Por: Laura Ávila.   3 junio, 2020
Con la aparición del COVID-19 el teletrabajo llegó para quedarse y por eso las personas deben adecuar sus estaciones de trabajo para mantener una buena salud y evitar lesiones. Foto: Jorge Castillo.
Con la aparición del COVID-19 el teletrabajo llegó para quedarse y por eso las personas deben adecuar sus estaciones de trabajo para mantener una buena salud y evitar lesiones. Foto: Jorge Castillo.

La pandemia por el coronavirus irrumpió en el mercado laboral de forma abrupta e implementó el teletrabajo de forma indefinida y a escala mundial. A pesar de que este esquema posee múltiples beneficios también posee debilidades, y luego de varias semanas de trabajar desde la comodidad del hogar los colaboradores podrían experimentar dolores en la espalda, molestias musculares y cansancio en la vista.

Estos malestares podrían estar asociados a una estación de trabajo inadecuada o que se improvisó a última hora ante la premura por implementar el teletrabajo y así evitar la propagación del COVID-19.

Cuando aún no se vislumbra una vuelta definitiva a la oficina es indispensable que los trabajadores realicen sus labores en un espacio con buena iluminación, una ventilación adecuada y un mobiliario ergonómico para evitar lesiones.

EF Explica los elementos que son vitales para mantener una buena salud musculoesquelética durante esta nueva etapa laboral. Para ahondar en el tema se consultó a Mónica Monney, ingeniera del Consejo de Salud Ocupacional y a Melisa Sierra, optometrista de la óptica Zarah Carter.

El Consejo de Salud Ocupacional es un órgano adscrito al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).

Condiciones óptimas del espacio

Trabajar sin condiciones previas de adaptación es uno de los principales retos que experimentaron las personas con la llegada del teletrabajo. Solo por citar un ejemplo el COVID-19 trajo de la noche a la mañana este esquema laboral para 14.668 funcionarios de 56 instituciones del sector público, según datos publicados en el sitio web del gobierno el 18 de marzo.

Personas que junto a miles de trabajadores del sector privado debieron adoptar un espacio de su hogar para convertirlo en su estación de trabajo.

La recomendación en este caso es que el área de trabajo tenga dos metros libres a lo ancho por cada trabajador y que esté como mínimo 2,5 metros de espacio con el cielo raso.

¡Cuide la iluminación!

La estación de trabajo debe contar con fuentes de luz naturales o artificiales que brinden una iluminación adecuada, que no produzca reflejos molestos en el monitor de la computadora o en otro espacio del área de trabajo.

Se recomienda ubicar el puesto de trabajo perpendicular a la ventana o a la fuente de luz artificial (lámpara o bombillo). Para evitar los deslumbramientos por fuentes de luz natural se puede recurrir al uso de persianas o cortinas que permitan regular la iluminación y evitar la incomodidad térmica que producen los rayos del sol.

También se debe regular el brillo de la pantalla para evitar la fatiga visual por deslumbramiento, sin embargo, se debe tener presente que el cansancio ocular también ocurre por la falta de iluminación.

Uno de los consejos que brindó la especialista de Zarah Carter es incorporar la gimnasia visual durante las pausas activas. En espacios de reposo los trabajadores deben de levantarse de su silla, hacer estiramientos de brazos y cambiar la posición de la mirada.

Una de las recomendaciones es realizar distintas posiciones de miradas a una distancia corta, intermedia y lejana. También se puede ver hacia arriba y hacia abajo, estos ejercicios pueden ejecutarse cada dos horas durante veinte segundos.

Busque una postura neutral

Para evitar los riesgos ergonómicos asociados a una mala postura en el teletrabajo la persona debe buscar una postura neutral donde la espalda esté apoyada a la silla y que los brazos se mantengan en línea recta o en ángulo de 90 grados con respecto a la estación de trabajo.

Es fundamental que los pies estén apoyados en el piso y que no se encuentren colgando, además los ojos deben de estar a la altura del borde superior de la computadora.

Elementos caseros que ayudan con la ergonomía

El escritorio o modular que se use para trabajar debe de adaptarse a las condiciones del trabajador para que este pueda mantener una postura neutral.

A pesar de que lo ideal es contar con un escritorio y una silla ergonómica, lo cierto es que no todas las personas cuentan con recursos económicos para adquirir este mobiliario. En este caso se puede recurrir a elementos caseros para mejorar el mobiliario.

Si se trabaja desde la silla del comedor, el trabajador debe de velar porque sus pies estén apoyados al piso, si no existe la posibilidad de adquirir un reposa pies se puede colocar una caja de zapatos que le permitan apoyar y evitar que estos queden suspendidos en el aire.

Para ofrecer un mejor soporte lumbar la recomendación es enrollar un paño y colocarlo en la parte lumbar (parte baja de la espalda) que es la zona que más resiente los efectos de una mala postura.

Adapte la computadora portátil

Las computadoras portátiles no fueron diseñadas para las largas jornadas de teletrabajo por lo que se recomienda el uso de un mouse externo (para evitar lesiones por contacto en los dedos) y un teclado adicional. También se debe elevar la computadora para que la vista esté al nivel superior de la pantalla.

Las buenas posturas son fundamentales para un buen desempeño laboral.

“Si tengo una mala postura me puedo dañar el cuello, pueden haber contracturas, lesiones en codos o articulaciones por la presión de contacto y si presiono mal la muñeca se pueden dar padecimientos como la aparición del túnel carpal”, agregó Mónica Monney, ingeniera del Consejo de Salud Ocupacional.