Tras anunciar recientemente una proyección de pérdida neta de 650.000 millones de yenes ($4.200 millones) para su ejercicio fiscal que concluye en marzo, Nissan envió un mensaje de solidez al reportar resultados en el tercer trimestre menos severos de lo anticipado por el mercado.
En el caso de América Latina, la marca apuesta por su larga trayectoria y por optimizar su operación. Según Edna Urrea, líder de ventas de NISSAN Importers Business Unit (NIBU), el objetivo es centralizar la fabricación para aprovechar mejor los recursos y traer nuevas tecnologías a mercados como el de Costa Rica con mayor rapidez.
En el mercado costarricense, la marca ha logrado mantenerse fuerte pese a que las ventas de vehículos en general han bajado. Su estrategia se ha concentrado en vender más camionetas (SUVs) y en promover su sistema e-POWER, que ofrece una conducción eléctrica sin depender de cargadores externos; para conocer más detalles de la actualidad de la marca, EF conversó con Urrea.
Las predicciones financieras de la empresa estiman pérdidas en $4.200 millones al cierre del año fiscal japonés (en marzo), pero se ha mencionado que el impacto va a ser menos negativo de lo esperado. ¿Cuáles han sido las acciones concretas de la marca para mitigar ese impacto financiero?
Precisamente, se han implementado múltiples iniciativas, desde crear grupos dedicados exclusivamente a la optimización de costos —de dónde salieron más de 4.000 ideas de eficiencia— hasta acciones contundentes como la consolidación de siete plantas a nivel mundial. Centralizar los procesos nos permite tener mejores negociaciones con proveedores y economías de escala.
Estas medidas nos han permitido mantener una posición financiera muy sólida, con una liquidez de más de 3,6 billones de yenes. De hecho, a pesar de las condiciones retadoras, la región Nissan Latam alcanzó un total de 324.000 unidades vendidas entre abril y diciembre de 2025, lo que representa un crecimiento del 0,1% respecto al año anterior. Esto refleja estabilidad y resiliencia en medio de nuestra retransformación.

¿Cuál ha sido la estrategia específica de la marca para mantenerse vigente en el mercado de vehículos? Porque hoy vemos un gran repunte en ventas de modelos eléctricos de marcas chinas y emergentes.
El reto es entender que ir con la tendencia verde no siempre significa tener la infraestructura necesaria en cada país. Nuestra apuesta es el balance entre modelos de combustión y cero emisiones y ahí es donde nuestra tecnología e-POWER muestra su fortaleza. Es la solución ideal: tienes propulsión 100% eléctrica sin el estrés de la carga, pues el motor a gasolina funciona solo como generador.
A hoy, hemos vendido cerca de 40.000 unidades con esta tecnología en la región. Además, estamos fortaleciendo el portafolio de SUVs con lanzamientos como Magnite y New Kicks. En América Latina mantenemos una participación de mercado del 6,9%, situándonos en el top 5 de las marcas más vendidas, a pesar de la alta penetración de nuevas marcas. En la unidad NIBU (mercados importadores), el segmento SUV ha crecido casi un 10%, registrando en enero de 2026 el mejor mes de los últimos siete años.
Dentro de todo el abanico de países que ustedes manejan, ¿qué particularidades han notado del mercado tico, tanto de los modelos que presentan como de la recepción de los consumidores?
Costa Rica es el país con mayor penetración de energías alternativas en América, incluso superando a Estados Unidos y Canadá, pero el consumidor es sumamente exigente y racional; evalúa con rigor el servicio posventa y la disponibilidad de repuestos. Por eso, el desempeño en Costa Rica es sobresaliente: en lo que va del año fiscal 2025 hemos alcanzado el top 2 en el ranking nacional de marcas.
Costa Rica experimentó recientemente un pico de demanda histórico en el mercado automotor, alcanzando cifras récord para la marca. Este fenómeno fue impulsado por un crecimiento económico acelerado y una moneda local que se fortaleció frente al dólar de manera excepcional en comparación con el resto de Latinoamérica. Gracias a estos factores y a uno de los ingresos per cápita más altos de la región, el país se ha consolidado como uno de los mercados más prósperos y estables para la operación de Nissan.
Tras este periodo de auge extraordinario, el mercado costarricense no se dirige hacia una contracción, sino hacia una etapa de estabilización necesaria. Según informes de agencias calificadoras como Fitch y Standard & Poor’s, las perspectivas para el país siguen siendo muy positivas y de gran solidez económica. Aunque el ritmo de crecimiento ya no sea tan vertiginoso como en años anteriores, la industria proyecta un comportamiento estable que garantiza la continuidad del negocio y la confianza de los consumidores a largo plazo.
¿Cuál ha sido también la estrategia de la marca para proteger la fidelidad de los clientes? Porque uno de sus propósitos no es solo vender más unidades, sino proteger a los clientes que ya han sido fieles a la marca por muchos años.
La transparencia es clave. Hablamos con apertura de nuestros resultados porque queremos que el cliente sepa que estamos tomando decisiones para estar mejor. Nuestra oferta de valor se basa en la calidad japonesa y en dotar a nuestros vehículos con tecnología Intelligent Mobility desde versiones intermedias.
Además, para mercados importadores como Costa Rica, hemos creado la unidad NIBU para brindar apoyo total a nuestros socios. El resultado es tangible: la X-Trail, un modelo icónico de fidelidad, creció un 9% en su versión de combustión y un 14% en e-POWER respecto al año anterior. Una marca que invierte tanto en producto y en su red de 760 distribuidores en la región es una marca que ofrece certidumbre a largo plazo.
¿Cómo están visualizando a Nissan en 2030 en un mercado como Costa Rica en cuanto a gama de productos, modelos eléctricos y también competencia frente a las otras marcas que están ganando terreno?
El 2030 verá un portafolio mucho más amplio y adaptado. El próximo año fiscal empezaremos a recoger los frutos de este periodo de siembra y eficiencia. Seguiremos trayendo novedades, como el Nissan Kait, que llegará próximamente a Costa Rica. Aunque la industria general en el país ha mostrado contracción, Nissan mantiene un crecimiento sostenido apalancado en SUVs. Seguiremos buscando economías de escala y colaboraciones estratégicas, manteniendo siempre nuestro ADN de calidad como la prioridad absoluta para competir en este nuevo entorno.
A raíz del tropiezo con la alianza con Honda, ¿qué lecciones aprendieron de esa experiencia y si están buscando actualmente colaborar con otra automotriz o socio tecnológico?
Más que un tropiezo, lo veo como un momento donde simplemente no se llegó a un acuerdo, principalmente por la protección que queremos darle al valor de la marca Nissan y a su ADN japonés. Actualmente, no estamos cerrados ni tampoco totalmente volcados a buscar una alianza. Nuestra prioridad ahora es el plan de retransformación interna para acelerar lo que somos hoy.
En este momento no hay ninguna colaboración nueva en el radar; estamos concentrados en nosotros mismos, en generar eficiencias y en avanzar más rápido con nuevas opciones de motorización. El enfoque es fortalecer nuestro portafolio en las regiones donde tenemos oportunidad de mejora, aunque mantenemos una apertura completa a cualquier alternativa que a futuro permita potenciar la marca.

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