Por: Jéssica I. Montero Soto.   26 junio
Pipasa es una de las marcas de Cargill en el país. La planta que cerró en La Garita pertenecía a esta operación cuando la transnacional la adquirió en 2011. Foto: Frank Guevara para EF
Pipasa es una de las marcas de Cargill en el país. La planta que cerró en La Garita pertenecía a esta operación cuando la transnacional la adquirió en 2011. Foto: Frank Guevara para EF

La gestión logística de los productos y la atención de procesos para la operación regional, son los fuertes de la operación de Cargill en Costa Rica. Uno de los síntomas de este fortalecimiento fue el cierre de la planta de La Garita, Alajuela, en mayo anterior, con el despido de 39 colaboradores.

Jorge Calderón, Vicepresidente de asuntos corporativos para Cargill en Latinoamérica, explicó a EF que la operación local se compone de tres negocios: alimentos para animales, alimentos de proteína y el centro de servicio.

“Desde hace algunos años, los negocios vienen experimentando cambios estratégicos, a nivel regional y global, con el fin de aprovechar las inversiones que se hacen en los diferentes países y potenciar las fortalezas que ofrecen los mercados. Lo sucedido en La Garita fue la culminación de uno de estos procesos que se realizó de forma paulatina y ordenada; de tal manera, trasladamos la producción y personal del negocio de proteína, a una nueva localidad en San Rafael de Alajuela”, afirmó.

Este ajuste incluyó la transformación del modelo de negocio en producción de concentrados para animales. En Costa Rica se amplió la cadena de suministro con la creación de un nuevo centro de distribución en El Coyol, cuya inversión ronda los $300.000.

“Con el fin de ajustarnos a las realidades y necesidades de los mercados, en algunos momentos, los procesos de optimización han requerido apertura de nuevos puestos o inversiones adicionales; mientras que, en otros, más bien se necesita que prescindamos de servicios, infraestructuras o personal”, Jorge Calderón, Cargill.

La producción de los concentrados para animales se trasladó hacia Honduras y Nicaragua, aunque las marcas veterinarias se siguen comercializando en el país. La eliminación de puestos en este giro de negocio es permanente.

La tendencia que muestra la empresa es hacia la creación de puestos más sofisticados, que requieren grados académicos y especialización, distintos a los trabajos de manufactura. Ya en el país otras plantas con operaciones básicas, incluso del sector servicios, han movido sus operaciones a otros destinos.

Un ejemplo de este fenómeno es el de la planta textil de la marca Amoena. Mediante un comunicado, compartido por la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo, la empresa explicó en mayo que la proveeduría de textiles y otros materiales para productos de uso íntimo se está trasladando principalmente a Asia.

Jorge Calderón afirmó que Cargill seguirá creciendo en San Rafael de Alajuela, con operaciones logísticas, y en Belén, Heredia, con el centro de servicios compartidos. Foto: Cargill para EF
Jorge Calderón afirmó que Cargill seguirá creciendo en San Rafael de Alajuela, con operaciones logísticas, y en Belén, Heredia, con el centro de servicios compartidos. Foto: Cargill para EF
Apuesta en logística y servicios

Desde el 2011 a la fecha, Cargill ha invertido más de $200 millones en Costa Rica con los negocios de proteína y nutrición animal. Adicionalmente, ha invertido más de $4,5 millones en el centro de servicios compartidos (CBS), que inició operaciones en el país en el 2015.

Precisamente en ese año, la empresa anunció un plan de inversión a 2020 por al menos $100 millones, que ya se completó.

Calderón aseguró que la operación está en cambio constante, pues el negocio de proteínas es dinámico. Y a pesar de este movimiento, la empresa planea seguir creciendo en sus operaciones en Belén, Heredia, y San Rafael, Alajuela.

Además, aunque el foco esté puesto en los giros de negocio de logística y servicios, el procesamiento de proteínas aún mantiene un lugar clave en la operación local, y no se prevé su eliminación a corto plazo.

