Hasta ahora todo va bien: los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA, que despegaron el miércoles para un viaje de ida y vuelta de diez días alrededor de la Luna, continúan su misión según lo previsto y pondrán proa a la Luna.
Artemis II es una prueba para abrir el camino a un regreso a la superficie lunar en 2028, más de medio siglo después de las misiones Apolo.
La NASA dio luz verde el jueves a los astronautas para poner rumbo a la Luna y realizar el primer sobrevuelo lunar tripulado en más de 50 años.
Los cuatro astronautas que actualmente siguen en la órbita terrestre encenderán los motores de la cápsula Orion a las 23H49 GMT para tomar una trayectoria hacia el satélite natural de la Tierra, informó la agencia espacial estadounidense.
Desde su despegue, los astronautas han realizando numerosas verificaciones técnicas. Además llevaron a cabo sin inconvenientes el llamado “apogee raise burn”, un encendido de los motores para impulsarse y aumentar la altura de su órbita, hacia las 12H00 GMT.
Esta impulsión de un minuto los alejó aún más de la Tierra y los preparó para el gran evento del jueves que será cuando se encaminen realmente hacia la Luna.
Una vez iniciada esta maniobra, no habrá marcha atrás. Si quieren regresar a la Tierra, deberán esperar a haber rodeado la Luna, lo que está previsto para el lunes, para un viaje de 6 a 8 días.

“Valientes astronautas”
Este despegue permitió evocar nuevamente la historia de la conquista espacial.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó “a los valientes astronautas” y al equipo de la NASA por el “exitoso lanzamiento”, durante el inicio de su discurso a la nación dedicado a la guerra en Oriente Medio el miércoles.
“Tras una breve interrupción de 54 años, la NASA reanuda su misión de enviar astronautas a la Luna”, declaró de su lado Jared Isaacman, el director de la agencia espacial estadounidense nombrado por Trump, durante una conferencia de prensa después del lanzamiento.
El cohete Space Launch System (SLS) despegó puntualmente, a las 18H35 (22H35 GMT), desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Pocos minutos después, el comandante estadounidense de la misión, Reid Wiseman, exclamaba: “Estamos viendo una hermosa salida de la Luna”.
“Nos vamos en nombre de toda la humanidad”, declaró diez minutos antes del despegue su compañero canadiense Jeremy Hansen.
A bordo viajaban también los estadounidenses Victor Glover y Christina Koch.
Despegaron desde la misma histórica plataforma de lanzamiento de la que partieron los astronautas del Apolo, en este primer regreso hacia la Luna desde el fin de aquel programa en 1972.
Su cápsula Orión se separó como estaba previsto ocho minutos después del despegue de la primera sección del cohete que la impulsó al espacio, y luego se colocó en órbita terrestre. Desde entonces los astronautas se desplazan allí a unos 27.000 km/h.
Problemas en el baño
Algunos imprevistos técnicos ocuparon al centro de control de la NASA en Houston durante las primeras horas de vuelo: la comunicación con los astronautas se perdió brevemente, los baños no funcionaron de inmediato y la temperatura en la cápsula también parecía demasiado fría.
Pero una maniobra en órbita, durante la cual Victor Glover tomó los mandos de Orión para simular un acoplamiento con otra nave, transcurrió a la perfección.
En el Centro Espacial Kennedy, ovaciones y gritos de alegría acompañaron el ascenso del cohete en un cielo radiante.
El programa Artemis costó decenas de miles de millones de dólares y ha acumulado años de retraso.
“La NASA realmente necesita que esto funcione”, dijo a la AFP Casey Dreier, de The Planetary Society, recordando que la moral dentro de la agencia está por los suelos debido a problemas presupuestarios y a salidas masivas, especialmente de investigadores que trabajan sobre el clima.
Plazo en duda
Los astronautas deberían batir el récord de la tripulación que se habrá alejado más de la Tierra el próximo lunes.
Su misión tiene como objetivo confirmar que este modelo de cohete de 98 metros de altura y no reutilizable podrá transportar astronautas a la superficie lunar de aquí a 2028, antes del final del mandato de Trump.
“Artemis II es el primer acto, es la misión de prueba, va a preparar el terreno para las siguientes misiones”, explicó Isaacman.
Pero la fecha de 2028 hace dudar a los expertos, porque los astronautas necesitarán un alunizador, que sigue en desarrollo por parte de las empresas de los multimillonarios Elon Musk (SpaceX) y Jeff Bezos (Blue Origin).
