Por: Cristina Fallas Villalobos.   6 diciembre, 2019

Las agencias de vehículos en Costa Rica son conscientes de que para sus clientes resulta cada vez más complejo trasladarse a sus talleres debido a las condiciones viales del país.

Ante esto intensifican sus esfuerzos para que los ingresos por esa vía no desaceleren; por ejemplo, amplían sus redes de servicio a domicilio y habilitan más puntos de atención en zonas estratégicas.

Los clientes de BMW disponen de tres talleres fijos y una unidad móvil que brinda el servicio a domicilio. Fotografía: Jonathan Jiménez para El Financiero.
Los clientes de BMW disponen de tres talleres fijos y una unidad móvil que brinda el servicio a domicilio. Fotografía: Jonathan Jiménez para El Financiero.

Esas medidas se suman a otras estrategias posventa con las que las concesionarias de vehículos pretenden mantener la fidelidad de sus clientes, entre ellas, tener un sistema de atención rápida y facilidades de pago.

Asegurar los ingresos por servicios posventa resulta trascendental para las agencias de autos que operan en Costa Rica, ya que durante los últimos dos años han sufrido por la baja en las ventas de modelos nuevos.

Según datos del Banco Central de Costa Rica, a octubre pasado, la importación de vehículos cayó un 19% con respecto a octubre del 2018. Esa cifra se mantendría o empeoraría en los próximos meses debido a que son menos quienes planean adquirir un vehículo.

Ese último punto lo demuestra el último índice de confianza del consumidor que calcula la Universidad de Costa Rica, en el que el 79,8% de los encuestados aseguró que son malos tiempos para comprar un carro.

De esta manera, si las empresas tienen redes de servicio posventa adecuadas, aminoran el riesgo de que sus ingresos se vean aún más afectados. En esta estrategia resalta la comodidad que brindan los talleres móviles, una “herramienta” no tan antigua en el mercado tico y que parece afianzarse.

En el territorio nacional hay al menos 24 unidades móviles –al considerarse cinco agencias de vehículos– que tienen la capacidad, en su mayoría, de dar servicio preventivo (cambios de aceites, alineamientos, sustitución de filtros o rectificación de discos) o rescates en vía.

Acceder a ese servicio puede implicar un costo adicional para el propietario del vehículo; por ejemplo, Purdy Motor Costa Rica cobra $8 o Veinsa efectúa un cobro adicional por distancia. Aún así, parece que los clientes están dispuestos a desembolsar dinero para que lleguen a sus hogares o trabajo.

“El servicio ha sido muy exitoso y con mucha demanda (...). Precisamente el uso de unidades móviles y el desarrollo digital a través de web sites, e-commerce y apps de cada marca, nos permite estar cerca de nuestros clientes en el momento que lo requieren”, destacó Ana Lucrecia Vargas, directora de mercadeo de Danissa.

La aceptación de los talleres móviles es tal, que la mayoría de las agencias consultadas por EF, aseguraron tener planes para ampliar sus flotillas en un corto plazo, aunque no suministraron detalles de cuántas unidades más podrían a disposición de sus clientes.

“Estamos valorando incluir una unidad móvil más a corto plazo ya que nuestros consumidores se sienten felices con este servicio personalizado”, indicó Ernesto Rodríguez, gerente general de Grupo Automotriz.

Apertura de puntos de atención

Las agencias de vehículos también tiene previsto aumentar su cercanía con los clientes a través de la apertura de más talleres en puntos con alta concentración demográfica o cerca de ellos.

Uno de los movimientos más recientes en este tema viene de la mano de Grupo Purdy Motor, conglomerado a cargo de la administración de Purdy Motor Costa Rica y Grupo Automotriz.

Esa corporación inauguró este año dos Purdy Center, uno en Escazú y otro en Tibás, que están diseñados específicamente para solventar las necesidades inmediatas de mecánica rápida de los modelos de las cinco marcas que representan en el país: Toyota, Lexus, Hino, Volkswagen y Ford.

La idea es crear más de estas sucursales, las cuales también estarán ubicadas en zonas estratégicas del territorio costarricense y siempre tendrán un radio de influencia de seis kilómetros a la redonda, con el fin de facilitar la movilidad hacia esos puntos.

En los Purdy Center, ubicados en Tibás y Escazú, se revisan vehículos de las cinco marcas bajo control de Grupo Purdy Motor. Fotografía: Jorge Castillo / Archivo.
En los Purdy Center, ubicados en Tibás y Escazú, se revisan vehículos de las cinco marcas bajo control de Grupo Purdy Motor. Fotografía: Jorge Castillo / Archivo.

Danissa, además de tener planeado aumentar las unidades móviles, tiene previsto habilitar talleres del lado oeste de la Gran Área Metropolitana en un mediano plazo. “Esto ampliaría nuestras bahías de atención en un 30%”, agregó la gerente de mercadeo del representante de Nissan y Audi en el país.

Otra agencia que piensa en expandir su cobertura geográfica es Veinsa, que representa en Costa Rica a marcas como Mitsubishi, Ssang Yong, Citroen y Peugeot. Inaugurará puntos en Liberia y Guápiles durante 2020-2023.

Los distribuidores de vehículos también pretenden hacer más accesibles sus servicios posventa a través de opciones de financiamiento. Justamente Veinsa tiene convenios con distintas entidades bancarias y Purdy Motor, por medio de su brazo financiero Cafsa, ofrece trámites de financiamiento en dólares y colones.

¿Cuándo revisar?

Las agencias de vehículos tienen diversas recomendaciones sobre cuándo someter un carro a revisión. Por ejemplo, Veinsa recomienda cada 10.000 kilómetros (km) o cada seis meses –lo que ocurra primero–, Grupo Automotriz aconseja que sea cada 5.000 km para modelos diésel y 10.000 km para gasolina, mientras que Purdy Motor considera que al menos una vez cada 7.500 km o 10.000 km.

El costo de dichas revisiones depende del tipo de servicio y vehículo, pero en una agencia como Danissa los precios de mantenimiento preventivo van desde los $85 o en Veinsa las mantenciones preventivas mayores a 10.000 km empiezan en los $215.

Fuente: agencias consultadas por EF.