“Entre el 2016-2017, el negocio de proteína duplicó la capacidad de producción en Planta Kimby, gracias a la compra de una nueva línea de valor agregado que requirió una inversión de unos $5 millones y la contratación de 30 puestos más. Desde esta planta se exportan productos de valor agregado hacia Nicaragua y Honduras”, enfatizó Calderón.

Otro negocio que se desarrolla desde Costa Rica es el abastecimiento del mercado de Nicaragua con huevo fértil, como parte de una decisión estratégica de mercado y aprovechamiento de capitales.

El centro de servicios compartidos de Cargill emplea más de 1.000 personas en Costa Rica y planea llenar otras 200 plazas este año. Foto: Cortesía Cargill para GN
El centro de servicios compartidos de Cargill emplea más de 1.000 personas en Costa Rica y planea llenar otras 200 plazas este año. Foto: Cortesía Cargill para GN

Pero de cara al mediano plazo, Cargill tiene previsto apostar aún más por el espacio logístico: Ya la empresa destinó $300.000 a la apertura del nuevo centro de distribución del negocio de alimento para animales, en El Coyol de Alajuela.

El siguiente paso será en la operación de San Rafael de Alajuela, donde la inversión logística prevista por la empresa tiene prevista es superior a los $45 millones.

En paralelo, proyectan el crecimiento constante del centro de servicios compartidos, Cargill Business Services. Desde su apertura en 2015, la operación ha aumentado un 40% y ya anunciaron la contratación de 200 personas más en los próximos meses del 2019. En este momento, ahí laboran más de 1.100 personas.

“El crecimiento se debe a que los costarricenses han sabido responder y atender, de forma eficiente, las demandas crecientes de servicios de nuestra operación global. Esto nos ha llevado a convertirnos en el segundo centro más grande de los siete que tiene Cargill en el mundo. Desde aquí, brindamos soporte a los negocios de Cargill en América, en áreas como finanzas, recursos humanos, compras estratégicas, logística y transporte, entre otros”, afirmó Calderón.

En su sitio web para opciones laborales, Cargill ofrece 10 tipos de puesto para Costa Rica: técnico en refrigeración amoniaco, supervisor de mantenimiento, middleware project manager, técnico electromecánico, analista de costos junior - temporal, senior QA testing analyst, analista senior de administración de bancos, analista asociado de información, técnico electromecánico y técnico obra civil.

Mercado atractivo

La dinámica de ajuste permanente de Cargill ha provocado cambios en el negocio, que implican aperturas y cierres, aunque la empresa afirma que desde su llegada en 2011, todos los años ha cerrado con balanza positiva de más contrataciones que despidos.

Un caso clave para ellos fue la incorporación de una nueva línea de embutidos con la marca Cinta Azul, llamada Línea Natural, enfocada en estilo de vida saludable. En el segmento de embutidos, las marcas de Cargill se disputan el mercado con Sigma Alimentos (FUD, Zar) y las marcas privadas de Walmart (La Hacienda, Suli, entre otras).

El proveedor de investigación de mercados, Euromonitor Internacional, señaló que en Costa Rica el mercado de carnes procesadas (carnes de larga conservación, carnes procesadas refrigeradas y carnes procesadas congeladas), pasó de un volumen de $123,2 millones en 2013 a $158,8 millones en 2018.

Mientras tanto, como parte de la estrategia comercial del negocio, durante este periodo, se descontinuó el uso de la marca de alimento para especies mayores, Aguilar y Solís.

En el país, el negocio de Cargill de nutrición animal, distribuye siete marcas, entre las que destacan: Ascan, Dogui, Gati. Además, comercializan ocho marcas del negocio de proteína, como Pipasa, Cinta Azul, Kimby, y Castillo del Roble, entre otras.

Cargill tienen en el país una planilla de más de 4.000 colaboradores.

Fuente: EF y Cargill