Por: Silvia Brenes.   14 octubre

Usualmente en esta época, muchas empresas toman un tiempo para realizar su Planeación Estratégica.

Hasta hace unos años, era muy común que este plan se hiciera para los próximos 5 años, lo cual hoy es prácticamente impensable. Los tiempos cambian de manera muy acelerada, siendo la adaptación y la rápida ejecución elementos que las empresas deben tener en su ADN.

El área de Capital Humano no está exenta de estos cambios, por lo que es importante considerar algunos puntos clave:

Formule un plan de 1 a 3 años máximo, esto no quiere decir que no se deba tener visión de largo plazo, sin embargo, hoy más que nunca la ejecución y el avance en corto plazo es vital.

Experimente. Esta es una las tendencias actuales. En lugar de realizar un gran plan y llevarlo a la ejecución teniendo previstos todos los pasos, realice experimentos. Esto quiere decir pequeños pasos hacia un objetivo más pequeño, que le permitirá adaptarse rápidamente, aprender y corregir e ir acercándose gradualmente a un objetivo mayor.

La estrategia no son indicadores. La estrategia es priorizar, decidir y ejecutar en función de lo que agrega valor al cliente. Hay que recordar que muchas veces, menos es más. Talento Humano deber conocer a sus clientes y hablar el lenguaje del negocio para agregar valor, cuando hacemos esto, los indicadores cobran sentido y se mide lo que realmente importa. Utilice sistemas de gestión que todos entiendan, que tengan sentido para todos y sobre todo, no los complique, entre más simple, mejor.

Simon Sinek, el creador del Círculo de Oro, nos habla del Propósito, es decir nuestro porqué. Cuando definimos nuestro porqué, se convierte en poderoso filtro para decidir que proyectos impulsan nuestro propósito y cuáles nos desenfocan. Además, es altamente inspirador, y para que las personas se comprometan con la estrategia, debe ser emocionante e inspiradora. Es un ejercicio sencillo, pero muy poderoso.

De paso a la cocreación y al liderazgo colaborativo. Estos son factores de éxito en la época actual. La estrategia realizada sin participación reduce el compromiso y por lo tanto las probabilidades de que su ejecución sea exitosa.

Vivimos modelos y prácticas que evolucionan, es importante conocerlas, implementarlas y experimentar. Los nuevos pasos para crear una estrategia nos llevan a aprender haciendo y a hacer aprendiendo.