder humilde fracasa”), trata sobre un estudio que responde a la pregunta ¿Deben los líderes aspirar a ser humildes? La investigación publicada en el “Journal of Applied Psychology”, ofrece la siguiente respuesta: depende. El desafío de conciliar ambición con humildad no es sencillo, pero esta investigación ofrece algunos consejos prácticos.

Los líderes deben conciliar su nivel de humildad con lo que los miembros del equipo esperan. Por ejemplo, si un equipo quiere sentirse más empoderado, la humildad de sus líderes debe alentar el intercambio de información y promover la creatividad. Sin embargo, si un equipo espera que los líderes tomen decisiones importantes, es mejor que expresen sus limitaciones, al mismo tiempo que demuestran la capacidad de superarlas y liderar a su equipo para crecer. De esta manera, se alienta la creatividad y se satisfacen las expectativas del equipo.

Los líderes deben fomentar la creatividad ayudando a los miembros del equipo a intercambiar información. El intercambio abierto de ideas y conocimientos conduce a la creatividad. Si los líderes administran un equipo donde se espera que se comparta el poder, deben confiar en su humildad para crear un espacio de seguridad psicológica suficiente, de modo que los miembros del equipo estén dispuestos a “correr riesgos”, ya sea haciendo sugerencias, o bien expresando su total desacuerdo.

Los líderes deben desarrollar su humildad. Aunque la humildad es una característica relativamente estable, los líderes pueden aprender a mostrar comportamientos más humildes. Si identifican que los miembros de su equipo esperan y valoran la humildad, los líderes deben concentrarse en alentar a sus colegas y subordinados, para que vean las deficiencias como oportunidades de aprendizaje, así como en apreciar las fortalezas y contribuciones de los demás. En este punto, las organizaciones también pueden desarrollar estas destrezas a través de las capacitaciones o las actividades de formación del liderazgo.

La investigación realizada por profesores de varias universidades de Estados Unidos, sugiere que no todos los equipos quieren líderes humildes, por lo que deben adaptar su estilo de liderazgo a las expectativas de sus integrantes. Sin embargo, si los miembros del equipo esperan humildad, demostrarla puede beneficiar la creatividad y el éxito del equipo.