Estados Unidos creó menos empleos de lo esperado en diciembre, según informó este viernes el gobierno, lo que culmina el año más débil para el mercado laboral desde la pandemia de Covid-19 y representa señales de alerta para Costa Rica, cuya economía tiene una relación estrecha con la estadounidense.
En el último mes de 2025 se crearon unos 50.000 puestos de trabajo, una cifra inferior a los 56.000 revisados de noviembre, informó el Departamento de Trabajo.
A pesar de esto, la tasa de desempleo descendió ligeramente, de 4,5% a 4,4%.
En 2025, se crearon un total de 584.000 puestos de trabajo, significativamente menos que los 2 millones del año anterior.
Los inversores estarán atentos a los últimos datos por su posible impacto sobre las tasas de interés.
Un deterioro del mercado laboral podría impulsar a la Reserva Federal a bajar las tasas antes de lo previsto con el fin de estimular la economía.
Si bien las cifras de diciembre fueron aceptables, el crecimiento del empleo se ha desacelerado significativamente durante el último año, mientras que la tasa de desempleo se ha acercado a sus niveles más altos desde 2021.
La cifra de creación de puestos de trabajo difundida este viernes fue inferior a los 73.000 nuevos empleos previstos por los economistas consultados por Dow Jones Newswires y The Wall Street Journal.
Según el Departamento de Trabajo, el empleo continuó con una tendencia al alza en los sectores de restaurantes y bares, atención médica y asistencia social, mientras cayó en el sector minorista.
En el gobierno federal se perdieron asimismo 277.000 puestos de trabajo, un 9,2%, desde enero pasado, cuando el sector había alcanzado su punto máximo de ocupación, señaló el departamento.

“Señales de alerta”
“El crecimiento del empleo en 2025 fue el más débil en más de una década, con excepción del período de la pandemia”, dijo en un comunicado Elizabeth Warren, principal representante demócrata en el Comité Bancario del Senado.
Si bien el informe general parece positivo a primera vista, el director de inversiones de Northlight Asset Management, Chris Zaccarelli, prevé que los escépticos destacarán el “muy magro aumento de 50.000 puestos de trabajo”.
“En esencia, estamos viendo la confirmación de la idea de que la creación de empleo es muy débil y que las empresas han estado despidiendo trabajadores”, señaló en una nota.
“No hay luces rojas que indiquen una recesión inminente, pero sí hay muchas luces amarillas de advertencia parpadeando, y existe el riesgo de que la economía se estanque”.
La ligera disminución de la tasa de desempleo registrada en diciembre podría deberse en parte a los trabajadores que quedaron inactivos debido al largo cierre del gobierno entre octubre y mediados de noviembre, comentó la economista Nancy Vanden Houten, de Oxford Economics, en un documento previo al informe del viernes.
El sólido crecimiento del empleo también podría ser engañoso, advirtió a su vez el economista jefe de EY-Parthenon, Gregory Daco, en otra nota reciente.
“Los indicadores más amplios del mercado laboral continúan dando cuenta de un deterioro”, afirmó.
“En general, la situación del mercado laboral sigue siendo frágil, ya que las empresas priorizan el control de costos en medio de una persistente incertidumbre”.
Relación con Costa Rica
Estados Unidos es el principal socio comercial de Costa Rica, concentrando aproximadamente el 40% del comercio total del país.
Los productos que Costa Rica envía a Estados Unidos son diversos y van desde dispositivos médicos de alta tecnología (que representan el 44% de las exportaciones totales) hasta productos agrícolas tradicionales como piña ($711 millones), banano ($402 millones) y café ($129 millones).
La inversión extranjera directa estadounidense constituye el pilar fundamental de la economía costarricense moderna.
Aproximadamente el 73% de toda la inversión extranjera que recibe Costa Rica proviene de Estados Unidos, alcanzando cifras históricas de $4.321,6 millones en 2024.
Compañías como Intel, IBM, HP y otras 20 firmas del Fortune 100 han establecido operaciones significativas en las Zonas Francas costarricenses, convirtiendo al país en un centro de “nearshoring” para funciones tecnológicas de alto valor.
El sector turismo refuerza aún más esta interdependencia económica, con Estados Unidos consolidándose como el mercado emisor más importante al representar el 56% del total de ingresos turísticos de Costa Rica.
Cualquier desaceleración económica en Estados Unidos impacta directamente el poder adquisitivo de estos turistas y su capacidad para viajar, afectando uno de los principales generadores de divisas y empleo del país, que en 2024 alcanzó los 183.016 empleos directos.

